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PSICOLOGÍA

Superar la cuesta de enero: trucos psicológicos

El fin de las fiestas navideñas suponen un periodo de bajo estado de ánimo y reajustes económicos

Ángel Rull

En España la confianza de consumidores y empresarios cae 1,2 puntos en el mes de marzo, acumulando un segundo descenso consecutivo.

En España la confianza de consumidores y empresarios cae 1,2 puntos en el mes de marzo, acumulando un segundo descenso consecutivo. / Carlos Valbuena Junquera (El Periódico)

Cuando terminan las navidades y volvemos a la rutina, toca enfrentarnos a un periodo al que muchas personas tienen que volver a adaptarse. Ha terminado el año, ha habido celebraciones, reuniones, reencuentros y días de vacaciones. Volver a la normalidad cuesta y acaba generando apatía, desmotivación y bajo estado de ánimo.

La cuesta de enero tiene efectos en la economía, en nuestra calidad de vida y en nuestro bienestar psicológico. Lograr sortear el mes y continuar el año con altos niveles de energía va a depender de nuestra actitud y de enfocarlo de una determinada forma.

Sus causas

Cuando llega enero y finaliza el periodo de las fiestas navideñas, tenemos que enfrentarnos a un concepto que muchas personas ya conocen: la cuesta de enero. Empieza un mes en el que se suman dificultades y que muchas personas viven con miedo, incluso ya anticipado desde diciembre. Un mes con el que empieza el año, que debería vivirse con esperanza, pero que, sin embargo, nos llena de angustia.

¿Cuáles son las causas de que nos enfrentemos con pesar al mes de enero?

  • Nuestra economía: culminamos un periodo especial de gastos con las celebraciones navideñas y los regalos. A ello hay que sumarle que empiezan las Rebajas y la publicidad nos incita a seguir gastando.
  • La rutina: tengamos o no vacaciones, después de Reyes se acaban los planes sociales, las celebraciones y las reuniones familiares. Volvemos a la rutina habitual.
  • Nuestro cuerpo: los excesos navideños y el poco tiempo para ir al gimnasio pasan factura en nuestro cuerpo.
  • Fin de un ciclo: al cerrar el año, que no siempre hay un balance positivo, sentimos la angustia del paso del tiempo y de las metas pasadas que no hemos cumplido.
  • La luz: continúa el invierno y las pocas horas de luz nos pasan factura al estado de ánimo y a la energía.

Sobrevive a enero

La Navidad es época de reuniones y celebraciones. Fortalecemos nuestras relaciones, creamos nuevos vínculos y llenamos la agenda de planes. Los eventos, los regalos y las comidas acaban pasando factura a nuestra economía. Es entonces cuando enero se nos hace cuesta arriba. Pero también influye cerrar un ciclo, el desgaste en nuestro cuerpo o el clima.

Para sobrevivir a la cuesta de enero, podemos seguir varias pautas psicológicas que nos ayuden a superar el mes y ganar en bienestar:

1. Presupuesto mensual

Haz un cálculo de lo que sueles gastar un mes normal. Añade un extra para imprevistos y no te salgas de ese presupuesto. Evitarás sorpresas y estarás más relajado al contar con todos los gastos ya de antemano.

2. Cuidado con la publicidad

Después de las navidades, los gastos no han terminado. Empiezan las rebajas y la televisión nos empuja a seguir gastando. Para combatirlo, mantente alejado de la publicidad y la prensa.

3. Restablece la rutina

Vuelve con total normalidad a lo que hacías antes. Retoma la buena alimentación, las costumbres matutinas y el deporte. Esa vuelta a la calma crea más serenidad de la que parece.

4. Empieza con los propósitos

Antes de acabar el año hiciste balance y marcaste nuevos propósitos. Pero ¿creaste un plan de acción? Haz una ruta a seguir, marca fechas de inicio y empieza cuanto antes. Enfocarte en lo que quieres crea sensación de control y optimismo.

5. Rompe con el año viejo

El balance se queda en diciembre. Llegado en enero no hay que volver a emociones negativas o culpa. Da igual los gatos que hayas tenido. Ya han pasado y toca hacer frente a los 12 meses que se tienen por delante.

Enfrentar enero es cuestión de actitud y ciertas claves psicológicas. Soltar diciembre, dejar atrás las fiestas y los gastos y focalizar en los nuevos propósitos. Es un periodo propicio para los inicios y los cambios, y siempre construidos positivamente.

Ángel Rull, psicólogo.

Temas: Psicología