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¿Por qué nos lo pasamos de miedo con el cine de terror?

Sosie Bacon, en un fotograma de ’Smile’

Sosie Bacon, en un fotograma de ’Smile’

  • Más allá del cine de superhéroes, la mayor parte de fenómenos y éxitos de taquilla son películas de género, en una tendencia ratificada en este 2022. Hablamos con 5 expertos para entender las razones de este éxito en forma de 5 claves

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Julián García
Julián García

Periodista

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Quim Casas

El último fenómeno del cine de terror todavía no se ha estrenado. Con solo un tráiler de dos minutos y medio de duración, se ha convertido en tendencia en TikTok y se da por supuesto que dará pie a una secuela y, probablemente, a una franquicia. Se trata de ‘M3gan’, la nueva producción de James Wan (‘Saw’, ‘Insidious’, ‘Expediente Warren’) acerca de una muñeca robótica asesina, cuyos espasmódicos bailes en el citado tráiler han desatado una ola de locura en TikTok en forma de parodias y memes bajo la etiqueta #m3gandance, con más de 65 millones de visualizaciones. La película llegará a los cines el 4 de enero y es de prever que, como otros títulos recientes de cine de terror, arrasará en la taquilla de todo el mundo.

El cine de miedo ha fascinado al público desde la noche de los tiempos, pero su tirón en los últimos años es tan incuestionable como asombroso. Más allá de los ‘blockbusters’ de superhéroes, predestinados ya desde su génesis a atraer al público en masa a los cines, los fenómenos o sorpresas de taquilla son, por regla general, películas de miedo. Igual que un viaje en una montaña rusa, el cine de terror nos sacude, nos divierte y nos asusta, y esa es, probablemente, la razón de su atractivo. Este último trimestre, por ejemplo, ‘Smile’ ha sido un bombazo de público, con una recaudación en todo el mundo cercana a los 190 millones de dólares. Lo mismo que, en Estados Unidos, la cinta ‘gore’ ‘low cost’ ‘Terrifier 2’, convertida en fenómeno de culto gracias al boca oreja. En cuanto a España, el hecho de que ’13 exorcismos’ esté en el ‘top ten’ de taquilla desde su estreno, hace tres semanas, acredita la fuerza indómita del tirón del género.

El personaje de Art the Clown, en la película 'Terrifier 2'

/ EPC

Y esta edad de oro no es patrimonio de las salas de cine, puesto que en las plataformas de ‘streaming’ el terror también marca tendencia: desde películas como ‘Barbarian’, en Disney+, hasta series como ‘El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro’ o ‘Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer’, ambas en Netflix. ¿Por qué nos atrae el cine de terror pese a hacernos sufrir? ¿O quizá nos gusta precisamente porque nos hace sufrir? Cinco expertos en la materia nos ayudan a desentrañar nuestras dudas en forma de cinco claves:

La moda que no cesa

La periodista y escritora Desirée de Fez sostiene que el interés hacia el cine de terror es, hoy en día, “mayor de lo normal”. Para la autora del referencial ‘Reinas del grito’, “eso se nota en el éxito de películas que en otro momento no habrían funcionado de la misma manera, tipo ‘Smile’ o ‘Barbarian’”. En cualquier caso, el cine de terror siempre ha estado ahí, a lo largo de la historia: en los años 30, en los 50, en los 80… “Es un espacio en el que proponer cosas que atentan contra las convenciones. De ahí que haya tenido mucho impacto entre el público en momentos de gran convulsión social, como sucede ahora”, señala Javier Rueda, director del festival Terror Molins.

En este sentido, Jordi Sánchez Navarro, director de los estudios de comunicación de la UOC, considera que la gente consume cine de terror en momentos en que la sociedad está “angustiada” por diversas cuestiones. Y estos tiempos zozobrantes que vivimos no ayudan a aliviar congojas: “Ante esta situación, hay dos posibilidades, optar por el escapismo más radical o bien optar por experiencias culturales o de entretenimiento que de algún modo subliman esta angustia”. 

El terror como acto político

El cine de terror y fantástico siempre ha sido político. ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ fue en los 50 una metáfora de la fobia anticomunista. ‘Godzilla’ era la expresión japonesa de la bomba atómica, como ‘Tarántula’ lo era en la serie B de Hollywood. ‘La noche de los muertos vivientes’ tenía de trasfondo el racismo y la guerra de Vietnam. Para Pilar Pedraza, novelista y ensayista experta en literatura y cine de terror, “es uno de los géneros más puramente cinematográficos porque expresa contenidos latentes y miedos inconscientes mediante imágenes de gran impacto”. Sánchez Navarro, opina que “la vigencia del terror se basa fundamentalmente en la propia capacidad de adaptación del género. El cine de terror se adapta a los miedos de la época en la que se hace y los transforma en ideas relevantes para el público”.

Fotograma del clásico 'La invasión de los ladrones de cuerpos', de 1956

/ EPC

Según De Fez, “un aspecto que hace al género tan atractivo es que en los últimos años hemos asistido a muchas películas en las que de forma metafórica se habla de cuestiones que tienen que ver con el presente”. “Hay filmes reaccionarios, por supuesto, pero una mayoría de títulos son contra el sistema. Somos hijos de George A. Romero, que hacía género y cine eminentemente político”, opina el director de Terror Molins. Y para Carlota Pereda, directora de la premiada ‘Cerdita’, “el cine de terror permite llevar los temas más allá, tanto formal como temáticamente. Como autora eso es muy excitante”.

El deleite del miedo

Aceptamos que el cine de terror sea reflexivo, pero también es una experiencia única, la de pasar por miedo. “Se pueden buscar teorías casi psicosociológicas, si la gente necesita buscar un entretenimiento que te permita descargar tensiones, o más epidérmico, o ver proyectados sus miedos, o el post-confinamiento… Pero creo que en general es un género muy atractivo y con mucho potencial” opina De Fez.

“No hay nada mejor que el tren de la bruja como experiencia colectiva catártica”, asegura Carlota Pereda. Y probablemente por eso el cine de terror nunca pasa de moda. “Siempre estará en la cima, porque además divierte a los adolescentes, que a menudo se lo toman a guasa y lo consumen en grupo para pasar un rato guay. El cine de sustos, vamos”, añade Pedraza

En cualquier caso, y según Sánchez Navarro, “no hay que olvidar que buena parte del público rechaza el cine de terror. Las películas de miedo que han gustado a todo el mundo son excepciones a lo largo de la historia. ¿Por qué hay algunas que funcionan especialmente bien? No se sabe. No tiene que ver con su calidad o sus valores de producción, sino con los resortes misteriosos que toca”. De ahí que el género sea, y seguirá siendo, apasionante.

El poder de 'streaming'

“Tiene sentido que el ‘streaming’ haya traído en cierto modo una abundancia de películas de terror, dado que la proliferación de plataformas ha creado un nuevo ecosistema para los contenidos de cine”, reflexiona Sánchez Navarro. “El consumo doméstico de cine ha quedado prácticamente relegado a las plataformas”, prosigue, “y el espacio doméstico siempre ha tenido un buen lugar para el terror, como se pudo apreciar ya en la época de máxima expansión de los videoclubs”.

Georgina Campbell, en un fotograma de 'Barbarian', de Zach Cregger

/ Disney+

Refiriéndose tanto al ‘streaming’ como a las salas, Pereda lo tiene claro: “Da la casualidad de que muchas de las películas que mejor han funcionado son muy originales e imaginativas, algo que no se da en el cine ‘mainstream’ en general”. Rueda añade esta reflexión: “El género es muy inmediato, no debe tener grandes presupuestos para conseguir el éxito entre el espectador. Generalmente las películas son de gente joven que plasma cosas contemporáneas, lo que en otros géneros requiere más tiempo. La gente joven lo siente como muy cercano, y a la gente mayor le puede seguir enganchando por la frescura que aporta”. 

¿Vale todo en el terror?

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‘La abuela’, ‘Nope’, ‘Black phone’, ‘X’… El año 2022 ha sido pródigo en aplaudidos estrenos de cine de terror, aunque su enorme volumen, y la actividad siempre presurosa y ardorosa en las redes sociales, ha hecho que muchos títulos hayan adquirido la condición de “mejor película del año” de forma precipitada. Esto hace pensar que, quizá, abunde la morralla y que el terror sea el nuevo ‘mainstream’, donde (casi) todo vale. “El éxito actual y la gran masa de producción para plataformas de ’streaming’ pueden crear una situación acomodada, pero de momento no es así”, sostiene Javier Rueda. “El terror está en un momento brutal. Y de hecho tengo la sensación de que el que está en mejor forma es el terror ‘mainstream’, es decir, el que se hace con un presupuesto mayor y con voluntad de llegar a muchos espectadores”, añade Desirée de Fez.

Ethan Hawke, en un fotograma de 'The black phone', de Scott Derrickson

/ Universal Pictures

La directora de Cerdita está de acuerdo con que 2022 es “un año formidable” y estima que, en la actualidad, hay una doble oferta en cuanto a cine de género: “Una parte que es, en efecto, el nuevo ‘mainstream’, y otra que es el nuevo cine de autor, original y muy arriesgado, parecido al cine de autor de los años 70”. Pilar Pedraza lo tiene claro: “Hay terror bueno y malo, como siempre ha sido, según al público al que va dirigido, la inversión de las productoras y, sobre todo, la solvencia de sus creadores”.