Ir a contenido

EN TEIÀ

Jordi Montull regala una caja de cava a los bomberos, que se la devuelven por corrupto

El parque de Badalona participó el 21 de febrero en la extinción de un fuego en la residencia de uno de los saqueadores del Palau de la Música

Montull envió las botellas en agradecimiento pero los funcionarios este viernes se han presentado en su casa para explicarle por qué no pueden aceptarlas

Guillem Sànchez

La caja de cava que los bomberos han devuelto a Jordi Montull.

La caja de cava que los bomberos han devuelto a Jordi Montull.

Los bomberos del parque de Badalona le han devuelto este viernes a Jordi Montullcondenado junto a Félix Millet por saquear el Palau de la Música, una caja de cava que este les hizo llegar después de que los funcionarios de la Generalitat apagaran un fuego que se había declarado en el jardín de su vivienda de Teià (Maresme) el pasado 21 de febrero.

Junto a la caja de cava, los bomberos le han entregado una carta. Montull ha aceptado el retorno "sorprendido", según aclaran fuentes de los bomberos. En la misiva, los trabajadores de Badalona le explican que entienden que el obsequio era solo una muestra "de agradecimiento" por su parte y que ellos, al devolvérsela, no pretenden ser "desagradecidos". Sin embargo, tras debatirlo internamente en el parque, han decidido que no debían aceptarla y le explican por qué.

Els Bombers de la Generalitat han sufrido en la última década una falta de inversión que ha dejado el cuerpo en una situación "de colapso estructural". El déficit de "personal" es grave, los camiones "se mueren", los parques presentan un estado "ruinoso" e incluso falta dinero para comprar mangueras. Para apagar el fuego de la residencia de Montull, le explican en la carta, el parque de Badalona tuvo que quedarse con solo "tres bomberos" para cubrir cualquier emergencia en la ciudad y otros 6 municipios cercanos, en total, "una población de 300.000 personas".

Mientras se cerraba el grifo del mantenimiento de un servicio público fundamental, "altos cargos de la misma administración malversaban y robaban dinero del erario público". "Usted ha sido condenado por malversar dinero público, tráfico de influencias o blanqueo de capitales... sabe de qué hablamos".

La misiva termina explicándole a Montull que por estos motivos se ven en la obligación "moral" de "rechazar" el obsequio, que sin duda era "de buena fe", porque "atenta contra los principios que se quieren defender desde los bomberos del parque de Badalona". 

23 millones robados y 7 años de condena 

Montull, junto a Félix Millet y su hija Gemma Montull, pergeñaron un entramado delictivo alrededor del Palau de la Música que les permitió desviar o apoderarse de más de 23 millones de euros entre el 2000 y el 2009 (sin contar las comisiones por los tejemanejes con CDC, valorados en 6,6 millones). Amos y señores de la entidad, los tres condenados movieron fondos a su antojo entre la fundación, el Orfeó y la Associació del Cor de Cambra hasta el punto de llegar a cometer todo un compendio de delitos: malversación de caudales públicos y apropiación indebida, falsedad en documento mercantil, falsedad contable, tráfico de influencias, blanqueo de capitales...

Fèlix Millet y Jordi Montull, durante el juicio por el saqueo del Palau de la Música. / FErraN nadeu

Por todo ello, la Audiencia de Barcelona condenó a Millet a nueve años y ocho meses de prisión, a Montull a siete años y seis meses y a Gemma Montull a cuatro años, seis meses y 22 días de cárcel. "Estamos muy decepcionados. La sentencia es injusta. Estamos tristes. La realidad no se corresponde para nada con el fallo", lamentó entonces la exdirectora financiera del audotorio a la salida del Palacio de Justicia. 

Montull salió de la cárcel de Brians 2 tras abonar los 100.000 euros de fianza a finales de febrero del 2018. Había entrado en prisión 23 días antes, el 5 de febrero, ya condenado. Sin embargo, transcurridas tres semanas, el tribunal estimó que previo pago de esa cantidad podría esperar en libertad a que se resuelvan los recursos presentados contra la sentencia.