23 feb 2020

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Al contado

Trabajadores, durante el montaje del MWC Mobile World Congress en la Fira de Gran Via de Barcelona, el pasado día 7.

Robert Ramos

Cisnes negros, mirlos blancos.... Mobile

Agustí Sala

La cancelación de la feria nos ha demostrado que hay más tejido emprendedor con iniciativa del que pensamos

No sé si ni siquiera el propio Nassim Taleb, el ensayista, investigador y financiero de origen libanés que acuñó el término 'cisne negro', esperaba que su idea se propagara con tanta fuerza como lo ha hecho. La verdad es que los hechos imprevistos, sorpresivos o altamente improbables, que son los que describe la expresión, están a la orden del día. Nos hemos acostumbrado a que haya hechos que nos sorprenden, sobrecogen o que dinamitan los mercados y la economía de un día para otro.  

Cuando habíamos superado o al menos se habían calmado las aguas con respecto a la guerra comercial entre EEUU China (como mínimo, aparentemente), cuando la celebración del MWC o Mobile y sus satélites como el salón de las 'start-ups' 'Four Years From Now (4YFN), disfrutaban de un horizonte despejado y claro, sin huelgas de taxistas o de transporte público como Metro y bús... llegó el coronavirus, aunque fuera en las noticias de los diarios, las radios y las TV.

Sea cisne negro o mirlo blanco, es decir, algo imprevisto, lo cierto es que se ha llevado por delante la celebración de la mayor feria de móviles del mundo, el MWC de Barcelona. La pregunta es si solamente fue el coronavirus, que de momento no ha aparecido por Barcelona ni inmediaciones, el responsable de que la capital catalana deje de beneficiarse de un impacto económico de casi 500 millones de euros o si hay otros elementos a tener en cuenta aprovechando el cisne negro de la epidemina nacida a miles de kilómetros de la capitala catalana, en Wuhan. 

Hay quien asegura que el brote infeccioso chino no ha sido más que una excusa, para algunas compañías que apenas tenían novedades que ofrecer en la edición de este año, para otras a las que resultaba muy caro pagar más de 1.000 euros por metro cuadrado de estand, para otras que esperaban una excusa para dejar de asistir a ferias de este tipo... En cualquier caso quedan interrogantes e incógnitas y lo admite incluso el todopoderoso consejero delegado de la GSMA, la entidad organizadora del Mobile, John Hoffmanen una entrevista en este diario, al afirma que hay preguntas que quizás tampoco tienen respuesta.

En todo caso si de algo podemos estar orgullosos gracias al cisne negro del coronavirus o del motivo que sea, no es precisamente de una singularidad sino de contar con cientos de emprendedoresinversores y entidades dispuestas a paliar la falta del 4YFN con unas jornadas bautizadas como Barcelona Tech Spirit, que aprovechen las citas que ya estaban concertadas. Por suerte no son ni cisnes negros ni mirlos blancos, sino más comunes de lo que nos pensábamos.