22 sep 2020

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COLECTIVOS VULNERABLES

Detenidos dos cuidadores de una residencia pública de Barcelona por maltrato físico y sexual

Una familiar grabó a dos cuidadores que agredieron física y sexualmente a sus padres, enfermos de alzhéimer

La Generalitat lamenta estos hechos "intolerables" y se personará como acusación popular en el caso

Elisenda Colell

Una persona mayor, en una imagen de archivo

Una persona mayor, en una imagen de archivo / JOAN CORTADELLAS

Los Mossos han detenido a dos cuidadores, un hombre y una mujer,  de una residencia de Barcelona por maltrato físico y sexual a una anciana. Se trata de la residencia Mossén Vidal i Aunós, ubicada en el distrito de Sants-Montjuïc, de titularidad pública y gestionada por la empresa Eulen. El pasado 11 de marzo una familiar presentó una denuncia ante los juzgados donde expone que vio como un trabajador abusaba sexualmente de su madre y otra cuidadora le pegaba y le trataba de ahogar. La Conselleria d'Afers Socials lamenta los "absolutamente intolerables y gravísimos hechos" y anuncia que se personará como acusación popular en el caso. 

La hija de los residentes de este centro recibió denuncias de otros trabajadores del centro, que, durante el mes de febrero, le alertaban del comportamiento que algunos cuidadores tenían en relación a sus padres, ambos diagnosticados de alzhéimer. Según consta en la denuncia, a la que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, esta familiar optó por poner una videocámara en la habitación donde duermen sus padres, que tienen 81 y 84 años respectivamente. Las grabaciones demostrarían cómo uno de los cuidadores abusa sexualmemte de la madre, y otra, la agrede físicamente. 

Vejaciones y abuso sexual

Uno de los cuidadores, según consta en la denuncia, "hace tocamientos en el pecho y en la vulva", donde también le da besos. "La masturba", "le pega" y le dice "improperios". "Te voy a meter una polla bien grande por el coño y después te voy a reventar el culo", consta, por ejemplo, en el texto que fue remitido a los juzgados. Estas vejaciones y abusos los realizaría un gerocultor que se encarga de poner a la mujer octogenaria en la cama después del almuerzo y levantarla para la merienda, cerca de las cuatro de la tarde.

Ahogamiento

Otra trabajadora del centro, además, "le retuerce el dedo meñique de la mano derecha, le pega en las manos, en los brazos y en los pies con sus zapatos", según detalla el texto. Todo ello, siempre "a puerta cerrada". Según la denunciante, también se describe como la cuidadora inmoviliza a la abuela y "le tapa la cara durante muchos minutos". Todas estas posibles agresiones estarían relacionadas con la mujer de 81 años años y diagnóstico de alzhéimer, mientras que al hombre, de 84 años, esta misma cuidadora le amenaza de "apartarse si se vuelve a caer de espaldas".

En la denuncia se acusa también a un tercer cuidador encargado de dar el desayuno a los ancianos. "No solo se come gran parte de él, sino que ni siquiera lava la cuchara que él ha utilizado". Hay un cuarto gerocultor implicado, que tiene un trastorno mental diagnosticado y que, en alguna ocasión, se habría quedado "dormido" dejando a esta anciana desnuda, orinada y defecada. En esta denuncia, que fue presentada ante los juzgados la semana pasada, la hija adjuntó al menos 29 vídeos donde, según expone, se puede comprobar todo lo que en el texto se relata. 

Durante el pasado fin de semana, los Mossos detuvieron a dos cuidadores del centro, que este lunes iban a  pasar a disposición judicial, aunque la investigación continúa abierta. En cuanto se impuso la denuncia, la 'conselleria' entabló comunicación con la denunciante y la policía catalana. El Govern dice estar en "contacto permanente y a disposición de la familia" desde que conoció los hechos. Afers Socials se presentará como acusación particular en el caso, dada la "especial vulnerabilidad" de las víctimas. 

Denuncias anteriores

Esta es la primera vez que los familiares de la residencia Vidal y Aunós critican la lamentable gestión del centro, pero sí la más grave. Hace ya tres años, familiares de ésta y otras cuatro residencias públicas más de Barcelona denunciaron a EL PERIÓDICO que los abuelos no recibían una correcta alimentación ni un trato adecuado. Entonces, la Generalitat optó por recindir el contrato a las empresas gestoras. Sin embargo, en algunos centros, las mismas empresas volvieron a ganar el contrato posterior para gestionarlas. No era el caso de Mossén Vidal i Aunós, que ahora está en manos de Eulen.