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LA PESADILLA PERDURA

Se cronifica la crisis por las viviendas de Els Merinals de Sabadell

Las diferencias entre Habitatge y Ayuntamiento se agravan por la evaluación de los pisos y la disputa por a quién compete la limpieza del barrio

La asociación de vecinos y la Comisión de Afectados de Els Merinals afirman tener una "caja de resistencia" por si fuera necesario ir a los tribunales

Àlex Rebollo

Sebastiana Merino, vecina del barrio de los Merinals, junto a un boquete en el techo de su vivienda.

Sebastiana Merino, vecina del barrio de los Merinals, junto a un boquete en el techo de su vivienda. / RICARD CUGAT

Nada induce a pensar que las quejas de los vecinos del barrio de Els Merinals, en Sabadell (Vallès Occidental), que denuncian las condiciones de insalubridad y abandono del barrio y el mal estado de sus viviendas, vayan a ver la luz al final del túnel a corto plazo. Dos hechos recientes en torno a la crisis por el mantenimiento del distrito denotan la distancia entre del Ayuntamiento de la cocapital vallesana y la Agència de l’Habitatge de Catalunya (AHC) por la resolución de los conflictos.

El primer hecho corresponde a la disputa por a quién compete la limpieza del barrio, ya que Ayuntamiento y Generalitat se señalan mutuamente. Por otro lado, tras casi seis meses de mediación entre vecinos y Habitatge, sigue sin haber acuerdo por un informe técnico que evalúe el estado de las 170 viviendas que se quedaron fuera del Plan de Remodelación del barrio Arrahona-Merinals.

Los vecinos de estas 170 viviendas reclaman que sus bloques sufren “problemas estructurales graves” y defienden que deberían entrar en la remodelación y no ser simplemente rehabilitados, como defiende la AHC.

“El peor espacio público de Sabadell”

El pasado lunes 15 de julio, Pol Gibert (PSC), primer teniente de alcaldesa del Ayuntamiento de Sabadell,  afirmó que el consistorio limpiará el barrio y que “pasará la factura a la Generalitat hasta que actúe por iniciativa propia”, al considerar que es la AHC la responsable del mantenimiento del “peor espacio público de Sabadell”, en palabras de Gibert.

Los vecinos manifiestan que llevan años con el problema de la limpieza. Este mismo miércoles, el portavoz de la Asociación de Vecinos de Els MerinalsFrancisco García, se reunió con Habitatge y explica que desde el organismo “tiraron balones fuera”. “Si no se ponen de acuerdo ente Ayuntamiento y Generalitat, que vayan a un juez, pero este tira y afloja nos provoca más degradación y suciedad”, añade García.

Jaume García, responsable de la Comisión de Afectados de Els Merinals, afirma que han llegado a estar “un año sin que nadie pasase a limpiar” y que, hasta el pasado miércoles, llevaban “desde antes de las elecciones sin pasar” y que “hay plagas de ratas y cucarachas”. Por su parte, la Agència de l’Habitatge defiende que la limpieza del barrio es competencia del consistorio y no suya. Respecto al anuncio de Gibert, desde Habitatge explican que esta semana se reunirán con la alcaldesa, Marta Farrés, y tratarán el tema.

Vuelta a empezar en la búsqueda de un “informe técnico neutral”

Tras casi seis meses y 17.500 euros, la mediación entre vecinos y la Agència de l’Habitatge de Catalunya, que el Ayuntamiento encargó a la empresa Mediark por la resolución del conflicto sobre el estado de los 170 pisos, terminó sin acuerdo. La mediación propuso que se realizase un informe comparativo entre los edificios que sí entraron en el Plan de Remodelación del barrio Arrahona-Merinals y las 170 viviendas del barrio que Adigsa –el organismo previo a la AHC- determinó en 1992 que solo debían ser reahabilitadas.

“Nunca han querido hacer un examen comparativo, hemos perdido el tiempo”, critica Jaume García. “Queremos un informe técnico neutral y comparativo que evalúe si nuestras viviendas tienen los mismos problemas que las casi 600 que sí entraron en el Plan. Estamos abiertos a aceptar que los resultados digan que nuestra situación no es tan grave y baste con hacer las reformas pertinentes, pero que se haga el estudio”, añade García.

Existen dos informes recientes, aparte del realizado en 1992 por el arquitecto Víctor Seguí: uno que encargaron los vecinos al arquitecto Tomás Pardo y otro que realizó la Agència del Habitatge de Catalunya. El estudio de Pardo avala el postulado de los vecinos, mientras que el de Habitatge, firmado por Jordi Sanuy, director de Calidad de Edificación y Rehabilitación de Vivienda de la AHC, mantiene la versión del primer informe, aunque apunta que en seis pisos habría que “realizar inspecciones más detalladas, con más medios que no los usados en esta inspección”.

La inspección de la Agència d’Habitatge fue “visual” y “organoléptica” -que se puede percibir a través de los sentidos-. Jaume García, quién estuvo presente durante la inspección, critica este informe por no analizar “de laboratorio” el estado de los pisos. Así, tras finalizar el proceso de mediación, Habitatge propuso un nuevo acuerdo a los vecinos para “rehabilitar los edificios donde concurran patologías estructurales”, para lo que otorgarían subvenciones que “cubrieran parte de los gastos” y créditos. En asamblea, los vecinos votaron, de forma unánime, en contra.

Los próximos pasos

Desde Habitatge apuntan a que la mediación “no fue como debía de ir” porque vecinos y agencia “no pudieron hablar directamente”. Mantienen que “es un tema de rehabilitación, no de remodelación”. Aún así, proponen que el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC) realice un informe para analizar el estado de las 170 viviendas. Una propuesta que no convence a la Comisión de afectados al no tratarse de un informe comparativo y no pasar por concurso público.

Por su parte, el primer teniente de alcaldía Pol Gibert también anunció que técnicos de VIMUSA -la empresa pública municipal de vivienda- realizaría un informe para evaluar el estado de los pisos y “tener una opinión propia” que sirva de partida para estudiar qué medidas tomar, según publicó el Diari de Sabadell.

Desde la Comisión afirman que seguirán apostando por un “informe técnico neutral, que el Ayuntamiento se comprometió a apoyar ya en el anterior mandato”. Matíes Serracant (Crida per Sabadell), quien fuera alcalde de Sabadell en el momento de este compromiso, señala que “es indignante que la Agència ponga palos en las ruedas y que haga propuestas vergonzosas e inadmisibles” y pide al consistorio que se muestre “exigente” frente a la AHC.

Al mismo tiempo, Jaume García y Francisco García explican que han creado una “caja de resistencia” con la aportación de los vecinos de Els Merinals para “hacer frente a las reformas estructurales” que puedan surgir y, en caso de no seguir con la negociación –a la que dicen seguir abiertos-, acudir a los tribunales.

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Temas: Ayuntamientos