• Martes 29 julio 2014, 18:45 h

elPeriódico.com

Compra tus entradas para Canet Rock

Regístrate | Iniciar sesión
Elecciones en EEUU

El debate entre Obama y Romney; combatiendo percepciones

El republicano quiso transmitir una imagen compasiva mientras que al presidente, más agresivo, le sobró arrogancia

Miércoles, 17 de octubre del 2012 - 09:29h. Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
RICARDO MIR DE FRANCIA / Washington

Casi al final del debate presidencial entre Barack Obama y Mitt Romney, después de un combate político extraordinariamente sanguíneo y entretenido, el republicano quiso hablarle de corazón a los votantes. "La campaña del presidente ha querido caracterizarme como una persona muy diferente a la que soy", dijo en tono de confesión. "Yo me preocupo por el 100% de los estadounindeses. Quiero que el 100% de los estadounidenses tenga un futuro brillante y próspero", siguió. "Soy una persona que quiere ayudar con la experiencia que tengo... Mi pasión probablemente deriva de que creo en Dios. Creo que tenemos la responsabilidad de cuidar los unos de los otros".

Mitt Romney besa a su esposa, ante Barack Obama, anoche, al final del debate presidencial. Charles Dharapak | AP

Como bien apuntó Romney, ese no es el político que han dibujado los demócratas durante la campaña, y la de ayer era una de sus últimas oportunidades para cambiar percepciones. Lo hizo presentándose como un conservador compasivo, pero también como un nacionalista acérrimo dispuesto a apretarle las tuercas a China. Romney le recordó al país que había sido misionero de su iglesia e incluso se atrevió a sacar del cajón su denostada reforma sanitaria en Massachussets para convencerles de que sus comentarios despectivos sobre el 47% de los estadounidenses no fueron más que humo. "Conseguí asegurar al 100% de mi gente", dijo confiando a la virtud de la ciudadanía el juicio definitivo sobre su verdadera identidad.

Los momentos de Romney

Romney tuvo algunos buenos momentos, como al detallar las promesas incumplidas de Obama respecto al déficit, la reforma de los programas sociales, la creación de empleo, la reforma inmigratoria o la bajada del precio de los seguros sanitarios. Pero desperdició buenas oportunidades para hacer sangre con el asunto de Libia o para disipar las suspicacias sobre sus planes fiscales y el posible impacto negativo que tendrán sobre las clases medias.

Preguntado desde el público que especificara qué deducciones eliminará para pagar por el masivo recorte de impuestos que propone para todos los tramos fiscales, volvió a salirse por las ramas. "Cogeré una cifra, pongamos 25.000 dólares en deducciones y exenciones, y tu decides cuáles utilizas", respondió.

Empatía y arrogancia

El presidente esta vez no le pasó una. Estuvo enchufado y agresivo y defendió con convicción su programa. Incluso defendió por primera vez en mucho tiempo las energías renovables y las ayudas que ha otorgado su Administración al sector, uno de los flancos utilizados por los republicanos para atacarle tras la quiebra y el clientelismo destapados en algunas de esas empresas.

Por momentos a Obama le sobró arrogancia y le faltó un poco más de empatía con esos votantes independientes del público que se levantaron para hacer las preguntas. Al responder a una sobre los planes de los candidatos para regular el acceso a las armas de asalto, Obama contó cómo hace un mes estuvo con una de las víctimas de Aurora, un chaval que recibió un disparo en la cabeza. "Unos dos meses después este joven y su madre reaparecieron y él parecía estar increíblemente bien, como si estuviera nuevo", dijo con una increíble dureza y frialdad, como si le respondiera a un periodista incómodo en la sala de prensa.

Los puntos débiles republicanos

Pero Obama esta vez hizo lo que quería su partido, esencialmente presentar a Romney como un extremista con doblez, más preocupado en salvarle el pellejo a los ricos que al resto del país. Lo hizo aludiendo a sus posiciones en emigración o respecto a los anticonceptivos, recordando cómo su empresa invirtió en compañías que deslocalizaron empleos fuera del país o atacándole con los impuestos que paga.

El presidente recurrió a una pregunta del programa '60 minutos', en el que entrevistaron a Romney. "¿Es justo que alguien como usted, que gana 20 millones al año, pague menos impuestos que un conductor de autobús que gana 50.000 dólares al año? Y él dijo, sí: 'creo que es justo'. No solo eso, sino que dijo 'creo que así es cómo crece la economía'", explicó Obama.

El debate ayudó a contrastar las dos visiones de país. Fue también una noche plagada de cifras y estadísticas a menudo contradictorias, de modo que, al final la actitud y la imagen que cada uno transmitió de sí mismo y pudo moldear del otro, posiblemente tendrán un efecto decisivo. Y es que al final nuestras decisiones suelen ser bastante intuitivas

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Internacional

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más visto
Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado