Negociaciones tras el 23-J

ERC exigirá a Sánchez mantener la mesa de diálogo para negociar un referéndum

Puigdemont: "No hay negociación con nadie ni se ha presentado proyecto de amnistía"

Junts creará un núcleo duro dentro del partido para blindar la negociación con el PSOE

PSOE y ERC pactan una reforma del reglamento del Congreso para el uso del catalán

Los presidentes Pedro Sánchez y Perè Aragonés en una reunión en Moncloa en julio de 2022.

Los presidentes Pedro Sánchez y Perè Aragonés en una reunión en Moncloa en julio de 2022. / David Castro

Xabi Barrena

Xabi Barrena

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Tras un periodo de digestión de la negociación para la elección de la Mesa del Congreso y para fijar la estrategia para el toma y daca de la eventual investidura de Pedro Sánchez -a la sombra también del intento que se prevé fallido de Alberto Núñez Feijóo-, ERC tiene ya prietas las filas para el cara a cara con el PSOE.

Los republicanos no temen ser previsibles. Al revés. Y no esconden que el socialista es su opción y que creen que debe de ser elegido. “Que alguien nos diga un candidato menos malo para Catalunya que Sánchez”, reta una voz del partido que no cree que esa decantación pueda suponer una debilidad negociadora.

“Que no se equivoque el PSOE. ERC es de los pocos partidos, sino el único, que antepone la democracia a sus principales postulados, que en nuestro caso es el republicanismo y, dada la coyuntura, la independencia de Catalunya”, asevera esta voz de la formación, y sentencia: “Sin ir más lejos, el PSOE, se vio tras el 1-O, antepone la unidad de España a la democracia. Y, por tanto, haremos lo que sea para evitar que aquellos que no son demócratas y vulneran derechos fundamentales”, prosigue en referencia a Vox y a ciertos sectores del PP, “tomen el Gobierno. Pero no es sólo nuestra obligación”, asevera. Y añade, en referencia a Junts: "Que nadie crea que la UE recibirá con los brazos abiertos a aquellos que pongan una alfombra para la extensión de la extrema derecha en España".

Las espaldas de ERC

“Si el PSOE no arrima el hombro en defensa de la democracia, nosotros no votaremos en favor de Sánchez”, afirma esta voz preeminente que considera que los socialistas deben de mostrar ese compromiso democrático con la negociación del conflicto político. “Se puede llamar ‘mesa de diálogo renacida’, ‘mesa de diálogo 2’ o, simplemente, negociación. Pero los gobiernos de España y Catalunya certificaron que hay un conflicto político y se conjuraron para resolverlo hallando una fórmula que, al final del proceso, y según ha dicho Sánchez incluso en sede parlamentaria, debe ser votado por los catalanes”. La exigencia de ERC es retomar la negociación, en el formato que se acuerde y que se precise para abordar una solución votada por los catalanes.

¿Y la amnistía? Para los republicanos el tema del perdón, en la esfera política, está finiquitado. "Solo" queda concretarlo. “Es evidente que en la concreción, que es un debate entre juristas, es decir, técnico, pueden saltar chispas, pero en esa mesa no está sentado Sánchez ni Oriol Junqueras ni Marta Rovira ni Pere Aragonès. Son equipos técnicos”, resalta esta fuente.

ERC y PSOE ya debaten

ERC tiene ya lista su alineación ‘técnica’ para afrontar ese debate con el PSOE, que se inicará en breve, dada la discreción con que se llevan estos contactos, apuntan fuentes republicanas. ERC y Junts negociarán por separado. “Les ofrecimos hacer frente común, pero los posconvergentes han optado por buscar una vía propia”, apuntan.

Los republicanos insisten en trazar la línea que une la mesa de diálogo, los indultos, la derogación del delito de sedición y la reforma de malversación. Es decir, que sin cada uno de los pasos no hubiera existido el siguiente. ¿Qué quiere decir ERC con eso? Que si Junts puede ahora buscar una salida para la situación de Carles Puigdemont (“es obvio que de una u otra manera le va a beneficiar”) es gracias al trabajo previo de los republicanos que, en solitario, negociaron y pactaron.

“Con la amnistía, o la ley que tenga sus efectos, se completa el recorrido por una de las patas del conflicto político, la desjudicialización. Entre esta y el referéndum elegimos la primera porque queríamos llegar la negociación del ejercicio del derecho a la autodeterminación en igualdad de condiciones”, asevera esta voz. “Es obvio que la denominación ‘mesa de diálogo ya no es sexy. Pero tanto Junqueras como Aragonès han señalado que el camino abierto en la negociación de la investidura de Sánchez de 2019 no tiene vuelta atrás. Y ahora queremos el compromiso de que en esta legislatura se abordará el referéndum, cada uno desde sus posiciones”. Y de nuevo recurren a los valores democráticos. “El deseo del 80% de los ciudadanos de Catalunya, muchos de ellos del PSC, de resolver esto votando no se puede sacudir de la mesa con un simple ‘no cabe en la Constitución’", sentencia.

Nudo ferroviario gordiano

De los tres elementos que ERC ha puesto encima de la mesa para aupar a Sánchez a la Moncloa, el segundo en importancia, es el traspaso de Rodalies y, sobre todo, la inversión que debe acompañarlo. “Lo que acabará con el impresentable caos continuo no es la titularidad, en eso estamos de acuerdo, sino las inversiones, que deben programarse y traspasarse, como encomiendas a la Generalitat, para evitar índices de ejecución del 36%”. Esta voz rechaza dar una cifra aproximada que se necesita para la conservación, mejora y ampliación de la red de cercanías, sobre todo para evitar lecturas catastrofistas si no se obtiene una cifra similar.

Y es que el traspaso de Rodalies lo tiene todo para ERC. Conseguirlo beneficiaría a todos los catalanes, más allá de que sean independentistas o no y, sobre todo, “es el eterno recordatorio de la incapacidad de los socialistas para gestionar la única área importante que tienen en Catalunya”. Esta voz finaliza la frase, se toma un respiro y con un tono de lamento añade: “Aunque eso no se note en las elecciones”, en referencia a la goleada del PSC al resto de partidos en los municipios donde en principio azota más el caos estructural ferroviario, como son los del área metropolitana de Barcelona.