El estado de ánimo ciudadano

La línea que se sobrepasó en la Mercè 2022: atacar al barrendero

  • Frederic Ximeno considera "inaceptables" e "intolerables" las agresiones "sin precedentes" que sufrieron los trabajadores de BCNeta en la plaza de Espanya 

Trabajadores de la limpieza en la plaza de Espanya durante las fiestas de la Mercè.

Trabajadores de la limpieza en la plaza de Espanya durante las fiestas de la Mercè. / Guillem Sánchez

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

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La madrugada del pasado domingo, durante la noche grande de La Mercè 2022, se sobrepasó una línea que nadie en Barcelona, una ciudad que en la última década ha acogido un colorido abanico de altercados, había cruzado todavía. Ocurrió a las 04.40 horas.

A esa hora ya se había consumado la trágica muerte por apuñalamiento de un joven veinteañero bajo las Torres Venecianas y la Guardia Urbana parecía tener bajo control la plaza de Espanya después de que la mayoría de los 40.000 asistentes a los conciertos del escenario de la avenida de Maria Cristina se hubieran marchado a dormir. Pero ese espacio no estaba completamente vacío.

Quedaban unos 500 jóvenes que a las 04.40 horas decidieron enfrentarse a la policía municipal. Los altercados incluyeron episodios tan absurdos como tirar al suelo motocicletas de barceloneses o romper el cristal de una charcutería para estampar sus jamones contra el escaparate de un negocio de ropa, y no alcanzaron el volumen al que acostumbra a escuchar los disturbios la ciudad. Pero esos 500 jóvenes también hicieron otra cosa: atacar a los trabajadores municipales que visten uniforme verde con franjas amarillas, los empleados de BCNeta, que recibieron botellazos e insultos.

"Nos tiraron botellas, dieron patadas a los vehículos y nos insultaban: nos gritaban que no éramos españoles", explican a EL PERIÓDICO algunos de los trabajadores a los que les tocó retirarse y proteger los vehículos en un aparcamiento municipal cercano. En los últimos años los ataques a policías antidisturbios –o patrullas de seguridad ciudadana sin protecciones antitrauma– resultan incontables. Esa noche también los hubo. Pero hasta la madrugada del 25 de septiembre de 2022 no constaban agresiones de ese tipo a trabajadores municipales que se encontraban barriendo el suelo. Esa madrugada se sobrepasó la línea 'verde'.

Sin precedentes

"No hay precedentes", explica Frederic Ximeno, gerente de Medio Ambiente y Servicios Urbanos del Ayuntamiento de Barcelona. "Lo que pasó es inaceptable, e intolerable", subraya. "Aunque nos lo tomamos como un incidente aislado", añade. 

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En grandes acontecimientos como La Mercè o la verbena de Sant Joan, en los que los equipos de limpieza tienen que hacer su trabajo entre ciudadanos que se niegan a irse a la cama, es habitual que la Guardia Urbana acompañe a los trabajadores de BCNeta. "A nosotros nos ven como los tipos que quieren acabar con su fiesta y se enfadan", describe uno de los barrenderos. "El dispositivo conjunto funciona porque permite vaciar espacios públicos como la playa durante la verbena que sigue llena cuando los trabajadores tienen que comenzar a limpiarla para los bañistas", explica Ximeno, sin entrar a discutir por qué resulta necesaria la escolta policial para trabajadores que solo pretenden barrer la porquería.

La comisaria de Barcelona, Marta Fernández, reflexionaba en una entrevista reciente con EL PERIÓDICO que los episodios de tensión entre ciudadanos y policías son más frecuentes ahora que antes de la pandemia. Pero Fernández remarcaba que la crispación no era hacia los policías, sino generalizada y que, en consecuencia, los agentes recibían durante la jornada su ración de crispación ciudadana. Desde La Mercè 2022 parece que también los barrenderos reciben la suya.