31 may 2020

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UNA MÉDICA DE FAMILIA

Coronavirus: "Habrá que decidir a quién se salva y a quién no por falta de respiradores"

Sanidad admite que la "sobrecarga" de las ucis obliga a ser "más restrictivos" en la admisión de pacientes

Intesivistas avalan un "triaje" siguiendo el principio coste-oportunidad y valorar el beneficio de ingreso

Beatriz Pérez

Ambulancias en las Urgencias del Hospital de Igualada, la zona de Catalunya más azotada por la epidemia.

Ambulancias en las Urgencias del Hospital de Igualada, la zona de Catalunya más azotada por la epidemia. / Marc Vila

El 15% de los infectados por coronavirus necesitarán ingreso hospitalario y el 5%, estar en una uci. Aunque la mayoría, el 80%, superará el virus en casa con síntomas leves, el número de contagiados es tan elevado, que sube la tasa de pacientes que necesitarán un cuidado más intensivo. Los expertos llevan tiempo advirtiendo de que no hay recursos para todos. En España hay ya cerca de 20.000 personas infectadas y se ha superado la cifra de mil muertes.

El Ministerio de Sanidad ha admitido este viernes que la "sobrecarga" y "presión" en las ucis de determinados hospitales les está obligando a ser "un poco más restrictivos" a la hora de admitir pacientes, en palabras del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón. Simón también ha informado de que Sanidad trabaja en coordinación con las sociedades científicas para establecer unos algoritmos y criterios de acceso a las ucis lo mas "homogéneos posibles", aunque ha insistido en que la situación límite que en la que se encuentran algunas ucis "no está generalizada". 

La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), con el respaldo de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), avala establecer "un triaje basado en la justicia distributiva" en el ingreso de los pacientes, en base a criterios como la edad o la esperanza de vida, ya que se prevé que el coronavirus produzca un desequilibrio entre las necesidades clínicas y los medios disponibles. Así lo tienen recogido en las 'Recomendaciones generales relacionadas con las decisiones éticas difíciles y la adecuación de la intensidad asistencial/ingresos en las unidades de cuidados intensivos en situaciones excepcionales de crisis'.

Para realizar este "triaje", estas sociedades científicas recomiendan seguir el principio coste-oportunidad para que admitir un ingreso no implique denegarlo a otra persona que puede beneficiarse más. Por ello, piden evitar el criterio de "primero en llegar, primero en ingresar" y "valorar cuidadosamente" el beneficio de ingreso de pacientes con expectativa de vida inferior a uno o dos años años. En el caso de personas mayores, la valoración implica tener en cuenta su situación global o "edad biológica".

Testimonio en primera persona

El relato empieza así: "Nada de lo que os explico es un bulo, porque lo estamos viviendo en la trinchera con compañeros y pacientes. La situación es muy grave. Sé que, como el mensaje proviene de las instituciones, que lo hacen mal y tarde, la gente lo pone en duda, pero de verdad… Es muy grave". Es el testimonio para EL PERIÓDICO de una médica de familia del centro de atención primaria (CAP) Raval Nord de Barcelona, que pide mantener el anonimato. "Puede parecer alarmista, pero es que debe serlo. Que se sepa y se difunda: quedarse en casa salva vidas".

Esta doctora advierte de que España aún no ha llegado al "pico gordo" de infectados, que es precisamente "lo que más preocupa" a los profesionales sanitarios. "Si en los CAP es tremendo el trabajo, ya no os digo lo terrorífico de los hospitales. Y lo mal que lo pasarán los intensivistas cuando tengan que decidir a quién salvan y a quién no por falta de respiradores en breve", explica sin rodeos. En esto consistiría un probable colapso del sistema sanitario.

"Puede parecer alarmista, pero debe serlo. Que se sepa y se difunda: quedarse en casa salva vidas"

Como tantos profesionales sanitarios, esta médica del Raval trabaja 13 horas al día casi ininterrumpidamente. "En nuestro CAP no dejamos de ver pacientes positivos de coronavirus con el material protector que podemos, pero nos vamos a quedar sin él si no paramos la cadena de contagio". Esta médica considera "clave" que la gente "se lo tome en serio" y "se quede en casa": "Es la única manera de atenuar el pico de gente que se pone muy malita, aunque ya vamos tarde".

Pacientes de 50 años o menos

Menciona algunos casos que la están tocando "muy de cerca" y le preocupan mucho. Por ejemplo, el de una mujer de 50 años, sin enfermedades de base y con neumonía ingresada en el Clínic. "Está muy fastidiada, ya con oxígeno y le han puesto toda la artillería en vena para frenar la neumonía", comenta. Otro ejemplo: un joven de 18, sin patologías previas, con neumonía y que está muy cerca de ingresar en una uci. Otro más: un paciente de 70 años, con un tumor "perfectamente controlado". "Hace una semana bailaba. Hace cuatro días, fiebre. Hace dos, neumonía bilateral fulminante. Ayer falleció", cuenta esta médica.

Esta médica traslada el relato de una compañera suya de Madrid que comenta: "La mayoría de enfermos de mi uci tienen entre 45 y 70 años. Muchos de cerca de los 50 años, sin grandes antecedentes patológicos. En el caso de pacientes con más de 70 años ni nos planteamos pasarlos a ucis dado el colapso", señala la médica madrileña.

"Desde la atención primaria instamos a las instituciones a tomar medidas urgentes ante la emergencia habitacional de Ciutat Vella, que dificulta el aislamiento"

"Por tanto, como es muy contagioso, en casa todos. Insisto e insisto para que se lo digáis en serio a vuestros contactos. Esto no va de broma", recalca a este diario la doctora de Barcelona. También subraya que el confinamiento es especialmente difícil para los vecinos del Raval. "Desde la atención primaria instamos a las instituciones a tomar medidas urgentes y rápidas que solventen la urgencia habitacional de Ciutat Vella". Según ella, las características de este distrito y, en especial, del Raval (con muchos pisos cuyas habitaciones están compartidas a veces por varias personas) "dificultan el cumplimiento de las normas de aislamiento".