Ir a contenido

ROSTRO DEL SOBERANISMO CIVIL

Muriel Casals, la sonrisa del 'procés'

La diputada de Junts pel Sí y expresidenta de Òmnium falleció la madrugada del domingo

Se encontraba en la uci desde que fue atropellada el 30 de enero por un ciclista

Neus Tomàs

Muriel Casals tras aprobarse la Ley de Consultas en el Parlament en 2014. / JULIO CARBO

Muriel Casals tras aprobarse la Ley de Consultas en el Parlament en 2014.
Muriel Casals, en la constitución de las comisiones del Parlament de Catalunya en 2016.
Muriel Casals junto a Carme Forcadell tras las votaciones del 9N en 2014.
Muriel Casals participa en la Diada del Onze de Setembre en 2014.
Retrato como columnista para El Periodico de Catalunya en 2001.
Muriel Casals posa para una entrevista en la biblioteca del Ateneu de Barcelona en 2010.
Muriel Casals con Lluis Llach en los escaños del Parlament de Catalunya en 2015.
Muriel Casals y Jordi Sánchez, reunión en la Generalitat para pactar la lista única a las Elecciones al Parlament.
Muriel Casals y Artur Mas con la junta directiva de Omnium Cultural en 2012.

Política

Muriel Casals (Avinyó, 1945, Barcelona, 2016) decía que una de sus aficiones era quedar para cenar con amigas y amigos y dedicar unas horas a conversar. Transmitía serenidad incluso en estos tiempos convulsos y seguramente esa calma y compromiso con Catalunya, un país que anhelaba que fuese "normal", es lo que la ha convertido ya para siempre en un referente de la cultura y la política. Para siempre e incluso para aquellos que discrepaban de su defensa del independentismo, cuyo máximo compromiso asumió al aceptar formar parte de la lista de Junts pel Sí.

MENSAJES DE CARIÑO

La prueba de que era una mujer estimada, más allá de las siglas políticas, es que, al conocerse su muerte, las muestras de pésame no se limitaron al espacio soberanista. Las condolencias han abarcado todo el espectro político, desde el ‘president’ de la Generalitat, Carles Puigdemont, quien ha destacado que era un referente a seguir, al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que a través de Twitter transmitió su pésame a la familia, allegados y compañeros del grupo parlamentario.

Prueba del cariño que despertaba son las palabras del jefe de filas del PPC en el Parlament, Xavier García-Albiol, que, desde las antípodas políticas, expresaba así su pesar por el fallecimiento de Casals: "Catalunya ha perdido a una persona que luchaba por sus ideales, se entregaba por su causa, y quería a Catalunya".

Pero tal vez el mejor de los resúmenes de su figura lo hicieron Puigdemont y su antecesor,  Artur Mas, que coincidieron en que ella encarnaba todas las virtudes del proyecto independentista y ninguna de las miserias.                                                                                                                                                                                                                    

Fue la primera mujer universitaria de

su familia y defendía que solo con la economía no podría entenderse qué pasaba en el mundo  

Economista de formación, uno de sus mentores en la entonces recién estrenada Universitat Autònoma de Barcelona, el catedrático Jordi Nadal, le dio un consejo: "Piense que ser profesor de económicas no consiste en explicar economía solo, sino que consiste en educar a jóvenes". Ella, que fue la primera mujer universitaria de su familia, siguió esta sabia recomendación. Defendía que solo con la economía no podía entenderse qué pasaba en el mundo e insistía en que eran necesarias el resto de ciencias sociales.

ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE

Fue una profesora que enseñó y aprendió. Toda la vida aprendiendo, explicaba. Su militancia, como la de tantos otros políticos catalanes, se inició en el PSUC, y pese a más de una duda siguió hasta Iniciativa. Siempre en un segundo plano, alejada de protagonismos. Hasta que asumió la presidencia de Òmnium Cultural, en marzo del 2010.

Después de medio siglo desde su creación, también fue ella la primera mujer que asumió el cargo de una institución volcada en defender la lengua y cultura catalanas y, coincidiendo con su presidencia y la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, enarboló la bandera del derecho a decidir y después ya la 'estelada'. 

El éxito de la manifestación del 10 de julio que bajo el lema de 'Som una nació. Nosaltres decidim' congregó a centenares de miles de catalanes fue de Òmnium, con Casals al frente. Era la primera de las grandes concentraciones cívicas. A partir de esta estuvo en todas, tanto en la organización como tras las pancartas.

"NOSOTROS SOMOS EL SUEÑO"

Con la ahora presidenta del Parlament, Carme Forcadell, pilotando l’Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) impulsaron en junio del 2013 el llamado Concert per la Llibertat. En el Camp Nou fue donde pronunció una de sus frases más conocidas: "No estamos aquí para buscar un sueño, nosotros somos el sueño".

Un año después, en su discurso tras la multitudinaria V de l’Onze de Setembre recordó que Pau Casals dijo aquello de que la libertad no es negociable. Sí, era independentista, pero no le gustaban expresiones como el 'España ens roba'. Había alertado en más de una ocasión de que el principal peligro del secesionismo era el miedo y, demostrando que no era su caso, asumió el compromiso de integrarse en la lista conjunta con la que CDC y ERC concurrieron juntos a las elecciones del 27-S. 

Su nombre llegó a barajarse como una alternativa de consenso para ocupar la presidencia de la Generalitat 

Dejó la presidencia de Òmnium y ocupó el número tres de la candidatura de Junts pel Sí. "Convenced a todo el mundo de que vale la pena", insistió durante la campaña. En las complejas negociaciones con la CUP para desencallar la investidura, su nombre apareció en las quinielas como una solución alternativa a la de Mas para ocupar la presidencia de la Generalitat. Una vez escogido Puigdemont y con la legislatura en marcha, había recibido el encargo de dirigir la comisión del 'procés'. Su última imagen pública es precisamente en la sala del Parlament donde se reunirán sus integrantes. Allí se conjuró con Gabriela Serra para lograr su propósito. "Ho farem, ho farem bé, no podrán", le susurró a la diputada cupaire entre flashes de los fotógrafos.

Un día después, el 30 de enero, fue atropellada por una bicicleta en el Eixample barcelonés. Luchó pero no sobrevivió al accidente. Su sucesor en la presidencia de Òmnium, Jordi Cuixart, le ha escrito una emotiva carta en la que la describe como una mujer fuerte, valiente, de pensamiento libre y que enseñó a exponer con delicadeza las ideas. 

La familia quiere un funeral íntimo y, más adelante, está previsto que Casals, cuya sonrisa perdurara en el recuerdo, reciba un homenaje público.         

0 Comentarios