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LA CONVIVENCIA DE DOS ESTRELLAS

Coutinho, a la izquierda, es felicitado por Iniesta tras su gol en Mestalla de este jueves.

Iniesta y Coutinho

Axel Torres

Valverde ha gestionado con maestría la compatibilidad entre el manchego y el brasileño en sus primeros partidos juntos

Cuando el Barcelona anunció el fichaje de Philippe Coutinho, había argumentos para pensar que estaba empezando a preparar la sucesión a medio plazo de Andrés Iniesta. Ambos son diestros y tienen tendencia a partir desde la izquierda para acabar las jugadas en zonas interiores.

Ambos, con sus diferencias, son centrocampistas ofensivos (más atacante Coutinho, más organizador Iniesta). Que Ernesto Valverde haya mostrado cierta preferencia por el 4-4-2 también contribuía a hacer creer que raramente coincidirían en el campo, algo que sí parecía más factible en un 4-3-3 (como ocurría en los tiempos en los que el manchego coexistía con Neymar). 

Bombardeo de preguntas

Y si además a todo ello le agregamos que el ex del Liverpool no puede jugar la Champions, no resulta extraño que muchos observadores concluyeran que ambos se iban a repartir la posición de centrocampista izquierdo por competiciones: Iniesta actuaría en la Copa de Europa y Coutinho le permitiría descansar en los torneos nacionales.

La primera vez que el de Fuentealbilla atendió a los medios tras la llegada del brasileño recibió un bombardeo de preguntas relacionadas con la compatibilidad entre ambos. Querían saber si se sentía amenazado. A los pocos días, Coutinho debutó en el partido de vuelta de la eliminatoria de cuartos de final de Copa ante el Espanyol... sustituyendo a Iniesta en el minuto 68. Se situó en la banda izquierda del centro del campo, justo donde había estado jugando Andrés. El debate parecía inevitable.

Mensaje evidente

Y sin embargo, Ernesto Valverde lo aplacó. Mejor aún: convirtió esa convivencia, ese nuevo compañero, en un argumento para potenciar las mejores virtudes del Iniesta centrocampista. Primero dejó claro que no se trataba de elegir entre uno u otro. El día que Coutinho se estrenó en La Liga, en casa ante el Alavés, lo hizo en el sector derecho, con Iniesta en el izquierdo en la misma línea del 4-4-2.

El técnico ha encontrado la fórmula para transformar un debate en una solución que aumente las alternativas de su Barcelona poliédrico

El mensaje parecía evidente: pueden jugar juntos. El segundo día en el que fue titular, en Cornellà, Valverde redobló la apuesta: regresó al 4-3-3 y los hizo coincidir en el mismo sector. Ambos partían desde la izquierda, pero Iniesta lo hacía algo más retrasado y centrado, más cercano a Busquets, y Coutinho quedaba por delante, como un extremo que abandonaba a menudo el carril para que el lateral aprovechara ese espacio. El entrenador no sólo quería demostrar que pueden jugar juntos: también pueden jugar cerca, compartir zonas de acción y retroalimentarse. 

De hecho, fue habitual que se buscaran, y pese a lo encharcado del terreno de juego, vimos en Cornellà una de las mejores versiones de Iniesta de esta temporada. Con Coutinho aportando desequilibrio en tres cuartos, Andrés pudo regresar a la zona donde nace el fútbol, al corazón del juego, a la parcela de los pensadores. Ahí empezó su carrera profesional y quién sabe si ahí podría terminarla. Valverde ha encontrado de nuevo la fórmula para transformar un debate en una solución que permita aumentar aún más el ramillete de alternativas de su Barcelona poliédrico. 

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