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CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD EN CATALUNYA

Los daños causados por osos y buitres se reducen al mínimo

La Generalitat ha pasado en seis años de abonar 97.000 a 2.700 euros en concepto de indemnizaciones

La Administración está obligada a compensar los ataques y otras pérdidas ocasionadas por fauna protegida

Antonio Madridejos

osos pirineo

Dos osos recién nacidos, probablemente hijos de la hembra Boavi, fotografiados con una cámara automática en el año 2016 en el término municipal de Lladorre, en el Pallars Sobirà. / periodico (TERRITORI I SOSTENIBILITAT)

Los daños ocasionados por ososbuitres y otras especies de fauna protegida se han reducido prácticamente al mínimo en los últimos años en Catalunya debido esencialmente a las medidas de prevención y en menor medida a una mejor atribución de los supuestos ataques. La leyenda negra no se justifica. Si en el 2009 la Generalitat tuvo que abonar 97.000 euros por indemnizaciones de resultas de 123 daños causados, en el 2015, último ejercicio con cifras disponibles, fueron 2.700 en 18 expedientes. Los datos forman parte de una respuesta parlamentaria del 'conseller' de Territori, Josep Rull, a preguntas del diputado Javier Rivas, de Ciutadans.

Ricard Casanovas, jefe del Servicio de Fauna y Flora (Departament de Territori i Sostenibilitat), destaca que esta situación se ha logrado pese al más que notable aumento de las poblaciones de oso y buitre, las dos especies que monopolizan casi la totalidad de los expedientes tramitados por la 'conselleria' entre los años 2009 y 2015. Se estima que hay actualmente unos 40 plantígrados -en ambas vertientes del Pirineo central- y más de un millar de parejas del ave necrófaga.

La Generalitat está obligada a indemnizar a los propietarios de ganado, colmenas y terrenos de cultivo dañados por la actividad de la fauna silvestre protegida. Al margen de osos y buitres, en este apartado tambien se incluyen rapaces como el azor, el gavilán o el águila perdicera, los córvidos y hasta el lobo, el gran depredador cuyo rastro parece haberse diluido en los últimos años. Aunque no figuran en la estadística anterior, también se abonan las pérdidas derivadas de flamencos, calamones y otras aves que pueden causar pédidas en los arrozales.

FAUNA CINEGÉTICA CONFLICTIVA

En cambio, no sucede los mismo con los destrozos -muchísimo más habituales, incluyendo accidentes de tráfico- derivados de la presencia de especies no amenazadas y cinegéticas como el jabalí, el corzo, el zorro o el conejo, ni tampoco las que ocasionan los perros asilvestrados. Las poblaciones de algunas de estas especies se han disparado en los últimos años hasta convertirse en un gran problema para la agricultura y, debido al riesgo de transmisión de enfermedades, también para la ganadería. El Departament d'Agricultura tendrá en breve una nueva normativa al respecto.

La disminución progresiva de las "solicitudes tramitadas favorablemente" -confirmadas y abonadas- en el caso de los osos responde, según explica Casanovas, a la puesta en marcha de medidas financiadas por la Generalitat (agrupación de los rebaños, perros mastines de vigilancia, refugios de montaña para pastores, cercados para proteger rebaños durante la noche y cercados eléctricos para proteger colmenas, entre otras). No es que la Generalitat pague ahora menos por los ataques de los osos, insiste el jefe del Servicio de Fauna, es que los ataques son mucho más escasos. "Todo lo del oso se paga. Gracias a los peritajes, podemos distinguir perfectamente si ellos son los responsables", añade.

FRENAR LA PICARESCA

El caso del buitres leonado es distinto. Aquí sí se ha reducido sensiblemente el número de expedientes que acaban con el pago de una indemnización, fundamentalmente por la introducción de "peritajes más precisos", dice Casanovas, para discernir si las aves necrófagas eran realmente las responsables de la muerte de crías de oveja o vaca recién nacidas. "Se han evitado picarescas y casos que antiguamente eran considerado positivos", añade. "El buitre difícilmente ataca. No está capacitado para hacerlo". Los únicos casos positivos se producen tras el parto, cuando grupos numerosos de carroñeras pueden lanzarse sobre la placenta de la madre y acabar dañando a las crías. "Los buitres ejercen una función muy necesaria en la montaña eliminando cadáveres y otros restos que encuentran", explica.

En cuanto al lobo, el último caso verídico de que se tiene constancia sucedió en el 2011 en una explotación ganadera en Castellterçol (Vallès Oriental). Desde entonces, y a pesar de constatar la presencia de algún ejemplar de lobo disperso en la zona del Pirineo y Prepirineo del Ripollés, Cerdanya, Alt Urgell y Solsonès, "no se han detectado ni comprobado daños causados en la ganadería doméstica, seguramente debido a las medidas de agrupamiento, vigilancia y protección de rebaños", destaca el Departament de Territori.

A la larga, considera Casanovas, la prevención resulta más económica y ocasiona menos rechazo social que la simple indemnización, que es la opción que se ha tomado en Francia. Aunque esté bien pagada. El año pasado, la Generalitat se comprometió a que los daños ocasionados por buitres y osos se pagarían en un plazo máximo de cinco días. También se creó una modalidad específica de seguro para problemas con los osos.

Goiat, blanco de las críticas de los ganaderos

Goiat, el oso de origen esloveno liberado el año pasado en el Pallars Sobirà para intentar poner fin a la endogamia de la especie en el Pirineo, se ha convertido en el blanco de las críticas de los ganaderos del Vall d'Aran, quienes su exigen su captura y repatriación por considerarlo animal peligroso. El oso, un macho adulto de unos 200 kilos, causó la pasada primavera en la comarca la muerte de dos yeguas, un potro y 15 ovejas, además de atacar dos colmenas de abejas. "Salía de la hibernación y necesitaba proteína, pero los problemas han cesado", dice Ricard Casanovas. El jefe del Servicio de Fauna y Flora considera que Goiat no es ni mucho menos un oso conflictivo, "como sí ha habido otros, especialmente en Francia". "Daños siempre ha habido y los habrá, pero hemos de tratar de que sean los menos posibles y que las indemnizaciones se hagan efectivas", dice. Goiat lleva un radiotransmisor que permite saber dónde se encuentra.

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