Negociaciones tras el 23-J

El PSOE cuenta con sellar en octubre el pacto de investidura y formar Gobierno

Sánchez rechaza dar la réplica a Feijóo para ridiculizar la "farsa" de su investidura

El PSOE busca ligar los Presupuestos a la investidura y Junts se abre a dar el paso

González y Guerra se coordinan para atacar a Sánchez y la amnistía: "El disidente es él"

Pedro Sánchez, durante el debate de investidura de Alberto Núñez Feijóo

Pedro Sánchez, durante el debate de investidura de Alberto Núñez Feijóo / JOSÉ LUIS ROCA

Juan Ruiz Sierra

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La princesa Leonor de Borbón, heredera de la Corona, jurará la Constitución el próximo 31 de octubre en el Congreso de los Diputados. El día escogido es cualquier cosa menos casual. Coincide con el momento exacto en el que la hija de Felipe VI alcanzará la mayoría de edad. Pero también hay motivos políticos de mucho mayor alcance. La fecha, que fue pactada por la Casa del Rey, el Ejecutivo en funciones y la presidenta de la Cámara baja, Francina Armengol, también obedece al escenario que proyectan los socialistas en ese momento. Los colaboradores de Pedro Sánchez cuentan con que entonces, dentro de poco más de un mes, habrán sellado el pacto de investidura con Sumar, ERC, Junts per Catalunya, Bildu, el PNV y el BNG. Incluso creen que ya se habrá llevado a cabo la formación del Gobierno, que será de nuevo de coalición, esta vez entre el PSOE y la formación que lidera Yolanda Díaz. 

Los socialistas, explican fuentes de la dirección del partido, dibujan el siguiente escenario temporal. El lunes y martes de la semana que viene, una vez Alberto Núñez Feijóo haya recibido previsiblemente este viernes el ‘no’ definitivo del Congreso, el jefe del Estado convocará a los grupos parlamentarios a una nueva sesión de consultas para explorar la gobernabilidad de España y nombrará a Sánchez candidato a la Presidencia del Gobierno. El líder socialista explicará a Felipe VI en su reunión en el palacio de la Zarzuela que está en disposición de lograr los apoyos necesarios para ser reelegido y que quiere intentarlo, un mensaje similar al que ya le transmitió al Monarca en la primera ronda de audiencias, el pasado 22 de agosto. 

Y a partir de aquí, la negociación con los aliados potenciales entrará en una nueva fase. Las conversaciones con los nacionalistas e independentistas catalanes, vascos y gallegos no se han detenido durante este mes en el que el aspirante oficial a la Moncloa ha sido Feijóo. Pero Sánchez acelerará los contactos una vez haya recibido el encargo del Rey. Los socialistas tienen previsto convocar la semana que viene reuniones formales con las formaciones a las que apelan para lograr la investidura. Sánchez, mientras tanto, se centrará en su papel institucional, dentro de la presidencia española de la UE, con su participación en el Consejo Europeo extraordinario que se celebrará en Granada el 4 de octubre.  

La tercera o la cuarta semana

El entorno de Sánchez continúa sin tener claro si el debate de investidura tendrá lugar en la tercera semana del próximo mes (la que empieza el día 16) o la siguiente. Depende de cómo vayan las negociaciones. Pero el deseo está claro: reelección y formación de Gobierno el mes que viene. Fuentes de varias de las formaciones a las que apela Sánchez para conseguir su investidura confirman que el PSOE ya les ha hecho llegar el mensaje de que quiere imprimir velocidad al pacto. 

La pieza más complicada de encajar sigue siendo Junts per Catalunya, con la amnistía, que probablemente no se llamará así en la norma que recoja esta medida, en el centro del debate. Pero los colaboradores del presidente en funciones, que este martes rechazó dar la réplica a Feijóo en la primera jornada de la fallida investidura del líder del PP, contemplan cada vez con mayor optimismo el posible acuerdo con la formación de Carles Puigdemont. 

Fuentes de la dirección socialista creen que los posconvergentes ya han interiorizado que el carpetazo judicial al ‘procés’ no puede estar aprobado antes de la investidura, como venían exigiendo hasta ahora. También consideran que Junts aceptará orillar la unilateralidad. No tanto a través de una declaración oficial en la que se comprometan a no volver a esa senda, sino por la vía de los hechos. La propia negociación, indican, es una muestra de que están dispuestos a “pasar página” de lo ocurrido en otoño de 2017. Pero queda la incógnita de si esta controvertida medida, que tanto rechazo provoca en la vieja guardia del PSOE, se aplicará o no al propio ‘expresident’ de la Generalitat, que ya ha dejado claro que no busca soluciones “personales”. 

En cualquier caso, los socialistas quieren darse prisa y evitar llevar la negociación al límite, hasta el 27 de noviembre, día en el que si no hay investidura se convocarían automáticamente nuevos comicios. La repetición electoral, aseguran, está cada día más lejos.