26 nov 2020

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SÍMBOLOS EN EL ESPACIO PÚBLICO

Albiach matiza: la estatua de Colón debe ser "contextualizada"

La líder de los 'comuns' en el Parlament considera que el futuro del monumento requiere un "debate sosegado"

Luis Benavides

Un activista de Open Arms, encaramado a la estatua de Colón.

Un activista de Open Arms, encaramado a la estatua de Colón. / FERRAN SENDRA

La presidenta de Catalunya en Comú Podem en el Parlament, Jéssica Albiach, afirmó en una entrevista publicada este sábado en el diario ‘Ara’ que desmontar la estatua de Cristóbal Colón en Barcelona "sería una buena medida". Horas después ha matizado sus palabras en redes sociales. Las escultura debe ser “contextualizada” en su emplazamiento, ha tuiteado.

Albiach expresaba en la entrevista que "pensar que el racismo y la xenofobia es solo un problema de los Estados Unidos es un error". Y ponía como ejemplo la situación de los temporeros en Lleida: “Hay un racismo que es institucional, que muchas veces viene amparado por la ley de extranjería".

En el hilo de Twitter la presidenta de la formación morada en el Parlament de Catalunya afirma que el final del  “racismo social e institucional” -vuelve a poner como ejemplo a los temporeros y añade la muerte del joven Ilias Tahiri en un centro de menores de Almería-  pasa por redistribuir la riqueza y el reconocimiento simbólico. “Lo más importante es ser conscientes de nuestra historia y del pasado racista, colonial e imperial. Los privilegios de hoy tienen un pasado”, ha tuiteado.

Albiach contrapone el caso de la estatua de Colón al de Antonio López, controvertido  traficante de esclavos. En ese caso, el consistorio decidió retirar su estatua en el 2018. "El esclavismo es de las peores cosas que ha creado la especie humana y ha causado un gran dolor. Es un acto de reparación para los vecinos que se sienten ofendidos por estos crímenes de lesa humanidad”, dijo el entonces primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello. Con todo, añade Albiach,  sería necesario “un debate sosegado y con matices” sobre el futuro de la estatua de Colón, que ya fue objeto de polémica hace dos años cuando dos miembros de la oenegé Open Arms le colocaron en el brazo un chaleco salvavidas como el que utilizan las personas que llegan a Europa por mar. Los activistas no tenían permiso para realizar esa acción reivindicativa -coincidiendo con la llegada de 60 inmigrantes rescatados en el Mediterráneo- y fueron identificados por agentes de los Mossos.