Búsqueda de HIDROCARBUROS EN CATALUNYA

Alarma ante un agresivo sistema de extracción de gas

Alcaldes y ecologistas de seis comarcas se oponen al polémico 'fracking'

La explotación de posibles yacimientos hace temer por los acuíferos catalanes

Se lee en minutos

FERRAN COSCULLUELA
GIRONA

media docena de comarcas catalanas han comenzado a movilizarse para hacer frente a la posible utilización de un agresivo sistema de extracción de hidrocarburos en su territorio, que ya ha sido prohibido en Francia y Bulgaria, así como en varios estados de Alemania, Suiza y EEUU. Este polémico método de explotación, conocido como de fractura horizontal o fracking, es cuestionado por los problemas medioambientales que puede causar. La alarma se ha disparado tras conocerse que la empresa Montero Energy ha solicitado permiso a la Generalitat para realizar prospecciones en más de 80 municipios. La compañía es filial de la multinacional canadiense R2 Energy, especializada en ese tipo de extracciones.

El fracking es un método desarrollado en EEUU que consiste en profundas perforaciones verticales por las que se introduce agua a alta presión mezclada con arena y sustancias químicas para fragmentar las rocas impermeables que retienen el gas, que suele estar disperso en gotas. El agua a presión resurge después a la superficie arrastrando consigo el metano. La perforación vertical va acompañada de la excavación de galerías horizontales para fragmentar los sustratos mediante explosiones y agua a presión. La principal crítica de sus detractores es que este sistema puede contaminar los acuíferos y las aguas subterráneas de las zonas en las que se ubica el

yacimiento.

La Conselleria d'Empresa i Ocupació informó el pasado mes de diciembre de que la empresa Montero Energy ha solicitado un permiso para investigar la existencia de hidrocarburos en un proyecto llamado Darwin (que afecta a 89.683 hectáreas de las comarcas de la Segarra, la Noguera, Urgell y Anoia) y en otro denominado Leonardo (que incluye 76.641 hectáreas de Osona y la Garrotxa). Portavoces de la conselleria puntualizaron ayer que no se sabrá si la empresa pretende utilizar este método de extracción, en el caso de que encuentre algún yacimiento, hasta que se estudie la concesión del permiso y se analice la documentación presentada. La conselleria descartó, sin embargo, que otro proyecto llamado Ripoll (y que ya tiene permiso) opte por esta tecnología.

No obstante, el hecho de que Montero Energy esté vinculada a la canadiense R2 Energy, especialista mundial en fracking, y que directivos de ambas empresas defendieran en público las bondades del sistema en una presentación que se realizó en octubre en Castellón, donde han solicitado otros dos permisos para buscar hidrocarburos, apunta a que esa será la tecnología que se utilizará si las prospecciones arrojan buenos

resultados.

Noticias relacionadas

INCÓGNITAS / Una opinión que comparten los expertos, como Joan Escuer, presidente del Col·legi de Geòlegs de Catalunya. «Si tenemos algo de gas, lo que todavía no está confirmado, es muy probable que se trate de este tipo de yacimiento, de gas atrapado en arcillas», por lo que el único método conocido de extracción rentable es el de fractura horizontal. Escuer considera que es conveniente que se deje a las compañías hacer las prospecciones para ver qué riqueza hay en el subsuelo. «Pero en el caso de que se decida explotar un yacimiento, hay que aclarar muchas incógnitas sobre las consecuencias de este sistema de extracción, que está rodeado de polémica», reconoció.

Asociaciones ecologistas y plataformas de defensa del territorio ya han presentado a la Generalitat alegaciones para que no se permita a estas empresas usar la tecnología del fracking. Consejos comarcales, como el de Osona, y los ayuntamientos de la zona también se han sumado a esta iniciativa. «No tenemos datos científicos que avalen que este sistema sea inocuo», destacó ayer Sergi Vilamala, alcalde de Les Masies de Voltregà (PSC). Mientras, ICV ha anunciado que su primera iniciativa de esta legislatura consistirá en presentar una proposición de ley en el Parlament para que se prohíba este tipo de extracción.