Pandemia mundial

Spútnik V, el ariete geopolítico de Rusia

  • El Kremlin cierra millonarios contratos para vender la vacuna rusa en América Latina y Europa del este, lo que le permite ganar influencia en dos regiones donde rivaliza con EEUU y la UE

  • Rusia ha sido acusada de recurrir a tácticas de desinformación empleadas en otros escenarios para denigrar las vacunas occidentales en detrimento de su inyectable

Llegada de la vacuna rusa al aeropuerto boliviano de El _Alto, en La Paz.

Llegada de la vacuna rusa al aeropuerto boliviano de El _Alto, en La Paz. / AFP / ATIZAR RAOLES

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Hacia tan solo unas horas de la difusión de la noticia de que Andrés Manuel López Obrador había contraido el covid 19. Pero el pasado lunes, el presidente mexicano, contra viento y marea, siguió adelante con sus planes de mantener una charla telefónica con su homólogo ruso, Vladímir Putin. Que no se trataba de una mera llamada de cortesía quedó meridianamente claro al término de la conversación. Ambos mandatarios pactaron durante sus discusiones el envío a México de 24 millones de dosis de Spútnik V, la vacuna rusa, durante los próximos dos meses.

No ha sido el único país latinoamericano con el que el Kremlin está tratando: En diciembre, el Gobierno argentino firmó un contrato con Rusia para inmunizar a 10 millones de ciudadanos, mientras que por las mismas fechas el Ejecutivo boliviano hizo lo propio, adquiriendo otras cinco millones de dosis. Más allá del cono sur americano, los promotores de Spútnik V cortejan con ahínco a Gobiernos de Europa del este y la región balcánica. La elección de ambos escenarios -el latinoamericano y el europeo oriental- no parece fruto de la casualidad, opinan los expertos. Se trata de dos regiones en las que Rusia compite en peso político con sus dos principales rivales, EEUU y la UE.

"Es indisputable que la vacuna está siendo utilizada para obtener influencia geopolítica, aunque no es únicamente Rusia la que lo hace", asegura en un email desde Liubliana, capital de Eslovenia, Zijad Beczirovic, director del Instituto para Estudios de Medio Oriente y los Balcanes. Debido a la pandemia, "éste es un periodo de grandes cambios, incluso geopolíticos", constata Beczirovic.

Equilibrios de poder en América Latina

América Latina, región a la que las vacunas de los grandes laboratorios occidentales están llegando con retraso, se está convirtiendo en el principal mercado para el inyectable desarrollado por el Centro Gemaleya de Moscú. "Los futuros equilibrios de poder se juegan en Asia, África y Latinoamérica; esta última región cuenta con muchos estados miembros en la ONU y constituye el campo de expansión perfecto para el mundo multipolar que el Kremlin anhela", asegura Nicolás de Pedro, investigador del londinense Intitute for Statescraft y experto en Rusia.

Para Moscú "es una cuestión de prestigio", ya que Spútnik V pone a Rusia "al mismo nivel que los grandes jugadores internacionales" como la UE, EEUU o China, "pese a su inferior peso económico", continúa este académico. Además, a diferencia de las sustancias desarrolladas por los laboratorios occidentales, la vacuna rusa está estrechamente vinculada al Estado, con lo que en el futuro, esos ciudadanos latinoamericanos "identificarán a Rusia como el país que les salvó" del covid-19.

En Europa del este, un estado de la UE -Hungría- ha adquirido ya la vacuna rusa, "alegando urgencia" para proteger a su población frente ante la lentitud de la burocracia europea, señala Joanna Hosa, vicedirectora del programa Europa Amplia en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. La actitud del Gobierno de Budapest de asumir un tratamiento no aprobado por el organismo europeo regulador, como mínimo, violenta la voluntad de Bruselas de actuar de forma conjunta "y evitar los acuerdos bilaterales", indica esta experta. Y aunque considera que la principal motivación que mueve a Rusia en el caso húngaro "es vender su vacuna al mayor número de países posible para incrementar su poder blando", también es de la creencia que Moscú da la bienvenida a todo movimiento "que implique debilitar a la UE".

Los Balcanes, zona de colisión

En los Balcanes, países que formaron parte de la extinta Yugoslavia y aspiran a integrar la Unión han mostrado interés por el tratamiento ruso, "en particular Serbia, Montenegro y la República SRPSKA", la entidad de Bosnia habitada por los serbios, constata Tefta Kelmendi, coordinadora en el programa Europa Amplia también del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. En esta región, "Rusia se está aprovechando de la lenta respuesta europea, ampliando su presencia y enviando el mensaje a la población local de que en tiempos difíciles se puede contar con ellos", advierte. Un caso especialmente ilustrativo es el de Montenegro, último país en ingresar en la OTAN, que en un principio privilegió la opción europea, pero que ha acabado solicitando ayuda a Moscú ante la falta de vacunas disponibles.

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Como viene siendo habitual en todo lo referente a las acciones internacionales de Moscú, la expansión del inyectable ruso no ha estado exenta de polémica. Según denuncia en un email Jakub Kalenski, investigador del Atlantic Council y experto en desinformación, los medios pro-Kremlin han llevado a cabo "importantes esfuerzos", tanto "para denigrar a las vacunas occidentales" como para "impulsar los movimientos antivacunas". "Agencias rusas como Ria Nóvosti se han concentrado de forma desproporcionada en efectos adversos aislados de las vacunas occidentales", recoge Kalenski en un informe al que se remite.

Pese a los intentos de este diario, no ha sido posible recabar la opinión y las respuestas del Fondo Ruso de Inversión Directa, promotor de la vacuna rusa.