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TÚ Y YO SOMOS TRES

8TV oración y ... ¿cierre?

Ferran Monegal

Jordi Armenteras en 8 al día (8TV).

Ya  circula la fecha. A partir del 21 de diciembre, 8TV cierra los pocos programas propios que le quedan. Pasará algún tiempo emitiendo un saldo, un  combinado de restos de series y de teletiendas. Y todo apunta a que inmediatamente llegará la extinción definitiva, a menos que se produzca un milagro in extremis. Triste noticia. Tratándose del único canal de televisión privada en catalán que cubre toda Catalunya, la tristeza es aún mayor.

La historia de este canal, desde que se llamaba City TV (2001), hasta hoy, es un paisaje incomprensiblemente plagado de decepciones y de errores.  En sus mejores tiempos nunca llegó a superar el 3,6% de share de media. Hoy están en el cero coma. Es muy extraño que tanta incompetencia, tan pésimas estrategias, tan sorprendente ausencia de impulso y eficiencia, vengan de una acreditadísima empresa de comunicación que tiene en su haber pilares tan fundamentales y exitosos como 'La Vanguardia', 'El Mundo Deportivo', o la emisora de radio RAC-1. O sea, que ahí no faltan ni el talento, ni la empresa sólida. Y menos aún una buena bolsa de audiencia a la que atraer.

Con la deriva que lleva TV-3, dedicada exclusivamente a predicar solo a una parte de Catalunya –poco más de dos millones–, quedan como mínimo cuatro millones de ciudadanos catalanes en espera de un canal que seguramente desean y no tienen. Estaba viendo hace pocas horas a Jordi Armenteras en 8 al día, por ejemplo, y nos contaba y enseñaba el tuit desde la cuenta oficial del Govern de la Generalitat en el que Elsa Artadi denuncia que «Puigdemont ha mandado cuatro cartas a Oriol Junqueras sin respuesta», lo cual  demuestra claramente el cacao en el que están inmersos. El terremoto fue tan considerable que ese tuit fue fulminado horas después. Si en Catalunya pretendíamos informarnos del asunto a través de TV-3 lo tuvimo crudo: en el TN migdia y en el TN vespre silenciaron el tema.

Deseo que el Grupo Godó encuentre una fórmula. Un país mal informado es un país enfermo.  Sería grave volver a aquellos años, en plena época Pujol, en que una de las condiciones no escritas de los apoyos a los Gobiernos de Madrid era que jamás existiera una cadena en catalán en Catalunya -ni TVE-Sant Cugat ni ninguna otra- que le pudiera restar protagonismo a la verdad oficial que difunde TV-3.