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BATALLA ATLANTE

Namor quiere la cabeza de Aquaman

El personaje de DC Comics que triunfa en los cines es un plagio descarado del superhéroe acuático de Marvel

Ramón Vendrell

Namor, en una de las portadas del cómic de Marvel

Namor, en una de las portadas del cómic de Marvel

En Marvel Studios deben de estar tirándose de los pelos. El universo DC, su archienemigo, les ha pasado la mano por la cara con ‘Aquaman’. De forma similar tuvo que sentirse Muddy Waters cuando los Rolling Stones empezaron a vender discos como rosquillas (hasta que comprobó que, bueno, el éxito del robo también le beneficiaba). 

Aquaman, Arthur Curry de nombre civil, podría encabezar tranquilamente una clasificación de los plagios más descarados de la historia. En concreto es una copia de Namor, McKenzie de apellido terrestre. Namor, príncipe de Atlantis, es hijo del humano Leonard McKenzie y la princesa atlante Fen. El Hijo Vengador, que eso significa Namor en atlante, hizo su primera aparición en 1939 en el número uno de ‘Marvel Comics’, publicado por Timely Comics, editorial que más adelante se convertiría en Marvel. Tiene superfuerza comparable a la de Hércules, Thor y La Masa y poderes telepáticos que le permiten comunicarse con las criaturas del mar y los atlantes, y nada más rápido que el pez vela. Esto último se debe en parte a unas disparatadas alitas que tiene en los tobillos y que le permiten volar, facultad que a menudo utiliza para propulsarse por el agua cual torpedo. La capacidad de volar es su factor mutante, estirpe de la que fue el primero en el universo Marvel. También pasa por ser el primer antihéroe del gremio de los superpoderosos: es un tipo colérico y atormentado por su naturaleza dual. Su bañador parece una fantasía gay de alta costura y solo puede ser calificado de mítico. 

Namor contra los nazis

En sus inicios la emprende contra los humanos porque se están cargando los océanos y para demostrar que Atlantis es mucha Atlantis (tiene Namor ese punto orgulloso e iracundo), pero pronto entiende que unos humanos son peores que otros y se alía con el Capitán América y La Antorcha Humana original para combatir a los nazis. Aunque es un compañero difícil, ha formado parte en un momento u otro de Los Vengadores y Los Defensores, por ejemplo.

Namor fue creado por el guionista y dibujante Bill Everett (1917-1973), un caso raro en el viejo mundo del cómic estadounidense. Mientras que en ese naciente y turbio negocio la mayoría de los autores eran hombres de clase obrera, Everett pertenecía a una antigua dinastía patricia de Nueva Inglaterra. Entre sus antepasados estaba el poeta William Blake. Con Stan Lee como guionista creó Daredevil.

Namor llegó a España en la década de 1970 en los infames a la vez que fascinantes tomos de personajes de Marvel editados por Vértice. Infames porque los ‘comic books’ de 20 páginas en color eran sometidos a una carnicería para convertirlos en volúmenes de 60 páginas en blanco y negro. Fascinantes porque las portadas eran magníficas ilustraciones de artistas como López Espí y Enric, hechas a medida para ese pequeño formato.

En cuanto a Aquaman, fue creado por Paul Norris y Mort Weisinger, debutó en 1941 en ‘More Fun Comics’ de DC y es como Namor pero en panoli.

Namor quiere sin duda la cabeza de Aquaman, el imitador que le ha birlado en el cine la gloria de ser el rey de los mares. Parece complicado que pueda conseguirla: los derechos de Namor pertenecen a Universal.        

Temas: Marvel DC Comics