Balance semestral

La delincuencia baja en Barcelona un 4% en comparación con 2020 y un 44% con 2019

  • Durante la pandemia han crecido las denuncias por violencia doméstica, maltrato machista y delitos sexuales

  • En la ciudad actúan 111 ladrones reincidentes que acumulan un total de 4.500 detenciones policiales

Agentes uniformados custodian al presunto ladrón. 

Agentes uniformados custodian al presunto ladrón.  / Patricia Castan

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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Los habitantes de la ciudad de Barcelona han sufrido durante el primer semestre de 2021 un total de 63.113 de delitos. Esto significa un 4% menos que en 2020, cuando fueron 65.873 las denuncias presentadas por vecinos de la capital catalana, y un 44% menos que en 2019, cuando la delincuencia registró una cifra récord de 113.630 delitos. El 2019, anterior a la crisis de la pandemia mundial y el más calamitoso que ha padecido la ciudad en cuanto a hurtos, robos violentos y homicidios, es el que los Mossos d'Esquadra han tomado como referencia para valorar la marcha de este primer semestre en la Junta de Seguretat Local de Barcelona, que han presidido en el Ayuntamiento a la alcaldesa Ada Colau y el ‘conseller’ de Interior, Joan Ignasi Elena. Con ese punto de referencia, ambas instituciones ven positivamente la tendencia actual. Con "matices", han subrayado en la rueda de prensa inmediatamente posterior a un encuentro que ha reunido por primera vez al equipo consistorial con un departamento de Interior en manos de ERC. La criminalidad ha seguido descendiendo pero los delitos contra las personas –violencia en el hogar, maltrato machista, abusos y agresiones sexuales– han subido de forma sensible, en un 6,5%.

Los años 2019, 2020 y 2021 son difícilmente comparables porque son tres años atípicos. Durante 2019 Barcelona era una ciudad llena de turistas y de carteristas y la más violenta de la última década. Un año después, a partir del 13 de marzo, se decretó el estado de alarma para detener el contagio del covid-19 y ello detuvo la actividad delincuencial bruscamente: de los 19.000 delitos denunciados en abril de 2019 se pasó a solo 3.000. Y en el presente 2021, ha habido un toque de queda que ha cerrado con cremallera las noches hasta el mes de mayo y varias restricciones severas han seguido vigentes en la restauración y, sobre todo, en el ocio nocturno. “La ciudad poco a poco se está despertando pero aún no lo ha hecho del todo”, reconocía el secretario general de Interior, Oriol Amoròs

La delincuencia sigue mucho mejor gracias a la pandemia y también gracias a esfuerzos policiales como el del Pla Tremall, diseñado para combatir la delincuencia multirreincidente –que cocina el grueso del pastel de robos y hurtos que se registran en la ciudad– y que ha logrado que uno de cada cinco delincuentes violentos ingrese en prisión preventivamente. Un dato relevante que sí admite una comparación directa con el primer semestre de 2019, cuando ingresaban en la cárcel antes del juicio uno de cada diez. Entre enero y junio los Mossos y la Guardia Urbana han detenido a 111 delincuentes multirreincidentes que acumulan 4.500 antecedentes policiales. El caso más extremo es el de uno de ellos que ha sido arrestado en 19 ocasiones en ese periodo. El segundo más activo lo ha sido en 15 ocasiones y el tercero, en 13. 

Según los datos policiales, ha habido 4.045 robos violentos que se han producido en la vía pública. En tres de cada cuatro incidentes, la víctima no ha sufrido ningún daño. "Y la mitad de las veces en las que ha sufrido lesiones, estas han sido leves", ha explicado el intendente Joan Carles Granja. En total han sido 53 los ciudadanos que han requerido un traslado al hospital. El caso más grave se dio el 4 de febrero, cuando un reincidente apuñaló mortalmente a un vecino chino del barrio del Guinardó.

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Delitos contra las personas 

Las restricciones sanitarias dictadas para detener la propagación de la Covid-19 han tenido derivadas más negativas. Según los Mossos, muchas mujeres han tenido que quedarse encerradas junto a sus maltratadores. “Incluso algunas víctimas que contaban con órdenes de alejamiento de sus maridos se han visto obligadas a convivir con ellos bajo el mismo techo debido a la pandemia”, subraya la intendente Sílvia Catà. Esta situación ha elevado la tensión en los hogares en comparación con 2019, un año previo al virus. Durante el primer semestre se han presentado un 38,4% más de denuncias por violencia doméstica que entonces. También las agresiones sexuales y los abusos sexuales han aumentado: un 22%.