Votaciones complicadas

El Gobierno y la geometría variable: más difícil todavía

  • El Ejecutivo encara la recta final con los socios revueltos y pierde ahora el voto asegurado de Nueva Canarias

  • Unidas Podemos ha perdido dos escaños a lo largo de la legislatura: primero el de Alberto Rodríguez y después el de Meri Pita

Pedro Sánchez, el 2 de marzo en el Congreso, en un debate para informar sobre la invasión rusa de Ucrania.

Pedro Sánchez, el 2 de marzo en el Congreso, en un debate para informar sobre la invasión rusa de Ucrania. / José Luis Roca

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Pilar Santos
Pilar Santos

Periodista

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Juanma Romero
Juanma Romero

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Especialista en información de Gobierno y PSOE.

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La geometría variable que está practicando el Gobierno de coalición esta legislatura se puede complicar todavía más en la recta final. Los 155 escaños con los que el PSOE (120) y Unidas Podemos (35) empezaron han ido menguando en la parte morada: primero, cuando la justicia retiró el escaño de Alberto Rodríguez como consecuencia de la ejecución de la condena del Tribunal Supremo por propinarle una patada a un policía en 2014 y el grupo no lo sustituyó y, después, por el paso de Meri Pita al grupo mixto en protesta por la "deriva orgánica" de su coalición.

Con solo 153 respaldos asegurados, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha enfrentado a votaciones trascendentales para su futuro político y las ha superado por la mínima. En el caso de la reforma laboral, lo logró gracias al error de un diputado del PP, Alberto Casero. Y en el decreto con las medidas para paliar el impacto de la guerra de Ucrania, por el flotador que le lanzaron los cinco diputados de EH Bildu después de que ERC anunciara que votaría en contra. Ahora, con unas elecciones municipales y autonómicas asomando en el horizonte (se celebrarán en mayo de 2023), el Ejecutivo pierde otro apoyo clave que tenían en Pedro Quevedo, representante de Nueva Canarias.

Los vericuetos del nacionalismo canario

Ese partido nació como una escisión de Coalición Canaria (CC) hace 15 años. Nueva Canarias germinó contra lo que veían como deriva derechista de CC y por desavenencias en el peso territorial de cada isla. En las elecciones de noviembre de 2019, sin embargo, se volvieron a unir y concurrieron en coalición en la circunscripción de Las Palmas de Gran Canaria: Quevedo (Nueva Canarias) estaría en el escaño que sacaron hasta junio de 2022 y María Fernández, portavoz nacional de CC, lo relevaría después y hasta final de legislatura. Al Gobierno de Sánchez este cambio le genera todavía más inseguridad en su magro sistema de alianzas porque hasta ahora contaba con Quevedo en sus sumas. NC considera que sus aliados momentáneos de CC van en política de la mano de PP y Vox en las cuestiones relevantes”. Coalición fue desalojada del poder de las islas en 2019, por una alianza del PSOE con NC, tras 26 años al frente del Ejecutivo regional.

El diputado Pedro Quevedo formaliza el día 30 su renuncia al escaño, y tomará posesión María Fernández, portavoz de Coalición Canaria. Ella hará de dos de Ana Oramas

Desde el entorno de Ana Oramas, portavoz de CC y diputada desde 2007, aseguran que es "leyenda" la tesis de que su partido no ayuda al Ejecutivo, porque le ha "apoyado en más iniciativas que el PNV", socio habitual. Sí rechazó la investidura del líder socialista (la cúpula de su formación había ordenado abstención), pero su relación personal con su homólogo del PSOE, Héctor Gómez, es "muy buena", como confirman las dos partes, y también con algunos ministros, como la propia Yolanda Díaz, líder del sector morado.

Pero la parlamentaria, en sus intervenciones, sí se ha mantenido como un látigo contra Sánchez en los plenos. "Lo que usted preside hoy no es un Gobierno, sino una contradicción [...]. Algo muy extraño empieza a ocurrir cuando un presidente tiene que gobernar apoyándose en los votos de la oposición y con los votos en contra de los socios de investidura. Se lo tiene que hacer mirar, señor Sánchez [...]. Usted a nadie contenta y a todos traiciona. A usted no es que no lo entienda yo, es que no lo entiende nadie, ni los suyos", le lanzó Oramas en la última sesión, el pasado miércoles, en el que le afeó su "vergonzosa genuflexión ante Marruecos" por el giro en el Sáhara. Al día siguiente, eso sí, Oramas votó a favor del dictamen del proyecto de ley de planes de pensionesotra iniciativa salvada por la mínima: 172 votos a favor por 164 en contra—, y en cambio Meri Pita se posicionó en contra. "Ella no tiene las tragaderas de los de Podemos", apuntan con acidez desde CC. Oramas también apoyó la ley audiovisual, y en cambio todo el grupo de Unidas Podemos se abstuvo.

Relevo para el debate de la nación

Quevedo formalizará su renuncia al escaño el 30 de junio y se espera que su sustituta, María Fernández, tome posesión para el debate del estado de la nación, que podría celebrarse, según las previsiones de la Moncloa, en la segunda semana de julio. En CC siguen ofreciéndose a negociar iniciativa a iniciativa con el Ejecutivo, aunque le reprochan que no tenga "agenda legislativa", un "orden de prioridades", y siguen detectando "soberbia" en las negociaciones, cuando "viven al día". Al filo de la navaja.

Si el TC le devuelve el escaño a Alberto Rodríguez, se marcharía al Mixto, y no a Unidas Podemos. El exdiputado va a montar un partido "de obediencia canaria"

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Los socialistas asumen que cada semana será más complicado atar apoyos. La legislatura entra en su recta final, aunque quede algo menos de año y medio, el ruido dentro de la coalición no cesa y la relación con los socios está más tensa. Singularmente, con ERC, lo que obliga a negociaciones más complejas para suplir los 13 escaños independentistas y sacar adelante las iniciativas. Por eso el Gobierno tiene que calibrar sus pasos y medir bien sus respaldos para no trastabillar y ver naufragar alguno de sus proyectos.

A la geometría cada vez más endiablada podría sumarse otro elemento de preocupación para Sánchez. Si el Tribunal Constitucional le devuelve el escaño, por falta de motivación, a Alberto Rodríguez, tampoco podrá contar con su voto seguro. El exdirigente abandonó Unidas Podemos el año pasado, muy molesto con sus dirigentes por considerar que no le habían defendido lo suficiente ante el PSOE, y la semana pasada anunció que creará su propio partido, "de obediencia canaria y con carácter popular". Así las cosas, si volviera al Congreso, engrosaría el Grupo Mixto y se sentaría con su paisana Pita, de Las Palmas. "Los canarios nos están dando mala vida", se lamentan en la dirección del PSOE. Las votaciones a veces salen por un escaño y ahora van a perder otro. Y, más que nunca, cada voto cuenta. Mucho.