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Joaquín Reyes, Carlos Areces y Arturo Valls.

VINCENT WEST

'Tiempo después'... magia

Desirée De Fez

Ha salido el tráiler de 'Tiempo después', la nueva película del gran José Luis Cuerda. Se estrena en Navidad y es magnífica. Pero si no lo fuera no pasaría nada porque su simple existencia también es magnífica. Todo lo que tiene que ver con ella es emocionante. Para empezar, es emocionante porque es de Cuerda. Y porque es una especie de continuación espiritual de 'Amanece, que no es poco' (1989), una de las mejores comedias del siglo XX y, sin duda, una de las razones por las que muchos amamos este género: es asombrosa, es única, está llena de ideas, de frases para recordar (y recitar, felicianos, en cenas que se alargan), de belleza y de guasa.

Pero hay más cosas que convierten 'Tiempo después' en algo excepcional. Una es su simple existencia en 2018. Que exista quiere decir que aún es posible resistirse en España a una comedia vulgar y uniforme: ¡hasta el póster es diferente y hermoso! Aunque viaja al futuro para inmortalizar –con lucidez y gracia– el presente, hay en ella una intemporalidad (narrativa, interpretativa, humorística, estética) que la hace ser insólita y moderna. La exitencia de 'Tiempo después' también implica una consciencia del pasado, supone un recordatorio de que aun quedan cineastas y espectadores conscientes de la importancia de mantener vivos los clásicos y recuperar de maneras distintas las películas que nos definen.

Que exista la nueva película de José Luis Cuerda quiere decir que aún es posible resistirse en España a una comedia vulgar y uniforme

Pero lo más emocionante de 'Tiempo después' es ver a una generación de actores, muchos de ellos de comedia, desprenderse de sus personalidades humorísticas para ponerse en manos de Cuerda. Hay algo en las interpretaciones de Roberto Álamo, Blanca Suárez, Joaquín Reyes, Berto Romero, Daniel Pérez Prada, Arturo Valls (productor del filme) y tantos otros que sugiere una profunda admiración hacia el autor. También, y esto es lo más bonito, hacia los grandísimos cómicos que le acompañaron en batallas pasadas: Ciges, Cassen, Sazatornil… Esa admiración se siente todo el rato, pero se nota especialmente cuando los actores interactúan con Miguel Rellán. Él estuvo en 'Amanece, que no es poco', está en 'Tiempo después' y, arropado por un magnífico reparto coral, nos recuerda que tenemos una gloriosa tradición de hacedores de comedia.