corrupción

García Castaño declaró ante el juez que Rajoy y Cospedal estaban al tanto de la 'Kitchen'

El comisario jubilado afirma que Villarejo informaba al expresidente a través de un intermediario

Cree que la exsecretaria general del PP lo sabía por Gómez Gordo, que fue quien captó al chófer de Bárcenas

López del Hierro, Cospedal y Rajoy.

López del Hierro, Cospedal y Rajoy.

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Ángeles Vázquez / Daniel G. Sastre

El comisario jubilado Enrique García Castaño compareció ante el juez Manuel García-Castellón a petición propia el 26 de marzo del año pasado. Su declaración ayuda bastante a entender la 'Operación Kitchen' con la que se espió al extesorero del PP Luis Bárcenas. Según él, el excomisario José Manuel Villarejo informaba de sus investigaciones al expresidente Mariano Rajoy, "a través de un intermediario", que identificó como Mauricio Casals, presidente de 'La Razón'. También apuntó a que la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal estaba al tanto por el policía de su confianza Andrés Gómez Gordo, que fue quien captó para el operativo al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos.  

En un interrogatorio, en ocasiones, bronco, al que ha tenido acceso este diario, García Castaño explica que el dispositivo contaba "con tres patas", en una actuaba él, al que el entonces director adjunto operativo (DAO), Eugenio Pino, le pidió que investigara el patrimonio de Bárcenas y el secretario de Estado, Francisco Martínez, que localizara los discos duros con documentos comprometidos para el PP que pudiera guardar.

El exjefe de la UCAO intentó captar a Ríos, a través de su "patriotismo", pero este rehusó. Un para de días después, el DAO le comunicó que Gómez Gordo, que en ese momento no pertenecía al cuerpo policial, porque formaba parte del Gobierno de Cospedal en Castilla-La Mancha, le había traído como colaborador. También fue Gómez Gordo quien comentó que los discos duros de los ordenadores de Bárcenas no habían sido destruidos, sino que los guardaba el extesorero.

Se creía que en ellos guardaba toda la contabilidad del PP, incluidas las donaciones y pagos en b realizados por el partido, así como grabaciones de quien entraba en su sede central, en la madrileña calle de Génova, y de cuentas en Suiza de distintos dirigentes como Javier Arenas o Francisco Álvarez Cascos.

A diferencia de lo que se oye decir a Villarejo en varias conversaciones, García Castaño niega haber encontrado esos discos duros en el taller de la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, al que accedió con la ayuda de una trabajadora de la limpieza, porque la llave que le había dado Ríos no abría la puerta. Ello motivó que se encarara con él por su escasa colaboración. Ríos le dio entonces tres teléfonos de Bárcenas, sin batería ni tarjeta, cuyo contenido descargó en un pendrive que entregó en mano al exnúmero dos de Interior.

A diferencia de Villarejo, García Castaño y Gómez Gordo aseguran que fue este quien captó a Ríos. Según el policía de confianza de Cospedal, se lo dijo a Pino, que fue quien decidió que el excomisario en prisión desde 2017 se ocupara de controlar al confidente. Con muchas reticencias Gómez Gordo admitió que era el chófer quien cobraba 2.000 euros al mes de los fondos reservados, que él se ocupó de ocupar cuando Villarejo renunció. Ríos declaró que "le extrañó muchísimo" que le pagara quien le captó.

Apenas mencionaron al exministro Jorge Fernández Díaz, aunque García Castaño dice estar convencido de que conocía el operativo. El político catalán ha recurrido su imputación y se ofrece como testigo.

Fernández Díaz pide ser testigo

Por otro lado, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz ha recurrido su imputación en un  auto al que ha tenido acceso este periódico en el que se postula como testigo, poniendo en cuestión la autenticidad de los mensajes que, según su número dos, le envió y que este llevó a un notario para oficializarlo.

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En el recurso remitido al Juzgado Central de Instrucción número 6, el exministro sostiene que debió ser llamado como testigo para colaborar con la justicia. En los sms guardados por Martínez, Fernández Díaz parece conocer la operación ilegal  y le advierte de la "importancia" que tiene el chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, a la hora de arrebatarle documentación. Incluso, llega a calificarla de "éxito".