Detenido en el acto

Un ladrón de 20 años mata de una puñalada a un hombre en Barcelona

  • El homicida fue retenido por el hijo de la víctima, que acudió en auxilio de su padre, y arrestado por un agente fuera de servicio

  • El fallecido es un hombre de nacionalidad china, casado y con dos hijos, que llevaba más de 20 años trabajando en un bazar cercano

  • La cónsul china lamenta lo ocurrido, condena los hechos y se pone a disposición de la familia

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Un vecino del barrio del Guinardó falleció el jueves por la noche al recibir una puñalada de un ladrón que lo atacó frente al portal de su casa, en la calle de Telègraf. La víctima, un padre de familia de nacionalidad china y de unos 50 años de edad, tenía un bazar muy cerca, en la Rambla de Volart. Sobre las 21.00 horas, cerró el negocio y se marchó a pie hasta su domicilio. Los Mossos d’Esquadra investigan si el homicidia, un joven de 20 años con diversos antecedentes policiales, lo siguió desde el establecimiento comercial con el objetivo de sustraerle la recaudación de la jornada.

El hombre, al ser atacado, gritó con fuerza y su hijo, que se encontraba en casa, acudió en su auxilio. El hijo se abalanzó sobre el agresor y logró contenerlo hasta que llegó en su ayuda un agente de los Mossos fuera de servicio. Varios vecinos describen todavía sobrecogidos los alaridos que se escucharon en la calle poco antes del toque de queda. Los de la víctima, que acabó muriendo dentro del vestíbulo del bloque, y los del hijo, incapaz de combinar la necesidad de contener al asesino con la urgencia de atender a su padre. Patrullas de la policía catalana llegaron a los pocos minutos y arrestaron formalmente al agresor. Hasta allí se desplazaron cuatro ambulancia del Sistema d'Emergències Mèdiques que no pudieron hacer nada por salvar al vendedor.

Este viernes por la mañana, en el suelo de la entrada principal de la finca todavía resultaban visibles las manchas de sangre. Algunos de sus vecinos, que se han mostrado molestos con la presencia de los periodistas, habían depositado velas. La familia ha recibido la visita de la cónsul de la China en Barcelona este mediodía. “He venido a decirles que lo siento, a condenar lo que ha ocurrido y a ayudarles en todo lo que necesiten”, ha explicado. El fallecido es originario de la región de Qingtian y se estableció hace más de 20 años en Barcelona. Estaba casado y tenía dos hijos. Las familias del vecindario no habían llegado a intimar con él –dada la barrera cultural– pero lamentan mucho lo ocurrido. Sobre todo porque se trata de alguien “discreto y apreciado”, que “nunca dio ningún problema”.

Jose, un trabajador del Condis, supermercado ubicado justo al lado del bazar –cerrado este viernes y con un ramo de flores junto a la persiana–, asegura que el local sufrió un robo hace dos semanas. Un joven se llevó una caja de paquetes de papel de liar y padre e hijo salieron escopetados para tratar de pillarlo. “Quizá fuera el mismo que esta vez lo ha seguido hasta su casa para quedarse con la recaudación”, dice, verbalizando una sospecha generalizada pero no contrastada.

Crimen poco frecuente

Perder la vida durante un robo violento no es algo frecuente en Barcelona. Existen precedentes pero pocos. En el 2019 murió una diplomática coreana que sufrió una grave lesión craneal al caer al suelo derribada por el tirón de un ladrón. Un caso similar se repitió en L’ Hospitalet de Llobregat, una ciudad adosada a Barcelona, un año después, en 2020. También guarda algún parecido con los hechos de ayer lo que ocurrió en una discoteca del Port Olímpic a finales del verano de 2019: una menor de 16 años resultó brutalmente apuñalada por un joven que había intentado quitarle su teléfono móvil. Este viernes ha tenido lugar una concentración vecinal de duelo en el Guinardó frente al portal en el que fue apuñalado el hombre.

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