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CAMBIOS EN LA ENTIDAD

Josep Ramon Bosch abandona Societat Civil Catalana con las cuentas "saneadas"

El presidente asegura que dos auditorías externas niegan que hubiera "malversación" en la gestión de la junta anterior

La entidad exige a Cs y el PSOE que lleguen a un acuerdo para investir a Pedro Sánchez presidente del Gobierno

Júlia Regué

Josep Ramon Bosch.

Josep Ramon Bosch. / EFE/ Juan Carlos Hidalgo

Josep Ramon Bosch ha oficializado este miércoles su dimisión como presidente de Societat Civil Catalana (SCC), una marcha que ejecutará formalmente en la próxima asamblea de socios que se celebrará el próximo 26 de junio, como avanzó este diario. La nueva junta, formada por 15 personas, tratará de ser "lo más consensuada posible", según fuentes de la entidad, porque "hay diálogo entre las distintas familias" para dibujar una candidatura única. 

El empresario, presidente de la fundación Joan Boscà, fundador de Somatemps y exmilitante del PP, considera que ya ha cumplido su período como "gestor" después de la grave crisis que sufrió la entidad con acusaciones de "irregularidades administrativas y contables" que desbancaron la junta anterior a cargo de José Rosiñol, y presentará dos informes de auditorías externas que "niegan la malversación", "sanean las cuentas" y refuerzan mecanismos de control y transparencia. 

"Ya hemos superado la crisis de miembros y de reputación. Toda crisis es una oportunidad", ha sostenido Bosch. Y es que su liderazgo fue muy cuestionado y propició cerca de un 20% de bajas tras negarse participar en la manifestación de la triple derecha en la plaza de Colón de Madrid, por entonar un discurso catalanista y a raíz de algunas de sus declaraciones en una entrevista en este diario en las que censuró que "si los presos se arrepienten, el Estado debería ser generoso". "La nueva estrategia pasa por reforzar el mensaje en catalán para llegar al máximo de gente catalanohablante que ha abandonado la idea de España", ha reflexionado, y ha resumido que "no hay que otorgar más competencias a Catalunya, sino trabajar en la mejor tradición del catalanismo político para lograr la plenitud de Catalunya y el resurgir de España".

Según ha explicado en rueda de prensa, han sumado nuevos adscritos, por lo que desde aquel cisma en diciembre del 2018 han "duplicado socios con derecho a voto" y ahora se sitúan en unos 200. También ha comentado que propondrán a la asamblea de socios una reforma de los estatutos para "fortalecer la estructura local y territorial".

Presión a Cs para investir a Sánchez

Bosch ha afirmado que "está en juego el futuro de España" y ha exigido "generosidad" al PP, Cs y el PSOE para que formen gobiernos constitucionalistas "alejados de posiciones extremas y separatistas". "Lleguen a un acuerdo cuanto antes", ha urgido, y ha apuntado que lo más razonable números en mano sería un pacto entre socialistas y naranjas que facilitara la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

El día en que se producen los alegatos finales del juicio del 'procés', Bosch ha querido recordar el discurso del letrado de Quim Forn, Xavier Melero, a quien ha vanagloriado por "poner blanco sobre negro a lo que ha sido el engaño más grande que ha vivido Europa". "Dejó desnudos ante el mundo, evidenció el fraude que representó el 'procés'", ha considerado. Asimismo, ha reclamado a los procesados por el referéndum del 1-O que "reconozcan el fraude, que vuelvan a la normalidad democrática y al Estado de derecho". Aún así, ha lamentado "desde el punto de vista humano" que sigan encarcelados: "Espero que estén en casa cuanto antes". 

En cuanto a un acuerdo entre BComú y el PSC con el apoyo externo de Manuel Valls, Bosch ha sostenido que le "gustaría" que Ada Colau fuera alcaldesa. En este punto, ha confesado que él vota en la localidad de Santpedor y que votó a ERC porque el alcaldable era su primo hermano: "Fue una cuestión familiar, no ideológica", ha justificado.

Preguntado por sus planes de futuro, ha descartado concurrir en listas electorales, aunque asegura que se lo han ofrecido, pero su futuro estará ligado de una forma u otra a la política. Ahora, desde la segunda fila.