25 oct 2020

Ir a contenido

El Gobierno apuesta por mantener más reuniones secretas con la Generalitat

Méndez de Vigo afirma que "hay que seguir hablando" pese al fracaso de la cita entre Rajoy y Puigdemont

La Moncloa prefiere mantener la discrección hasta que haya algún acuerdo que anunciar

PATRICIA MARTÍN / MADRID

El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, este viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. 

El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, este viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.  / AGUSTIN CATALAN

El Gobierno aboga por continuar con los contactos discretos con la Generalitat en busca de un acuerdo, pese al fracaso de la reunión entra Mariano Rajoy y Carles Puigdemont el 11 de enero en la Moncloa. Así, el portavoz gubernamental, Íñigo Méndez de Vigo, ha salido este viernes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, con un único mensaje hacia los partidos independentistas: "la operación diálogo no tiene fecha de caducidad". Eso sí, se ha mostrado partidario de evitar hacer públicos nuevos encuentros porque "es bueno" evitar el "ruido mediático" y la "presión" de tener que contar inmediatamente el resultado de las conversaciones. 

El también ministro de Educación ha subrayado que en todo proceso de negociación es positivo que haya un "tanteo" y una fase de "exploración" para que el diálogo llegue a buen puerto. "Estamos dispuestos a hablar de los problemas que afectan a los ciudadanos, pero siempre dentro de la ley", ha insistido, dejando claro que el Ejecutivo mantiene su rechazo a acordar con la Generalitat la celebración de un referéndum

Después de que se filtrara la reunión entre Rajoy y Puigdemont, la Generalitat ha mantenido la intención de que se celebre un encuentro pero con luz y taquígrafos. Si bien, fuentes de Moncloa sostienen que no les costa oficialmente dicha solicitud y argumentan la necesidad de que se celebren más reuniones secretas para evitar, ante la tensión que provoca el desafío independentista, generar más "frustración" si, como todo parece indicar, ambas partes no llegan a ningún acuerdo que permita rebajar el suflé. "Para salir [después de la reunión] a bofetadas, no nos parece lo más razonable contarlo", sostienen fuentes del entorno del presidente del Gobierno.