08 jul 2020

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VUELTA AL COLE

Vicent Mañes: "Nos vamos a cargar los principios educativos"

El presidente de la federación de directores de colegios públicos advierte de que cumplir las normas sanitarias genera caos organizativo y pone en peligro la inclusión

Olga Pereda

Vicent Mañes, en el colegio Ramiro Jover de València, donde hoy ha tenido una reunión con otros directores escolares.

Vicent Mañes, en el colegio Ramiro Jover de València, donde hoy ha tenido una reunión con otros directores escolares. / MIGUEL LORENZO

Vicent Mañes es profesor de inglés y director del colegio Bertomeu Llorens i Royo de Catarroja, en València. Preside, además la federación de asociaciones de directores de centros educativos públicos de Infantil y Primaria, con tentáculos en seis autonomías. Lejos de estar de vacaciones, tiene una agenda laboral repleta de reuniones. Algunas muy tensas. ¿Cómo sacar adelante el curso 2020-21? ¿Cómo modificar los colegios para acoplarse a la normativas sanitarias en tiempos de covid-19? Su optimismo le lleva a pensar que todo irá bien. Pero la carpeta de los problemas es demasiado grande. Y septiembre está a la vuelta de la esquina.   

Muchos padres y madres están angustiados ante el curso escolar que viene. ¿Cómo están ustedes?
Reuniéndonos de manera constante. La semana pasada, con la ministra de Educación, Isabel Celaá, a la que trasmitimos dos ideas fundamentales. La primera, es que los directores de centros educativos no somos técnicos sanitarios, así que necesitamos instrucciones claras que condicionen la organización de los colegios. La segunda, es que en Infantil y Primaria la educación ‘online’ no funciona bien. Esos alumnos y alumnas necesitan la máxima presencialidad: todos y durante toda la jornada lectiva. Además, le plateamos a la ministra otras cosas que necesitamos.

¿Por ejemplo?
Recursos personales y materiales para la brecha digital y social que ha provocado el confinamiento. Formación de equipos directivos, profesorado, alumnado y familias.

La recomendación de los ministerios de Educación y Sanidad es que grupos estables de convivencia, las llamadas burbujas de 20 niños, que no se relacionen con otros. ¿Lo ven posible?
No sé muy bien qué haremos en los colegios con asignaturas como música, educación física, inglés y la atención al alumnado con necesidades especiales. Si un solo profesor tiene que estar con ellos no podrá moverse a otros grupos. ¿Qué va a pasar con el comedor, las actividades extraescolares y las entradas y salidas de alumnos para que sean escalonadas? Ya sabemos que es una situación excepcional, pero es un caos organizativo. Intentaremos dar respuesta.

Septiembre está a la vuelta de la esquina.
Estamos cambiando mobiliario, vaciando bibliotecas para convertirlas en aulas y rehaciendo grupos.

Muchos profesores están poniendo en los pasillos de los centros pegatinas con flechas para evitar aglomeraciones. Y poco más pueden hacer.
Claro, como colocar dispensadores de gel hidroalcohólico y alfombrillas desinfectantes. Lo mismo que han hecho los comercios cuando les llegó la desescalada. Nosotros tenemos más buena voluntad que otra cosa. No somos técnicos sanitarios. Hemos tenido que dar una solución extraordinaria a una situación extraordinaria.

¿Cunde el desánimo entre las direcciones escolares? ¿Tienen miedo?
Personalmente no. Pero muchos compañeros sí que tienen miedo. Veo directores y directoras de centros escolares que se ponen a llorar porque se ven incapaces de dar una solución al ver que se desmorona su proyecto educativo. Tenemos un alto nivel de responsabilidad. Las cosas irán aterrizando. Todo cambia en cuestión de días, así que a ver qué pasa en septiembre. Puede que dentro de dos semanas los expertos en epidemias nos digan que un grupo funciona razonablemente igual sanitariamente con 20 o con 25 alumnos.

¿Qué pasaría entonces?
Se resolvería el 90% de los problemas que tenemos. Estoy convencido de que muchas cosas se replantearán. Si no, la escuela será el único entorno donde los niños funcionarán así. Luego irán al parque y ahí no habrá grupos burbuja que valgan. Lo mismo en la academia de inglés o las clases de fútbol. Vamos a realizar un gran esfuerzo para acoplarnos a las normas sanitarias. Y nos vamos a cargar los principios educativos por los que llevamos tanto tiempo luchando, como la atención a los chavales con necesidades especiales, la inclusión. Espero que merezca la pena desde el punto de vista epidemiológico.

"Hemos dejado recaer sobre la escuela el papel de la conciliación. Y eso es un error"

La ministra Celaá insiste en que es infinitamente más complicado abrir un colegio que un bar o una tienda, pero nuestros hijos necesitan aprender.
Fíjate en tus palabras: necesitan aprender. Eso está bien. La mayoría de la gente reclama que abran los coles porque si no no pueden trabajar. La confusión entre el papel de la escuela como centro de aprendizaje y socialización y como entidad que permite la conciliación es un problema grave. Hemos dejado recaer sobre la escuela el papel de la conciliación y eso es un error. La conciliación necesita un plan nacional en el que tenga prioridad la modificación de horarios laborales. Se ha visto durante estos tres meses de niños en casa.

Han dejado de aprender muchas cosas. ¿Estamos delante de un problema serio?
Los chavales van a salir adelante. ¿Qué son tres meses en la vida de un niño? Cierto es que ahora hay otros tres meses de vacaciones. Cuando llegue septiembre habrán perdido el hábito, pero lo recuperar rápido. Nos centraremos en los factores emocionales. Y recuperaremos todas las competencias que no se han trabajado en las aulas desde el confinamiento. A eso vamos a dedicar todo el mes de julio, a adaptar la programación del curso.

¿Se queda usted sin vacaciones?
Espero poder cogerme un par de semanas en agosto. No más.