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Y se montó el pollo

Juancho Dumall

Antonio Baños, cabeza de lista de la CUP en las elecciones autonómicas del 2015, lo dijo con una proverbial economía de lenguaje: "Para obtener la independencia hay que montar un pollo". Defendía así la idea de la desobediencia, del conflicto, en contraposición a la de la 'revolució dels somriures', esa vía indolora de llegar a Itaca sin perder ni un amigo en el camino. Pasado el tiempo de las sonrisas, incompatible con la feroz lucha política, se ha impuesto la 'vía Baños'. Y se ha montado el pollo.

Nadie duda de que el planteamiento de la independencia exprés, 48 horas después de un confuso referéndum unilateral, tiene una parte nada despreciable de provocación al poder central, a la espera de que el Estado cometa el error de recurrir a vías represivas.

Por ejemplo, el soberanismo sueña con la fotografía de unos policías españoles rertirando urnas de metacrilato de un colegio electoral instalado en un ayuntamiento. Y se frota las manos cuando piensa en las consecuencias que tendría una suspensión parcial, ¡o total!, de la autonomía catalana, en aplicación del artículo 155 de la Constitución.

EL DILEMA DE RAJOY

Llegados a este punto, después de que el Gobierno del PP se haya negado en banda a admitir que en Catalunya hay un problema político que hay que abordar con política, Mariano Rajoy tiene ante sí el dilema de impedir el referéndum que plantea el Govern de la Generalitat, pero hacerlo sin que los costes del día siguiente sean demasiado altos. Y una de las 'decisiones bumerán' sería el recurso al artículo 155.

Los defensores de la España eterna, entre ellos, Alfonso Guerra, ya se han pronunciado por esa solución de castigo. Ayer lo hizo Felipe González en un acto con los otros dos expresidentes vivos de la democracia: Aznar ("Antes de romperse España, se romperá Catalunya") y Zapatero ("No hay que poner grandes expectativas en la reforma de la Constitución) . Y atención, porque según una encuesta que publica El Confidencial, el 40% de los españoles creen que el Gobierno debería suspender la autonomía si el referéndum se acabase celebrando. Pintan bastos.