09 ago 2020

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EL FUTURO DE LA POSCONVERGENCIA

Puigdemont decide abandonar el PDECat y crear un nuevo partido

Los fieles al 'expresident' han concluido que la batalla interna en la posconvergencia era de resultado incierto

Fidel Masreal

El ’expresident’ Carles Puigdemont, el pasado 23 de junio, en Bruselas.

El ’expresident’ Carles Puigdemont, el pasado 23 de junio, en Bruselas. / AFP / JOHN THYS

Carles Puigdemont es un líder indiscutible del independentismo, responsable de la declaración de independencia y de haber mantenido el pulso en el extranjero contra el Estado. Así lo ven distintas familias en el soberanismo. Y Puigdemont es también un dirigente político alérgico a la disciplina de militante y gran aficionado a nuevas ideas de impacto tan alto como de incierto recorrido.

De esta manera se entiende el paso que dará este jueves el 'expresident', exmilitante de Convergència, del PDECat y de la candidatura Lliures per Europa en las elecciones europeas: crear un nuevo partido, otra marca con la que tener lo que ha reivindicado siempre desde su éxito electoral en el 2017: mando absoluto para diseñar una candidatura que derrote a su principal adversario, a parte de EspañaERC.

Fuentes cercanas a Puigdemont sitúan el anuncio este jueves por la tarde y podría hacerse a través de un comunicado, sin descartar que sea a través de una comparecencia. El nacimiento de ese partido lo avanzó el martes, en una entrevista en EL PERIÓDICO, el 'conseller' Damià Calvet, y provocará que Puigdemont abandone el PDECat.

Se trata de la consecuencia de dos procesos. Uno, de medio recorrido, y otro, que se ha precipitado cara a las próximas semanas. El primero tiene que ver, como ya apuntaba EL PERIÓDICO en diciembre pasado, con la discrepancia estratégica con la posconvergencia. Entonces, sus fieles ya afirmaban que ni en sus peores sueños se veían militando en el PDECat, un partido que consideran caduco, afectado por una grave aluminosis en forma de corrupción, tímido en el flanco soberanista y conservador en el terreno ideológico.

"Nunca militaré en el mismo partido que [CarlesCampuzano", resumía una de estas figuras independientes. Hoy esta figura dejará seguramente el PDECat, igual que lo ha hecho Campuzano. Pero unos lo hacen para mantener el choque con el Estado y la promesa de otro período de conflicto, y otros para todo lo contrario: recuperar un partido de centro soberanista y de diálogo.

Los detonantes

Puigdemont lleva meses madurando su decisión. Momentos como el pacto del PDECat con el PSC en la Diputación de Barcelona o la decisión de las bases posconvergentes en otoño de negarse a diluirse en JxCat han ido cimentando la decisión del 'expresident'. 

La otra clave ha sido la de las últimas semanas. Cuando los presos independentistas y 'exconsellers' Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn han reclamado la disolución en JxCat y la dirección del PDECat ha dicho que no, Puigdemont ha visto que esta vez no sería tan fácil doblegar a la cúpula del partido. 

El 'expresident' exmilitante de CDC y del PDECat y los suyos han decidido que les resulta más útil -y urgente- montar otro partido

Y pese a ciertos amagos en favor de dar la batalla interna en un consejo nacional -máximo órgano entre partidos- o en una consulta a toda la militancia, a la vista de la decisión de numerosos alcaldes y cuadros de plantar cara, Puigdemont y los suyos han concluido que les resulta más útil -y urgente- montar otro partido.

Esto será así en breve. A su favor, el liderazgo de Puigdemont. El PDECat sigue afirmando que es él su líder natural. Sin el 'expresident', deberán buscar un cartel electoral.

En contra de esta operación, la falta de derechos electorales (Puigdemont no podría participar en debates electorales en televisión, ni tener minutos gratuitos en los medios de comunicación) y de una estructura territorial y de recursos económicos. Sus fieles relativizan estos hándicaps asegurando que las redes sociales permiten en la actualidad tener relevancia y presencia pública, gracias al impacto de la figura del exjefe del Govern.

Afición por la innovación

No será, en todo caso, la primera aventura de Puigdemont, un gran aficionado a la innovación. Entró como independiente en la Convergència i Unió de Artur Mas Josep Antoni Duran Lleida. Como alcalde de Girona lanzó pactos de geometría variable, abanderó el PDECat junto a Mas y, sin dejar de militar en el partido, fundó la Crida para intentar agrupar a todo el independentismo, sin éxito.

Y ha montado el Consell per la República, que pretende desplegar en todo el territorio, al tiempo que es eurodiputado sin renunciar definitivamente a su candidatura en Catalunya, sobre la que ha dado varias respuestas a lo largo de los últimos años.

Esa será precisamente la primera pregunta que deberá responder Puigdemont: si opta a ser 'president' o concurre en la lista electoral de forma simbólica. Si se inclina por la primera de las opciones, deberá resonder a la cuestion de si tiene intención de intentar regresar a Catalunya (algo que provocaría su detención) o ejercer desde la distancia (lo que tampoco es viable, porque el Tribunal Constitucional ha decretado que no es posible una investidura telemática).

Seguramente será esa una cuestión menor ante la sacudida -una más- que supondrá su anuncio inminente de emprender una nueva aventura política de la mano de los numerosos fieles con los que cuenta en el Govern, en los grupos parlamentarios de JxCat en el Parlament y el Congreso y entre diversos cuadros territoriales de la antigua Convergència.