Ir a contenido

SALUD

La ciencia cuestiona la norma de Sanidad para la homeopatía

Rechaza que se les catalogue como medicamento pese a indicar que no hay aval de indicaciones terapéuticas

El sector homeopático aprueba una regulación para "normalizar" su actividad, "como Francia o Alemania"

Víctor Vargas Llamas

Fármacos tradicionales y productos homeopáticos, en las estanterías de la farmacia Catalunya, en Barcelona.

Fármacos tradicionales y productos homeopáticos, en las estanterías de la farmacia Catalunya, en Barcelona. / ALBERT BERTRAN

El espíritu crítico que define por antonomasia a la comunidad científica ha aumentado exponencialmente al ponerse en marcha la iniciativa del Ministerio de Sanidad de conceder un plazo de tres meses para que los productos homeopáticos pasen por una evaluación obligatoria de calidad seguridad a cargo de la Agencia Española del Medicamento. Un requisito imprescindible para poder comercializarse, pero que despierta suspicacias entre profesionales de la ciencia y la medicina. El motivo principal es la leyenda que rezará en las etiquetas del producto: "Medicamento homeopático sin indicaciones terapéuticas probadas".

"El término medicamento tiene un significado que queda desvirtuado al añadir que no tiene indicaciones terapéuticas probadas. Para gozar de esa consideración debería contar con una eficacia demostrada y no haría falta esa coletilla contradictoria. Si no es el caso, cualquier cosa puede recibir esa denominación; es como sacarse un máster sin ir a clase", describe Jesús Purroy, doctorado en Biología y con experiencia en el ámbito de la genética, la farmacia y la biomedicina.

"Para ser considerado medicina debería mostrar su eficacia y no haría falta una coletilla contradictoria"

Jesús Purroy

Doctorado en Biología

Añade argumentos contra la causa Alfonso López Borgoñoz, hasta hace dos semanas presidente de la oenegé Alternativa racional a la pseudociencia - Sociedad para el avance del pensamiento crítico (ARP-SAPC). "¿Qué sentido tiene que se siga comercializando? Hay cientos de ensayos que demuestran que no puede ser concebido como un medicamento. Y usar este lenguaje puede resultar equívoco para amplios sectores de la sociedad, un riesgo para la salud de las personas", destaca López Borgoñoz.

Teoría y práctica

Replica el doctor Gonzalo Fernández, vicepresidente de la Academia Médico Homeopática de Barcelona, quien recuerda que la decisión del Gobierno obedece a una directiva comunitaria, poniendo de relieve que "en países punteros, como Francia Alemania no se cuestiona que reciban la consideración de medicamentos". "Nos parece positivo que se regule y normalice la actividad de médicos como yo, que hemos incorporado la homeopatía como otro recurso disponible, tras comprobar en consulta que ayudan al paciente", destaca el doctor Fernández.

En este punto, el de las evidencias, ahondan de nuevo las discrepancias. Las ilustra el farmacéutico Roi Cal, miembro de la Asociación Farmaciencia, que reclama condiciones ineludibles para aceptar esa normalización. "Pedimos pruebas concluyentes, nada más. La base teórica de la homeopatía es contraria a todo conocimiento científico. Se basa en la ley de semejantes, por la que, por ejemplo, si el café produce insomnio, al diluirse muchísimo, como una gota en una piscina olímpica, y administrarse en una persona, se produce el efecto contrario", describe Cal.

"La decisión del Gobierno obedece a una directiva de la UE, siguiendo la ruta emprendida por países punteros"

Gonzalo Fernández

Vicepresidente de la Academia Médico Homeopática de Barcelona

El farmacéutico recuerda que la homeopatía sigue los preceptos de hace 200 años, cuando nació, en un momento en el que la Medicina o la Quimica, estaban en un estado "eminentemente embrionario", lejos de su estatus actual. Habla de "total ausencia de rigor científico" en la práctica homeopática, un extremo que "se acentúa al abordar patologías graves". “Hay una creencia generalizada de que no tiene efectos secundarios, dado que es agua, azúcar, excipientes y poco más, pero hay un gran problema con la falsa sensación de efectividad en enfermedades serias, por la pérdida de oportunidad que representan: se malgasta un tiempo valioso para atajar el avance de un problema de salud", destaca.

Presupuestos

El doctor Fernández destaca que hay "más de 6.500 estudios sobre los efectos de la homeopatía, algunos favorables y otros contrarios, como todo en ciencia". "Nos gustaría que hubieran más ensayos y análisis, pero los recursos económicos son limitados y acostumbran a  destinarse a farmacología; pero creemos que hay suficientes evidencias indicios para que merezca la pena seguir investigando. ¿No es ese el espíritu científico?",  destaca. Asimismo, rechaza la consideración de médicos alternativos: "Solo hay una medicina, la que estudiamos todos los doctores en la universidad".

El galeno sostiene que de las cerca de 20.000 farmacias de España, más del 95% dispensan productos homeopáticos, además de cifrar en 400 millones de pacientes que siguen las indicaciones de los más de 300.00 médicos homeópatas en todo el mundo. Mirando al entorno internacional, Fernández pide seguir el ejemplo de gobiernos como los de París y Berlín, "donde el Estado paga total o parcialmente los tratamientos homeopáticos". 

"Hay cientos de ensayos publicados en revistas de prestigio que rebaten la eficacia de estos tratamientos"

Alfonso López Borgoñoz

Portavoz de Alternativa racional a la pseudociencia

Una perspectiva que tampoco colma las dudas de escépticos y detractores. Purroy enfatiza en la presencia de "tradiciones, empresas potentes y lobis locales" para entender la mayor implementación en otras naciones. Países "con fuerte presencia en la UE", cuyo peso específico determina directivas como la que está implementando España, según López Borgoñoz. Otros, como Gran Bretaña, decidieron retirar estos tratamientos el 2010 tras la publicación de un "informe devastador", expone Purroy. "Hay cientos de ensayos publicados en The Lancet, Nature y otras revistas de prestigio que rebaten la eficacia de estos tratamientos", añade el portavoz de ARP-SAPC.

Cal recuerda que el Gobierno ya hizo un intento de regulación en 1994, "que no culminó". "Los cerca de 19.000 medicamentos homeopáticos no pagan tasas desde entonces; calculamos que el Estado ha dejado de recaudar 45 millones en tasas todos estos años; si le sumamos que su consideración es de medicamento y paga un IVA superreducido, del 4%, en vez del 10%, se pueden sumar otros cuarentaytantos, para un total de casi 100 millones perdonados a los laboratorios homeopáticos", describe Cal.   

Un sector con ingresos a la baja

La presencia de la industria homeopática en España sigue siendo testimonial frentre al volumen de negocio que acaparan los fármacos tradicionales, como así atestiguan las cifras. Boiron, Heel y Dhu, que concentran la mayor parte del sector homeopático en España, facturaron conjuntamente 43 millones de euros el 2016, último balance disponible. La estadística se empequeñece notoriamente al cotejarla con los 19.423 millones que declararon las oficinas de farmacia españolas durante el año pasado.

La tendencia de este sector es además bajista, dado que Boiron, principal distribuidor homeopático en el mercado español, ha visto reducir sus ingresos de los 25 millones del 2014 a los 17 millones del pasado ejercicio, un descenso que ronda el 30%.  Los datos tampoco resisten comparación con los alrededor de 370 millones de euros de facturación que declaró Boiron en el 2016 en un país como Francia, de gran tradición homeopática. 

0 Comentarios
cargando