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Portugal, el país más seguro de Europa

  • El Informe Anual de Seguridad Interna muestra un descenso del 11% de los delitos respecto al año anterior y consolida a Portugal como uno de los países más seguros del mundo

  • El aumento de los apoyos sociales, la ausencia de conflictos internos y externos y los factores culturales están entre las causas, según los expertos.

Una coche policial patrulla por el barrio de Chiado, en Lisboa.

Una coche policial patrulla por el barrio de Chiado, en Lisboa. / Jose Sena Goulao / Efe

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Lucas Font
Lucas Font

Corresponsal en Lisboa.

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La criminalidad continúa a la baja en Portugal, que se consolida como uno de los países más seguros del mundo. El Informe Anual de Seguridad Interna, presentado esta semana por el ministro del Interior, Eduardo Cabrita, ha confirmado un nuevo descenso de los delitos en 2020, con una especial reducción de los crímenes violentos. “Hemos constatado una caída del 11% de los actos delictivos en términos generales y de más de 13% en la criminalidad violenta y grave. Son los índices más bajos desde que se realiza este informe [creado en 1989]”, aseguró Cabrita en rueda de prensa.

El Gobierno sostiene que este descenso no solo se debe a los confinamientos decretados por la covid-19, sino también a que el país ha conseguido evitar “el aumento de perturbaciones graves a la seguridad interna” que han sufrido otros países en el último año, en referencia a las manifestaciones y disturbios en contra de las restricciones. Además de la caída de los crímenes violentos, el informe destaca una reducción del 6% en los delitos de violencia doméstica y de hasta un 50% en las incidencias relacionadas con incendios forestales.

Estos datos se suman a la buena nota que el país obtuvo en el Índice Global de la Paz a mediados del año pasado. Según este indicador, Portugal es el Estado más seguro de la Unión Europea y el tercero del mundo, tan solo por detrás de Islandia y Nueva Zelanda. “Uno de los factores que explican el éxito de Portugal en términos de seguridad es la elevada unidad del país y la ausencia de conflictos internos”, señala Ricardo Mourão, director de la empresa Crime&Lógica y miembro de la Asociación Portuguesa de Criminología. “A esto hay que sumarle el carácter pacífico de la población, una amenaza terrorista menor a la de otros países europeos y las mejoras en términos de apoyos sociales y de reducción del desempleo, que también contribuyen a reducir la delincuencia”.

Políticas preventivas

La profesora de Criminología de la Universidad de Oporto Rita Faria coincide en que Portugal ha hecho avances relevantes en los últimos años. “Además de una mejora en el combate contra la violencia de género, el país ha apostado por una policía de proximidad, especialmente en comunidades vulnerables, y también por una cooperación internacional para crímenes más complejos como el tráfico de seres humanos”.

Aun así, Faria advierte de la divergencia entre las cifras oficiales y las cifras reales sobre la delincuencia en el país, conocidas como “cifras negras”. “Sería importante complementar los datos sobre la criminalidad registrada con encuestas a la población portuguesa para tener una imagen más completa”, asegura. Algo que también sostiene Mourão, quien destaca que a pesar de que el país es considerado como uno de los más seguros del mundo, la percepción de inseguridad de la población es cada vez mayor.

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La aparición de extremismos también puede suponer un retroceso. La comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa alertó a finales de marzo del aumento de las agresiones racistas en 2020, que acabaron incluso con la muerte a tiros del actor negro Bruno Candé el pasado julio. Unas agresiones que tanto el Consejo de Europa como varias organizaciones antirracistas han asociado al auge de la extrema derecha en el país a través del partido Chega, que desde su entrada en el Parlamento, a finales de 2019, ha fomentado un discurso de odio contra las minorías y que incluso llegó a pedir el confinamiento de la población gitana en las primeras fases de la pandemia.

El criminólogo Mourão señala que las consecuencias de la pandemia también apuntan a un aumento de la delincuencia en Portugal. "El covid está agravando las condiciones socioeconómicas de muchas personas y esto será un factor de riesgo asociado a un aumento de la criminalidad. Tenemos que pensar en políticas preventivas para mantener e incluso disminuir las estadísticas que tenemos en este momento”. Según el Fondo Monetario Internacional, los países con economías pequeñas y dependientes del sector servicios, como Portugal, serán los que más tardarán en recuperarse del impacto de la pandemia de entre las economías avanzadas. 

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