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SITUACIÓN LÍMITE

La pesadilla de las 170 familias de Sabadell que temen que se les caiga el techo encima

Los vecinos del barrio de Els Merinals, en condiciones insalubres e inseguras, reclaman a la Agència de l'Habitatge de Catalunya una vivienda digna

El Ayuntamiento, que apoya a los ciudadanos, acusa a la Generalitat de "poner palos en las ruedas" para realizar un informe del estado de los edificios

Manuel Arenas

Vecinos de Merinals, en Sabadell, protestan por el mal estado de 170 viviendas del barrio. En el vídeo, Francesc Garcia, el presidente de la asociación de vecinos, se dirige a los manifestantes. / RICARD CUGAT

La clave para comprender lo que ocurre todavía hoy en el barrio de Els Merinals de Sabadell es que, como en él iba a vivir gente sin recursos, en 1954 el Ministerio de Vivienda franquista construiría el propio barrio con materiales también pobres y así se cerraría un círculo perverso.

Esto se comprobó el año 1992, cuando la propia Adigsa, antecesora de la actual Agència de l'Habitage de Catalunya (AHC) -dependiente de la Generalitat-, determinó como propietaria de los bloques que 600 viviendas serían derribadas y sustituidas como consecuencia de las patologías estructurales graves producidas por la aluminosis de que padecían.

En la actualidad, de aquellas 600 todavía quedan 70 en pie, como la de Sebastiana Merino, vecina de 67 años que señala un boquete de medio metro en su techo del número 51 de la C/La Palma con C/Brasil. "¡Y este es el mejor piso de la escalera!", clama la señora, que vive con el miedo de que se le caiga el techo encima desde hace casi 30 años.

Pero la preocupación más urgente de los vecinos versa, de hecho, sobre otras 170 viviendas: aquellas que no entraron en la partida de 600 para derribar. "No incluirlas fue injusto y discriminatorio porque el estudio fue insuficiente", apunta Jaume García, responsable de la Comisión de Afectados de los Merinals, que denuncia "los desniveles, enormes grietas, plagas de ratas y filtraciones de agua que han atraído a okupas incívicos".

Sebastiana Merino, vecina del barrio de los Merinals, junto a un boquete en el techo de su vivienda. / RICARD CUGAT 

La pelea entre el Ayuntamiento y la Generalitat

Ante la reivindicación vecinal, el pasado mes de mayo todos los grupos municipales del Ayuntamiento de Sabadell acordaron por unanimidad poner a disposición de los vecinos "mecanismos de interlocución, diálogo y presión" para que la AHC atajara "las deficiencias estructurales" de las 170 viviendas, según consta en los acuerdos del acta del Pleno municipal.

Además, el consistorio acordaba liderar la realización de un "estudio técnico neutral" que dictaminara, frente a los informes contrapuestos existentes -uno del arquitecto de Sabadell Tomás Pardo, contratado por los vecinos; otro del técnico de la AHC, Jordi Sanuy-, sobre el estado real de los edificios.

La concejala de Urbanismo tilda de "insultante" la posición de la Generalitat

El pasado mes de septiembre, vecinos y Ayuntamiento se reunieron con el conseller de Territori Damià Calvet y la directora de la AHC, Judith Gifreu. "Al principio adquirieron el compromiso de ponerse a disposición de la mediación que pretende impulsar Ayuntamiento, pero luego dieron un giro de 180 grados diciéndonos que, si ellos no pueden participar en el informe del estado de los bloques [algo que desde el consistorio quieren evitar porque la Generalitat es parte del conflicto], no le darán validez", ratifica Glòria Rubio, concejala de Urbanismo de Sabadell, que tilda de "insultante" el posicionamiento del ejecutivo autonómico al "estar poniendo palos en las ruedas y retrasando el proceso".

Jaume García, responsable de la Comisión de Afectados, señala un agujero en el techo en uno de los bloques de las 170 familias. /RICARD CUGAT

Una "pesadilla" que dura 26 años

Por otra parte, la concejala Rubio justifica vía Ley de Contratos del Sector Público que el Ayuntamiento vaya a adjudicar a través de concurso un informe de estas características; concurso basado en un listado de profesionales facilitado por el propio Col·legi d'Arquitectes de Catalunya.

"Si alguien muere, sería homicidio por imprudencia", dice el presidente de la asociación de vecinos

"No somos alarmistas, pero sabemos lo que es vivir esta pesadilla desde hace 26 años. La pesadilla no ha terminado: todavía no se han renovado las primeras 600 viviendas con aluminosis, que en el 92 decían que iban a estar listas en 8 años, y además hay 170 familias olvidadas que viven con miedo", manifiesta durante una prostesta ciudadana en Sabadell Francisco García, presidente de la Asociación de Vecinos Arrahona-Merinals. 

"Si se hunde un piso y muere una sola persona, sería homicidio por imprudencia y actuaremos contra quien haga falta, sea Damià Calvet o sea el president de la Generalitat", concluye García.

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