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ESTRATEGIA POLÍTICA GANADORA

El dúo verde que conquista Alemania

Annalena Baerbock y Robert Habeck están catapultando al partido ecologista con una posición pragmática, moderada y flexible que atrae a electores de todos los partidos

Carles Planas Bou

 Annalena Baerbock y Robert Habeck, durante un congreso de Los Verdes, en octubre del año pasado.  

 Annalena Baerbock y Robert Habeck, durante un congreso de Los Verdes, en octubre del año pasado.   / TOBIAS SCHWARZ (AFP)

Avanzados a su tiempo, en 1979 Los Verdes establecieron en sus bases una cuota de paridad de género para que el liderazgo del partido basculase proporcionalmente entre mujeres y hombres. Desde entonces adoptaron una presidencia bicéfala en una fórmula que ahora Annalena Baerbock y Robert Habeck han llevado al éxito.

Convertida en el nuevo referente del centro-izquierda alemán, la formación ecologista participa en hasta 9 de los 16 estados federados del país y aspira a arrebatar la cancillería a los conservadores. Esa incesante mejora se debe a su transformación conservadora, a la debacle del bipartidismo y a la popularización de su agenda, pero no puede obviarse la sintonía desplegada por su actual pareja de baile.

El 27 de enero del año pasado las bases del partido eligieron un nuevo liderazgo que, como viene siendo norma, forma parte del ala pragmática que busca pactos para acrecentar su influencia y llegar al poder. Aunque entonces pocos lo creían, el tándem se encuentra en plena efervescencia y se ha convertido en una de las figuras políticas con más apoyo del país.

Tándem joven

Habeck fue elegido con un 83% de los votos. A sus 49 años, el colíder verde vive su mejor momento político tras haber sido ministro de Medio Ambiente del Estado de Schleswig-Holstein. Filósofo y escritor de formación, Habeck es un europeísta convencido que aboga por una mayor aportación social de Alemania y ve su partido como centro de varias alianzas. A principios de año abandonó Twitter al asegurar que le hace "más agresivo".

Baerbock, de 38 años, recibió un 65% de los sufragios. Politóloga y abogada, ha hecho carrera en la política regional alemana hasta dar el salto a la primera línea y ahora es vista como la verdadera fuerza del partido. Si el gobierno cae, la colíder verde ha asegurado que presionará para unas nuevas elecciones donde puedan llegar al poder: "No somos la rueda de repuesto"”.

Jóvenes y con una alta educación, el perfil del dúo verde es una viva imagen del principal electorado del partido. Ambos han sabido casar la ya normalizada preocupación por el cambio climático con aspectos tradicionales de la cultura política alemana. Así, en un intento por ampliar su centro gravitatorio y diversificar su base de votantes, la directiva verde opta por digitalizar la agricultura, eliminar la cifra límite de acogida de refugiados y a la vez dar más fuerza a la policía y a los servicios de inteligencia.

Éxito flexible

Baerbock y Habeck prevén incrementar la pensión básica, las ayudas a los desempleados, crear un impuesto verde una mayor redistribución de la riqueza. Les gusta repetir que el radicalismo es el nuevo realismo pero los críticos señalan que no se detalla de dónde saldrá el dinero para sufragar sus costosos planes sin perjudicar a los ciudadanos. Ahora vienen las promesas; luego, la realidad.

Entre los cambios destacados, el partido se ha alzado para criticar la política de déficit cero marcada en la Constitución que prohíbe a los estados federados endeudarse y pedir una mayor inversión pública. Habeck incluso ha dejado la puerta abierta a expropiar pisos a los grandes propietarios para crear vivienda social.

Como han dejado claro sus distintas ocho alianzas a nivel regional, su mensaje puede variar dependiendo de con quién negocien y adaptarse para llegar a acuerdos que les permitan seguir influyendo en la política alemana para llevarla a su terreno. Esa estrategia de flexibilidad parece estar dando sus frutos. Si están a la altura de las expectativas aún está por ver.