ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL

Sánchez prepara el nuevo rumbo para el Gobierno

El presidente, a punto de tener presupuestos, añade más objetivos a su agenda

Un plan interno sobre la vacuna o "ajustes" con Iglesias, sobre la mesa

El presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, en el acto ’La España que merecemos: 2021-2026’

El presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, en el acto ’La España que merecemos: 2021-2026’ / EVA ERCOLANESE (PSOE)

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Pedro Sánchez, el político acostumbrado a navegar en mares que a ratos parecen querer engullirlo, se dispone a variar el rumbo. Está a punto de lograr sus primeros Presupuestos, una vez que se sometan a votación el próximo jueves en el Congreso y, rozando ya el final del año, y tras pasar por el Senado, terminen formalmente el trámite parlamentario. Con grandes tensiones externas e internas pero también con grandes números (serán las cuentas públicas más ambiciosas de la historia de España), saldrán adelante salvo sorpresa mayúscula con más apoyos de los aritméticamente necesarios y en medio de una pandemia que ha sumido al país en una crisis sanitaria, económica, social e incluso emocional.

Superada esa marejada que permite además garantizar al Gobierno de coalición una legislatura de vida, Sánchez piensa ya en los siguientes escenarios. Y a tenor del eslogan que eligió para el acto que este sábado protagonizó en Ferraz, en el cuartel general de los socialistas, para dirigirse a los militantes —que no al comité federal del partido, claramente arrinconado en esta etapa sanchista y que no se reúne desde febrero, también por las restricciones del covid—, no se pone límites en el corto plazo. 'La España que merecemos: 2021-2026'. O sea, una España en dos mandatos. A continuación, algunas de las claves para comprender lo que está por llegar en las próximas semanas.

Estrategia anticovid: encuestas y plan sobre vacuna

El virus y sus terroríficos efectos siguen siendo el principal quebradero de cabeza del Ejecutivo. Van 15.000 muertos en la segunda ola, aunque disminuya la incidencia respecto al mes anterior. A la vuelta de la esquina, las navidades. Tan deseadas por algunos como temidas por otros. "Regalemos seguridad a aquellos que queremos para seguir todos juntos mañana", apuntó Sánchez este sábado, llamando a respetar las normas anticovid. Añadió que los expertos auguran "una etapa crítica de la pandemia" coincidiendo con la primera vacunas, en enero. Justo al terminar las fiestas.

El presidente sabe que la vacunación masiva es la salida al túnel. Pero también es consciente de las dudas que alberga buena parte de la población a los riesgos de vacunarse, temorosa de que los científicos hayan ido demasiado rápido esta vez. La manera de combatir esos temores, tan humanos como según los especialistas infundados, es la información. La pedagogía. Por eso existe en Moncloa un 'Plan de comunicación de la estrategia de vacunación', según ha sabido EL PERIÓDICO, en el que están implicados el ministerio de Ciencia, el de Sanidad y la Secretaría de Estado de Comunicación. Está previsto asimismo hacer en diciembre una nueva encuesta sobre la percepción de las vacunas, para orientar la gestión gubernamental en este sentido.

Economía: la reconstrucción, pendiente de la UE

El Ejecutivo, sin la presión ya de la negociación de sus cuentas públicas, mira a la UE y al bloqueo de fondos

El Ejecutivo, como los socios parlamentarios que le han garantizado su aval, no han parado de repetir que sin Presupuestos nuevos no habría cura para las múltiples cicatrices que deja el virus. Entre otras cosas porque se necesitan cuentas públicas actualizadas para incluir los fondos prometidos por Europa para que sus Estados, uno a uno, vuelvan a levantarse y superen la devastación pandémica. Pero desde hace semanas hay un palo en la rueda europea, introducido por Hungría y Polonía, que evita que el grifo se abra, pese a que la sed aprieta. Los mandatarios de ambos países, el húngaro Viktor Orbán (admirado por el popular Pablo Casado, según ha reconocido él mismo en múltiples ocasiones) y el polaco Mateusz Morawiecki mantienen vetado el presupuesto de la Unión y el fondo de recuperación —un paquete financiero de 1,8 billones de euros—, al negarse a condicionar el la ayuda al respeto a las normas del Estado de derecho.

Es previsible que Sánchez y su equipo, como otros gobiernos europeos, redoblen esfuerzos diplomáticos los próximos días para tratar de desbloquear la situación (España, además, busca alianzas urgentes para hacer frente a la presión migratoria que aprieta en plena pandemia, especialmente en Canarias). Mientras tanto, se siguen dando pasos internos para ultimar ese esperado reparto: recientemente se ha preparado un decreto que facilita el camino para obtener subvenciones con una 'ventanilla única' para solicitarlas, plazos más cortos y menos papeleo, entre otras cuestiones. Además, el Ejecutivo y los agentes sociales acaban de acordar la constitución de  nuevos grupos de trabajo en torno a un 'Plan nacional de reconstrucción', una senda que también habrán de recorrer las distintas administraciones.

Los socios: factor Catalunya y ajustes en coalición

En Moncloa se busca fecha para la reforma de la sedición y agrada que ERC hable de armonización fiscal

Pablo Iglesias ha apretado lo suyo para hacerse notar en la negociación presupuestaria. Ha apretado tanto que ha sacado de la 'hibernación política' a la conocida como vieja guardia del PSOE,  indignada con el acercamiento a Bildu para que apoyara las cuentas. Molesta a la vez con la alianza con ERC. Se critica la tolerancia ante las provocaciones del líder de Podemos, socio de coalición y vicepresidente en el Ejecutivo. Pero Sánchez dijo este sábado que no hay nada que temer, que mientras él lleve "el timón", las políticas desplegadas en el país serán constitucionales. Bien. Aun así el presidente sabe que también el PNV, por motivos distintos a los de esa vieja guardia socialista, espera un distanciamiento progresivo de Bildu. Y menos peso de Iglesias. De momento, desde Moncloa se avanza que tendrá que haber "ajustes" en el  funcionamiento de la coalición, a fin de que las tensiones disminuyan.

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A todo esto hay que sumar que el PSOE debe decidir qué papel quiere darle a Cs próximamente, sin dejar de mirar a las elecciones catalanas de febrero: el PSC, según sondeos, tiene posibilidad de quedarse con voto naranja. De momento, en el entorno de Sánchez se hacen cálculos para decidir cuándo se aprueba la reforma del delito de sedición (con repercusión en Catalunya), y se mira con agrado que sea ERC quien haya introducido el debate, más progresista que identitario, sobre la armonización fiscal en España.