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CONGRESO DEL PP

Santamaría y Casado se disputan los últimos indecisos

El marianismo y el aznarismo se enfrentan en la batalla para elegir al sucesor de Rajoy

Los candidatos anunciarán justo antes de la votación la composición de sus equipos

Pilar Santos / Gemma Robles

Rajoy se despide de Santamaría tras haber pronunciado su último discurso como presidente del PP, en julio, en el congreso del PP. 

Rajoy se despide de Santamaría tras haber pronunciado su último discurso como presidente del PP, en julio, en el congreso del PP.  / DAVID CASTRO

El PP conocerá este sábado al mediodía el nombre de su nuevo líder. El congreso extraordinario del que saldrá el sucesor de Mariano Rajoy empezó este viernes sin un vencedor claro. Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado llevan días proclamándose como ganadores pero, ya sea por asegurar o porque no lo ven tan claro, sus equipos admitían que pensaban contactar hasta entrada la noche a los compromisarios indecisos. En total son 3.082 delegados los que elegirán al futuro presidente del PP y candidato a las elecciones generales.

La primera jornada del congreso exprés, de apenas día y medio y sin debate de ponencias, tuvo un protagonista claro: Rajoy. Pese a los mensajes que ha mandado en privado criticando que algunos dirigentes se hayan pronunciado en favor de Casado, el exjefe del Ejecutivo no señaló públicamente a cuál de los dos finalistas prefiere y prometió lealtad. No obstante, cuando en su discurso reivindicó su legado como presidente del Gobierno y del PP, hubo quien pensó que también subrayaba la labor desarrollada por Santamaría durante estos últimos diez años en los que ha sido su mano derecha, primero en la oposición y después en la Moncloa. "Ha hecho un balance de su vida política", respondió la candidata cuando se le preguntó al acabar la jornada si había sentido el apoyo de Rajoy en esa parte del discurso.

La neutralidad pública del exjefe del Ejecutivo fue subrayada con doble intención por varios dirigentes del partido a la llegada al congreso. Fue el caso del presidente de la XuntaAlberto Núñez Feijóo. El dirigente autonómico no ha respaldado finalmente a Casado, pese a su cercanía al aspirante. "Me extrañaría que Rajoy se posicione hacia un candidato de la misma forma que a él le extrañaría mucho que yo también lo hiciera", aseguró. El abrazo entre los dos gallegos, ante las cámaras al menos, fue frío.

Una derecha sin complejos

En este cónclave, los dos aspirantes finalistas representan a dos de las familias que en los últimos años más se han distanciado en el seno del partido: los partidarios de José María Aznar y los partidarios de Rajoy. Casado (Palencia, 1981), al que hace apenas dos meses se le consideraba casi fuera de la política por las dudas sobre su máster (que siguen siendo investigadas en un juzgado), consiguió colarse en la carrera sucesoria cuando nadie en el partido pensaba que era posible pasar del dirigente gallego al diputado. Ungido indirectamente por Aznar durante la campaña y ayudado por colaboradores cercanos al presidente de la FAES, Casado ha defendido una derecha sin complejos. Celia Villalobos, defensora de Santamaría, intentó azuzar esta idea y denunció a la llegada al congreso que en el equipo del diputado hay políticos "de extrema derecha".

Con la posible victoria del político palentino sería como si Rajoy sufriera otro fracaso más, después de la moción de censura que le sacó de la Moncloa en junio. La relación entre ambos expresidentes es pésima, como se ha demostrado en numerosas ocasiones en los últimos años y que ha tenido como último episodio este mismo cónclave, al que Aznar no ha sido siquiera invitado.

La mejor para ganar a Sánchez

Santamaría (Valladolid, 1971) representa el marianismo. El dirigente gallego se ha apoyado en ella en los asuntos más espinosos, desde el recurso contra el Estatut, en el 2006, hasta la crisis del ébola, en el 2014, y el desafío territorial. La vallisoletana ha diseñado una campaña en la que ha subrayado su capacidad dialéctica y su potencial ante el votante del PP, reflejado en las encuestas. Ella es la mejor para ganar a Pedro Sánchez en las próximas generales, ha repetido durante la campaña.

La exvicepresidenta, vencedora de la primera vuelta, en la que consiguió una diferencia de apenas 1.500 votos sobre Casado, ha intentado que su contrincante diera un paso atrás para configurar una lista de unidad. No ha tenido éxito. El diputado palentino considera que la victoria de Santamaría fue por un estrecho margen y que él sí que ha demostrado que puede "integrar", ya que ha logrado atraer a los otros candidatos de la primera fase (María Dolores de Cospedal, José Manuel García-Margallo, José Ramón García-Hernández y Elio Cabanes).  

La jornada del sábado empezará con la presentación, antes de las nueve, de las listas de cada finalista para liderar el partido (35 personas que les acompañarán en el comité ejecutivo nacional y 30 en la junta directiva nacional). Después cada aspirante tendrá 30 minutos para su discurso. Entonces se abrirán las urnas y los compromisarios tendrán la palabra.

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