INICIATIVA DEL EJECUTIVO DEL PP y Cs

Polémica en Andalucía por la última campaña de la Junta contra la violencia de género

El PSOE tilda los anuncios de "frívolos" por obviar al agresor y la violencia machista y pide su retirada

El Gobierno autonómico defiende que se puede concienciar y apoyar a las víctimas "sin recrear el dolor"

Campaña de la junta de Andalucía para denunciar el maltrato. 

Campaña de la junta de Andalucía para denunciar el maltrato. 

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Julia Camacho

Mujeres, supuestamente víctimas de violencia de género, con rostros sonrientes y con apariencia feliz, animando a denunciar. Ese es el argumento de la campaña de la Junta de Andalucía, titulada 'Ella ha sufrido malos tratos. Pero siempre es más fuerte', que ha enervado a partidos políticos de la oposición y a muchos colectivos feministas por banalizar con la lacra del machismo y la violencia de género, cargar el peso de la denuncia sobre la mujer y obviar en todo momento al agresor y al sistema patriarcal que lo ampara.

Mientras los socialistas piden la retirada de la campaña, el Ejecutivo regional de PP y Cs lamenta que se use este tema como "arma política" y defiende que se pueden hacer actos de concienciación y apoyo a las víctimas "sin recrear el dolor". Y entretanto, Vox aprovecha la ocasión para hablar, de nuevo, de la supresión de las actividades del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) que "no son de utilidad pública" porque están vinculadas las "políticas de género".

La lucha contra la violencia de género era un tema sin fisuras en la región que la entrada de la formación ultraderechista en el Parlamento andaluz ha logrado romper al sacar a la palestra un discurso que niega la desigualdad de género, sustituye el concepto de violencia de género por el de violencia intrafamiliar y exige la derogación de lo que considera "políticas de género" carentes de utilidad pública.

La necesidad del apoyo de Vox a la investidura y a los presupuestos autonómicos ha llevado a PP y Cs ha hacer concesiones en la materia, como la inclusión de ese término de violencia intrafamiliar en el vocabulario de la administración o la aceptación de que ciertas ayudas iban a parar a "estructuras de organizaciones políticas con la excusa de que tenían un apellido determinado". También al negar la brecha salarial en la administración públicanegar la brecha salarial, como hizo la consejera de Igualdad (Cs).

Víctimas no reales

El último elemento de tensión ha sido la campaña que ha lanzado Igualdad en televisión, prensa, redes sociales, vallas o autobuses, con imágenes de un archivo fotográfico y no víctimas reales, según reconoce y defiende la agencia publicitaria encargada de la misma y que ha sido recibida con un rechazo frontal por parte de la oposición, colectivos sociales e incluso profesionales que trabajan en este ámbito y claman por la retirada de la publicidad.

Una campaña "frívola" en la que no se ha tenido en cuenta "el drama" de las 1.012 mujeres asesinadas desde el 2003 y las muchas familias que "han sufrido en sus carnes la crueldad del terrorismo machista para que este gobierno andaluz atenazado por la ultraderecha ponga en marcha una campaña tan frívola", espetó en sus redes sociales la secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz.

Muchos entienden que la sustitución del término "violencia machista" por "maltrato" es una concesión precisamente a Vox. "Este es el problema cuando una campaña contra la violencia machista la hace un rehén de la extrema derecha", subrayaron desde Podemos Andalucía, lamentando que "el foco se pone en la víctima: es ella la que tiene que actuar; no hay ni una sola mención al agresor ni al sistema patriarcal que hay detrás; y no hay soluciones".

La campaña publicitaria, cofinanciada por el Pacto de Estado contra la Violencia de Género y la Consejería de Igualdad con 1,2 millones de euros, coincide además en el tiempo con el primer aniversario de la aprobación de la reforma de la ley andaluza de violencia de género, y que, según denuncian los partidos de izquierdas, "ha quedado aparcada y metida en un cajón" porque no se ha desarrollado en aspectos esenciales para la protección y el amparo de las víctimas.

"Arma política"

Desde el Ejecutivo regional niegan la mayor, y cargan contra el uso partidista del "sufrimiento de las mujeres víctimas de esta lacra". "Es deleznable usar la violencia de género como arma política. Si alguien cree que así arañará un puñado de votos, allá ella o él", zanjó el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla (PP), quien sí usa el concepto violencia de género aunque la campaña no lo haga, mientras que su vicepresidente, Juan Marín (Cs), lo calificó de "inaceptable" y aseguró: "No daremos ni un paso atrás. Acabar con esta lacra es nuestra prioridad. #ViveDenuncia".

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La responsable de Igualdad, Rocío Ruiz, por su parte, dice no entender el motivo de la polémica generada por el PSOE y se declara "estupefacta", acusando al PSOE de romper el consenso sobre violencia de género en su "descontrolada estrategia de oposición". "Jamás nadie ha atacado de esta manera una iniciativa que busca demostrar que las mujeres pueden salir adelante, que hay futuro tras el calvario de la violencia de género", señala en un comunicado, insistiendo en que con la campaña buscan transmitir ese apoyo de la sociedad a estas mujeres y lo hacen ejecutando políticas y "con campañas que no se recreen en el dolor".

Por el contrario, el PSOE, afirma, "demuestra que vive en el espectáculo, la insensibilidad y el desconocimiento total de una realidad ante la que hay que ofrecer ayuda y no más dolor". Así, explican desde la consejería que no descartan emprender acciones legales contra quienes han modificado estos anuncios para añadir señales de golpes y magulladuras.