05 ago 2020

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Alerta sanitaria mundial

Una pasajera procedente de Milán, a su llegada al aeropuerto de Barcelona, este jueves.

ELISENDA PONS

¿Qué supone tratar de controlar el covid-19?

Antoni Trilla

Hay que tener calma y emplear medidas basadas en evidencias y que sean proporcionales y respetuosas con los derechos de las personas

Cuando la OMS declaró que la epidemia por el nuevo coronavirus cumplía las condiciones para ser declarada como una Emergencia de Salud Pública de Interés Internacional a finales del pasado enero, activó un mecanismo de alerta para todo el mundo: existe un problema de salud importante en una zona concreta del mundo (China, y especialmente la provincia de Hubei) y hay casos de esta enfermedad (covid-19) fuera de dicho país, aún no especialmente numerosos, pero que indican la capacidad de extensión de la enfermedad y la eventualidad de que, además de los casos importados, pueda darse transmisión autóctona sostenida. Por tanto, aviso a navegantes: hay que prepararse para hacer frente a una nueva enfermedad, de evolución imprevisible, que se transmite de forma eficiente de persona a persona, que aunque mayoritariamente leve (80% de casos) puede tener complicaciones, y cuya mortalidad se sitúa alrededor del 2%.

Esta preparación supone, desde el punto de vista sanitario, tener en cuenta varios aspectos básicos: sistemas de vigilancia epidemiológica y detección de casos, capacidad diagnóstica (laboratorio) para su confirmación lo más rápidamente posible y capacidad del sistema sanitario para hacer frente a una demanda extra de servicios sanitarios de todo tipo, desde atención ambulatoria o domiciliaria, sociosanitaria o las urgencias hasta la hospitalización, incluyendo los cuidados intensivos.

Supone disponer de los equipos de protección individual necesarios para que los profesionales sanitarios trabajen en condiciones adecuadas de seguridad para ellos y para evitar la transmisión de la enfermedad a otros pacientes. Supone disponer de personal sanitario suficiente y entrenado para hacer frente a una mayor demanda y para compensar las posibles bajas. Supone disponer de planes de comunicación adecuados, que proporcionen información basada en evidencias científicas, de modo rápido, comprensible y veraz, e incluyendo siempre una clara diferenciación entre aquello que sabemos y aquello que todavía no sabemos. Supone, en resumen, disponer de planes de preparación y de contingencia frente a determinados escenarios posibles.

Una estrecha relación

Catalunya y España han registrado esta semana los primeros casos de covid-19 importados de Italia. En dicho país se está registrando un brote en unas zonas muy localizadas en varias regiones del norte (Piamonte, Lombardía, Véneto, Emilia Romana) con transmisión local de la enfermedad. La relación entre Italia y España, y entre Catalunya e Italia especialmente, es muy estrecha. Hay muchos ciudadanos italianos viviendo aquí y es muy frecuente el desplazamiento de personas entre ambos países. Era previsible que aparecieran casos. Tanto Italia como España están en plena fase de contención. El objetivo estratégico es detectar los casos, confirmarlos, aislarlos y tratarlos adecuadamente lo antes posible. También debemos identificar los posibles contactos (una tarea en ocasiones muy compleja y laboriosa), para informarles de las precauciones a seguir (aislamiento, observación de síntomas, contacto con el sistema sanitario en caso de aparecer estos) y ofrecerles el respaldo social y sanitario necesarios.

Italia está haciendo grandes esfuerzos para seguir esta estrategia, incluso añadiendo algunas medidas que corresponden más a la fase de mitigación, como el distanciamiento social (la cuarentena de los municipios más afectados por el brote).

Difícil, no imposible

Es realmente muy difícil tratar de detener un virus respiratorio como el que produce el covid-19, pero no es imposible lograrlo. Cada caso identificado y aislado y cada contacto potencial identificado y bajo seguimiento adecuado son avances que, aunque no permitan eliminar al 100% la cadena de transmisión, ayudan a ralentizarla e incluso a lograr que haya un número de contactos controlados de forma que la cadena se extinga por sí misma. Supone un gran esfuerzo. Hay que tener calma, paciencia y perseverancia, y disponer de los medios necesarios. Hay que emplear medidas basadas en evidencias y que sean siempre proporcionales y respetuosas con los derechos de las personas.

Catalunya y España, en una fase más inicial aún que la registrada hoy en Italia, están haciendo lo que debe hacerse. Otros países de la UE (Alemania, Inglaterra, Francia) han controlado con éxito hasta ahora una situación similar empleando estas mismas medidas. Como dijo Winston Churchill: "Lucharemos en las playas y en las montañas, lucharemos en las calles y en el campo. Nunca nos rendiremos". Nosotros tampoco.