Cercas en el Lliure

El 23-F nos habla de hoy

Tiene mérito abordar desde Catalunya un texto que derriba teorías conspiranoicas y reconoce al rey emérito su papel como la figura clave que paró el golpe

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Javier Cercas, en la presentación de ’Independencia’, a principios de marzo.

Javier Cercas, en la presentación de ’Independencia’, a principios de marzo. / ACN / Pere Francesch

El éxito en el Lliure de la adaptación teatral de la novela de Javier Cercas, ‘Anatomía de un instante’, reeditada al hilo del 40º aniversario del golpe de Estado de 1981, así como todas las polémicas políticas suscitadas con motivo de esta conmemoración, demuestra que, como ha dicho el director del montaje Àlex Rigola, la importancia del 23-F es que nos “sigue hablando de hoy”. Tiene mucho valor que en un momento en que la figura de Juan Carlos está en la picota por su falta de ejemplaridad con el dinero, se aborde un texto que derriba teorías conspiranoicas y reconoce al rey emérito su papel como la figura clave que paró el golpe. Más mérito tiene hacerlo desde Catalunya, donde asistimos a diario a una campaña antimonárquica cruzada entre independentistas y podemitas por cualquier motivo. El último ejemplo que pone de manifiesto hasta qué punto la crítica está completamente desatada, es el boicot al homenaje a Clara Campoamor, impulsora del voto femenino, porque lo presidía la reina Letizia, representante, en palabras de Gabriel Rufián, de una institución que calificó, además de los habituales insultos de “corrupta, antidemocrática y reaccionaria”, de “antifeminista”. El portavoz de ERC no debió caer en la cuenta de que la futura reina de España es la princesa Leonor.

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Programar ‘Anatomia d’un instant’ (versión catalana de la obra) en la sede histórica del Lliure de Gràcia, símbolo de tantas cosas durante la transición, es un enorme ejercicio de pedagogía democrática pensando en las generaciones de ‘millenials’ para los que las imágenes en blanco y negro de la irrupción del coronel Tejero en el Congreso, pistola en mano y al grito de ¡quieto todo el mundo!, nada evoca. La versión escénica de Rigola es un montaje minimalista que funciona muy bien, pues con sencillez y mucha ironía logra resumir el brillante ensayo de casi 500 páginas que Cercas escribió entre 2006 y 2008. Hay que recordar que estamos ante un libro que es la consecuencia del fracaso previo del autor por crear una novela de ficción sobre el 23-F. En el prólogo relata que, tras meses de ávida lectura sobre todo lo publicado, llegó a la conclusión que “los hechos poseían por sí mismos toda la fuerza dramática y el potencial simbólico que exigimos a la literatura”, y decidió que la realidad importaba más que la ficción. “Nada podía resultar más complejo y persuasivo que la pura realidad del 23-F”, concluía.

Fuerza inalterable

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Aunque desde 2009 la lista de libros sobre el golpe ha crecido de forma exponencial, la fuerza del ensayo de Cercas se mantiene inalterable por su agudeza en el análisis biográfico y psicológico de los personajes principales, sobre todo de Adolfo Suárez, Manuel Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo, que con su gesto de dignidad la tarde del 23-F plantaron cara a los militares golpistas. También, porque el autor ha construido una crónica sobre el desarrollo de los hechos que transmite la verdad con toda su complejidad. Nada de lo que se ha escrito desde entonces ha podido demostrar que las cosas fueron de otro modo, y los trabajos historiográficos solventes lo que han añadido son matices al relato de Cercas, cuya obra puede ser leída como un libro de historia aunque no lo sea.

Si bien la adaptación en el Lliure es muy sugerente, se nota que en Rigola hay un cierto punto de incomodidad con el hecho de que el rey no estuviera detrás del golpe duro ni tampoco de la llamada ‘operación Armada’. Da la impresión de que no ha podido sustraerse del todo al clima que desde hace 20 años el soberanismo y una parte de la izquierda han ido engordando en la opinión pública sobre la implicación del monarca en la trama a titulo de beneficiario. Esa es una sospecha deudora de los argumentos que la extrema derecha utilizó durante el juicio a los golpistas y que siguen circulando en base a libros fantasiosos como los de Jesús Palacios o Pilar Urbano. Por eso al final de la representación, que hasta ese momento es fiel a la obra de Cercas, se introducen de manera forzada una serie de preguntas supuestamente “inocentes” que van en la línea de cuestionar la razón de la monarquía parlamentaria en democracia, como si hubiera conexión entre ese momento fundacional de la transición, el fracaso del golpismo franquista y la crisis actual que sufre la Corona.