LA ENCRUCIJADA CATALANA

Puigdemont se ofrece para ser investido 'president'

La iniciativa cuenta con el apoyo de JxCat y parte del PDECat mientras que ERC sigue rechazándola

El independentismo trata de mostrar unidad cara al juicio del 1-O

Carles Puigdemont, en una imagen tomada en Dublín en enero.

Carles Puigdemont, en una imagen tomada en Dublín en enero. / NATÀLIA SEGURA (ACN)

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Xabier Barrena / Fidel Masreal / Barcelona

A la espera de que el Tribunal Supremo tenga a bien dar a conocer la fecha de inicio del macrojuicio a los líderes del independentismo, la trinchera secesionista anda alboratada. La puesta de largo de la Crida Nacional per la República, la conferencia hologramática de Oriol Junqueras, y el primer aniversario de la fallida investidura de Carles Puigdemont han creado un extraño clima de soterrada división. A la espera del aglomerante, el juicio, la pugna entre la posconvergencia -y en el seno de esta respecto a la Crida- y ERC, el debate entre unidad estratégica y la candidatura conjunta copan discursos e intervenciones.

El último punto de fricción, promovido desde las redes sociales des hace unas semanas, llegó el miércoles al mundo real. Fue el propio Carles Puigdemont quien apuntó que  "siempre" estará a disposición del Parlament para convertirse en ‘president’ y defendió lo que considera el mandato del 1-O.

En opinión de Puigdemont, la celebración de un pleno de investidura "sería una señal de respeto a la democracia por parte del Estado español, permitir que el candidato que el Parlamento de Cataluña quería investir, efectivamente lo fuera".

Por la mañana, Junts per Catalunya lanzó un vídeo a las redes sociales en el que pide a ERC y CUP que apoyen una eventual investidura del ‘expresident’. O lo que es lo mismo, y por si alguien lo había olvidado, afearon de manera indirecta que los republicanos decidieran no inmolar a Roger Torrent a cambio de un investidura de Puigdemont que, en principio, no hubiera tenido ninguna efectividad legal, pero si simbólica, sobre todo más allá de los Pirineos.

Por si la presión no era suficentemente evidente, los ‘puigdemontistas’ del PDECat andan camino de aprobar este sábado, como avanzó EL PERIÓDICO, una resolución a favor de la investidura del ‘expresident’. Será contra el criterio del ala pragmática y moderada del partido, dispuesta a dar batalla.  Mientras, los más ‘puigdemontistas’, la Crida, camina con paso firme para ocupar este espacio. Ayer reunió a su dirección y el secretario general, Toni Morral, recordó que presentarse a las elecciones en el futuro es “la parada final de un trayecto que tenemos que hacer, el trayecto de forjar la unidad”.

El caso es que para hacer posible que encaje en la legalidad la investidura de Puigdemont deberían esperar a que se apruebe la reforma del reglamento, que gestiona el independentismo para permitir investiduras a distancia. Esperar o bien, según fuentes parlamentarias, saltarse la suspensión del Constitucional de la ley de la presidencia. O sea, vulnerar la legalidad de nuevo.

Puigdemont versus Junqueras

La investidura fallida, por decisión de Torrent, supone una línea más en la historia de desencuentro entre Puigdemont y los suyos con ERC. La tensión es tan evidente que una interpretación de la entrevista que ‘Le Figaro’ mantuvo con Junqueras, en la que el republicano señaló (no es la primera vez) que él se quedó en Catalunya “por responsabilidad”, tras la DUI del 27 de octubre, provocó una respuesta en forma de advertencia de Puigdemont, desde Dublín: “Ya dije que guardaría silencio hasta la sentencia del juicio. Después, que cada uno explique lo que tenga que explicar”, aseveró. Es decir: el ‘expresident’ se muerde la lengua y tras la condena dará su versión de lo sucedido en el convulso mes de octubre del 2017.

Ante tanta tensión no resuelta entre posconvergentes y republicanos, fue el ‘president’ Torra el que este miércoles optó por templar y refugiarse en ese aglomerante que es el juicio. Así, él y sus ‘consellers’ recibieron a las familias de los procesados en el Palau de la Generalitat. Torra hizo un llamamiento a "no desfallecer nunca" ni a dejarse "intimidar" por el Estado y ha exigido la "absolución" de los encausados, porque "no han cometido ningún delito".

La CUP, el dedo en el ojo

Concluyó el ‘president’ con un llamamiento: "No desfalleceremos nunca. Persistiremos. Y lo conseguiremos. Empezamos juntos y libres y acabaremos juntos y libres. No estáis solas. No estáis solos. Siempre estaremos a vuestro lado. Torra logró la unidad del soberanismo... La unidad física en un mismo espacio, el Pati dels Tarongers, durante diez minutos. Estaba ERC, JxCat, el Govern, familiares de los presos e incluso representantes de los ‘comuns' y la CUP, el mismo día que los anticapitalistas tratan de meter el dedo en el ojo al resto del independentismo con una moción que insiste en la unilateralidad.. 

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Por su parte, Torrent optó por no echar más leña al fuego y dirigió su mirada a otro de los asuntos que sigue sobre la mesa, aunque parezca que haya pasado en esta semana a un segundo plano, los presupuestos del Estado.

Así, Torrent advirtió:"Sánchez sabe lo que tiene que hacer para contar con el apoyo de los partidos catalanes, es decir movimientos en la línea antirrepresiva" --a través de Fiscalía y de la Abogacía del Estado--; crear una mesa de diálogo y que los Presupuestos avancen socialmente”.