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INVITADA EN EL CÓMIC BARCELONA

Los silencios del nazismo, al cómic

La dibujante Barbara Yelin recrea en 'Irmina' la vida de su abuela, una mujer en la Alemania de Hitler

Anna Abella

La ilustadora alemana, Bárbara Yelin, dedicando ejemplares de su nuevo libro, Irmina, en el Salón Cómic Barcelona 2019 / JORDI COTRINA

“Me pregunto cuánto podía saber de los crímenes nazis alguien como mi abuela, una mujer alemana de clase media de Berlín que se casó con un SS que estuvo en el frente del Este [donde las masacres de judíos no eran ningún secreto]. No es posible que no supiera nada de los trenes, de los deportados... Hay historiadores que dicen que la gente no sabía exactamente qué pasaba, pero quien quería saber, sabía”, asegura durante su visita al Cómic Barcelona la dibujante Barbara Yelin (Múnich, 1977), autora de ‘Irmina’ (Astiberri), una brillante y reveladora reconstrucción de una vida como la de su abuela, nominada a los Eisner y a los Ignatz. 

“Cuando aún vivía, ella solo me contó las partes felices de su vida. Nunca hablaba sobre lo ocurrido en la guerra. Para los de su generación, guardar silencio sobre lo ocurrido durante el nazismo creo que fue una forma de no asumir su responsabilidad”, opina la autora de obras como ‘Veneno’ (con Peer Meter), que ha buceado en diarios y cartas de su abuela además de investigado en archivos y en la memoria familiar para “reconstruir cómo reaccionó la población alemana ante la persecución de los judíos y por qué no se enfrentó a ello ni hizo nada”.  

Viñeta de 'Irmina' / barbara yelin

“Mi generación, la de los nietos, se ha dado cuenta de que sus familias no habían hablado nunca de lo que pasó y ahora la generación que vivió la guerra está muriendo y ya no podemos preguntarles por ello”, lamenta Yelin, que asume que no puede cambiar lo que hicieron sus abuelos en el pasado pero sí siente “la responsabilidad de conocerlo y explicarlo para no perpetuar su silencio".

"Creo que tenemos la responsabilidad como individuos de tener valor para impedir que cosas como el nazismo u hoy la extrema derecha avancen"

De joven, Irmina viaja al Londres de los años 30, donde se enamora de uno de los primeros estudiantes negros de Oxford originario de Barbados y donde se muestra una “mujer inconformista, moderna para su tiempo” que ve de cerca a las activistas feministas. Pero, añade, “al volver a la Alemania nazi se convierte en una mujer pasiva que pierde la empatía y solo piensa en el ascenso social”. “Intento mostrar sus grises, entender cómo era vivir en una sociedad donde había mucho miedo. Pero creo que siempre tienes posibilidad de decidir –señala-. Es muy importante para nosotros hoy entenderlo porque aunque no vivimos en una dictadura sí vemos el auge de la extrema derecha y puedo entender la responsabilidad que tenemos como individuos ante ello, la necesidad de tener el valor de hacer algo para impedir que eso avance”. 

La gran pregunta

Yelin se ha hecho la gran pregunta a sí misma: “Qué habría hecho yo en una situación y una época como la de mi abuela. Cuento la historia sin dar lecciones y desde la perspectiva de Irmina para dejar que el lector piense, juzgue e interprete sí solo y se pregunte qué habría hecho en su lugar”.

Fuera de la ficción, para la autora hay un final feliz, revela. Pudo conocer en Barbados a la hija del hombre del que se enamoró Irmina en Londres. “Es una mujer impresionante que cumplió los sueños de mi abuela de ser una mujer independiente. Y lleva su nombre”.