Movimientos precongresuales

La renuncia de Jordi Sànchez abre la negociación entre Turull y Borràs por el poder en Junts

  • Partidarios de la presidenta del Parlament y del 'exconseller' discrepan sobre cuál de los dos debe liderar el tándem

La candidata de JxCat a la presidencia de la Generalitat  Laura Borras  y los exconsellers Josep Rull (i) y Jordi Turull (d)  durante el acto de campana celebrado este viernes en Reus.

La candidata de JxCat a la presidencia de la Generalitat Laura Borras y los exconsellers Josep Rull (i) y Jordi Turull (d) durante el acto de campana celebrado este viernes en Reus. / Susanna Sáez / EFE

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Fidel Masreal
Fidel Masreal

Periodista

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En Junts per Catalunya existe un consenso básico: es urgente un pacto interno antes del congreso que del partido celebrará en junio. El paso atrás que ha dado el secretario general Jordi Sànchez ha abierto de par en par el melón del liderazgo. Una batalla larvada durante años en la que participan, como mínimo, dos personas: Laura Borràs, presidenta del Parlament y excabeza de cartel electoral, que opta a todo; y Jordi Turull, 'exconseller' convergente, que se deja querer. Otros actores colaterales pueden tener papel (los otros ex-presos, los 'consellers', los alcaldes...) y, por supuesto, el papel del 'expresident' Carles Puigdemont también es clave. Pero la batalla ahora está clara entre la presidenta y el excandidato a 'president'. Se habla de un tándem pero el entorno de ambos discrepa sobre quién tomará las últimas decisiones.

Turull cuenta con un activo notable: cuadros políticos fieles, procedentes de la etapa de Govern convergente o posconvergente. Se trata de un hombre de aparato, que ha cumplido pena de cárcel por el 'procés' y, tras el indulto, ha constatado su ascendencia sobre las bases con unas marchas a pie que congregaron a centenares de personas. Sigue incansablemente activo en decenas de charlas y debates.

Proclama la necesidad de ordenar el partido, de demostrar que Junts es una fuerza fiable y de gobierno al tiempo que reclama la necesidad de poner fecha a un nuevo desafío unilateral al Estado para lograr la independencia. Tiene apoyos notables entre los ex-presos y la simpatía de la sensibilidad neoconvergente. Ha proclamado, hasta hoy, que no quería entrar en ninguna batalla interna con Jordi Sànchez, sino ayudar al partido. Pero ahora deberá saltar a la arena.

Borràs, independentismo combativo o "literatura"

A su lado, Borràs, que cuenta con un activo notable, similar al de Turull: su capacidad de aunar apoyos de las bases del partido y del independentismo más combativo. Sin embargo, y a diferencia de Turull, su gestión en el Parlament le ha valido críticas internas por haber hecho entrar en contradicción sus proclamas (no ceder en nada a las instituciones políticas y judiciales españolas) con los hechos: la suspensión del diputado de la CUP Pau Juvillà.

El todavía secretario general carga contra la jefa de la Cámara: "Las palabras solas solo sirven para la literatura"

Además, está pendiente de juicio por presunta corrupción. Los más moderados, en Junts, se lo han afeado abiertamente. Este lunes, en TV-3, el propio Sànchez no podía ser más explícito: "O somos suficientemente maduros para entender que los hechos deben acompañar a las palabras, o las palabras solas sirven para la literatura, para la filosofía, para la reflexión, pero no para la acción política”.

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Los más experimentados confían en un acuerdo al estilo convergente entre Turull y Borràs, pero antes deberá quedar claro quién manda. Mientras, Puigdemont guarda silencio. El 'expresident' ha dejado claramente abierta la puerta a dejar de presidir Junts, como avanzó EL PERIÓDICO, sobre todo al ser elegido formalmente presidente del Consell per la República. Si Puigdemont deja la presidencia -que no era un cargo ejecutivo en ningún momento-, se abre la puerta a que este puesto y la secretaría general -bajo este nombre u otras fórmulas- sirvan para encajar a Turull y Borràs.

El debate estratégico, pendiente

Con todo, Jordi Sànchez ha dejado claro que no deja la política ni deja Junts. No sería la primera vez en su carrera en la que da un paso atrás para después tratar de dar dos adelante. Y en paralelo al baile de nombres, habrá una batalla por definir cómo se concreta la hoja de ruta de la llamada "confrontación inteligente" que abandera Puigdemont. Sànchez ha reiterado este lunes que es necesario resituarse y "aterrizar" las ideas: "Tenemos que hacer el esfuerzo de hacer lo que decimos, porque si no romperemos la confianza básica de la ciudadanía en el dirigente político". Este mensaje va en sintonía con el de otros dirigentes, como el 'conseller' de Economia, Jaume Giró. Y tiene enfrente el discurso (por el momento retórico) que abandera la necesidad de lograr la independencia mediante otro choque con el Estado.