En abril

España pulveriza su récord de exportación de gas a Francia por las huelgas contra la reforma de las pensiones de Macron

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Un barco para el transporte de gas natural licuado (GNL).

Un barco para el transporte de gas natural licuado (GNL). / LUC SKEUNDENER | PIM

Sara Ledo

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España pulveriza su récord de exportación de gas natural a Francia. En abril el flujo a través de las dos interconexiones que unen ambos países, Irún en el País Vasco y Larrau por Navarra, ha ascendido a 6,52 teravatios-hora (TWh), según el operador del sistema gasista español, Enagás. Se supera, así, la marca máxima registrada en mayo de 2022, cuando se enviaron a través de los Pirineos unos 5,9 TWh de gas tras el inicio de la guerra de Ucrania y el temor a desabastecimiento en el continente.

Esta vez, el récord se debe a los paros convocados contra la reforma de las pensiones de Emmanuel Macron que supone elevar la edad de jubilación mínima de los 62 a los 64 años. Tres de las cuatro terminales de regasificación de gas natural licuado (GNL) francesas han estado paradas desde el pasado 9 de marzo debido a la huelga, según explicó la semana pasada el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo Aizpiri, en la conferencia con analistas para presentar los resultados del primer trimestre del año.

Esos paros produjeron una disminución en la producción local de gas y, por tanto, una mayor dependencia de las importaciones para satisfacer su demanda nacional. De hecho, desde el comienzo de la huelga en el país vecino hasta siete barcos metaneros con destino a las terminales francesas han sido "desviados" a plantas españolas para su regasificación y posterior envío a través del gasoducto, según contó Aizpiri.

En total, en el conjunto del año, el flujo hacia Francia ascendió a 9,8 TWh. Según los registros de Enagás, el saldo exportador comenzó a dispararse hasta rozar la capacidad máxima el pasado 22 de marzo. Tanto es así que, desde entonces y durante los diez días siguientes, España envió más gas a través de gasoducto a Francia del que llegó por conducto desde Argelia. En el acumulado de abril, el flujo a través de la interconexión de Almería fue ligeramente superior (unos 6,9 TWh) a la cantidad que salió por los Pirineos.

Y todo ello, a pesar del incidente en la estación de compresión de Irún, a mediados de febrero, que limitó la capacidad de esa tubería. No obstante, desde el 4 de abril la capacidad máxima de la interconexión fue de 225 gigavatios-hora (GWh), el límite existente antes de que en noviembre del año pasado se incrementase la posibilidad de envío de gas por los Pirineos a unos 265 GWh al día. Esta cifra se recuperará, según el consejero delegado de Enagás, "en los próximos días". La media de envío diaria durante el mes de abril ha sido de unos 217 GWh.

El año pasado, el gobierno de Pedro Sánchez quiso aprovechar el nonato gasoducto MidCat para duplicar la capacidad actual de flujos de gas natural entre España y Francia, con el objetivo de que en el futuro se convirtiese al hidrógeno, pero la negativa del gobierno de Macron llevó a apostar por un conducto que, a priori, transportase únicamente hidrógeno, el denominado H2Med o BarMar.