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EXREPÚBLICA SOVIÉTICA

El sucesor de Nazarbayev se erige con la presidencia en Kazajistán con 500 detenciones

Kassym-Jomart Tokayev gana las elecciones en medio de un clima de protestas y represión policial

Los opositores y los observadores internacionales denuncian un sinfín de "violaciones de los derechos básicos"

Marc Marginedas

Agentes de policía detienen a manifestantes partidarios de la oposición durante las elecciones presidenciales en Alma-Atá (Kazajistán). 

Agentes de policía detienen a manifestantes partidarios de la oposición durante las elecciones presidenciales en Alma-Atá (Kazajistán).  / Mariya Gordeyeva (Reuters)

La aspiración del liderazgo de Kazajistán de garantizar una transición ordenada del poder ha quedado muy en entredicho tras la jornada electoral de este domingo en esa vasta república exsoviética de Asia Central. Más de cinco centenares de personas han resultado detenidas en protestas y manifestaciones espontáneas que tuvieron lugar en Nur Sultán y Alma-Ata, las dos principales ciudades del país, durante la celebración de las elecciones presidenciales. Los comicios han arrojado el resultado esperado, que era lo de menos habida cuenta de la ausencia de opositores de entidad en la liza presidencial: Más de un 70% de los electores han apoyado al candidato Kassym-Jomart Tokaiev, señalado con el dedo por su predecesor, el longevo Nursultan Nazarbáyev, según los sondeos a pie de urna.

La cifra de apoyos recabada por el aspirante oficialista constituye un hito histórico en un rincón del mundo donde el anterior jefe del Estado llevaba ocupando la poltrona presidencial desde incluso antes de la desintegración de la URSS, hace casi tres décadas. En lugar de tasas de apoyos superiores al 90%, como había sido norma hasta ahora, Tokaiev ha logrado un 70,13% de los votos, mientras que su inmediato seguidor, Amirzan Kosanov, un periodista muy conocido, se ha hecho con el 15,3% de los sufragios, unos números jamás alcanzados por un aspirante ajeno al jefe del Estado en la corta historia del país centroasiático. Los observadores enviados por la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) han constatado un "enorme desprecio a derechos fundamentales, incluyendo la detención de manifestantes pacíficos, y extendidas irregularidades en el voto en la jornada electoral".  

Pero los verdaderos protagonistas de la jornada no fueron los candidatos, sino los cientos de ciudadanos que salieron a las calles de las dos grandes ciudades del país para expresar su desacuerdo ante lo que consideran una transición orquestada que aplasta cualquier brote de pluralismo político. “Vergüenzavergüenzavergüenza”, “la policía de nuestro lado” o “boicot”, coreaban los manifestantes. Alrededor de 500 personas han sido detenidas, presos a los que el viceministro del Interior Marat Kojayev ha calificado como “elementos radicales”, acusándoles de “organizar manifestaciones ilegales”.

"¡Vete, viejo!"

En Nur-Sultán, la capital rebautizada con el nombre de pila del anterior jefe del Estado, los manifestantes que protestaban en el casco antiguo gritaban “¡Vete, viejo!  según ha constatado el enviado especial de la agencia Efe. Se referían precisamente a Nazarbáyev, quien ocupó el poder durante tres décadas y bajo cuyo mandato se ha disparado la corrupción. Las protestas, según ha sostenido el Gobierno, han sido azuzadas desde el exterior por el banquero Multar Abliazov, al frente de la organización opositora Elección Democrática de Kazajistán, ilegalizada en el país. Ciertos reporteros extranjeros, como el enviado de France Presse, han sido interrogados por la policía y en algunos casos se les ha incautado el  material gráfico.

La lealtad hacia Nazarbayev, su presidente y mentor hasta su inesperada renuncia en marzo pasado, ha sido la característica que ha impulsado la carrera política hasta la jefatura del Estado centroasiático, con un aceptable nivel de prosperidad, que se resume en un PIB per cápita nominal de más de 9.000 dólares, similar al de Turquía. "Estoy seguro que será un sucesor digno", había valorado el propio expresidente en el congreso de su partido en abril. Pese a que éste había abandonado definitivamente la jefatura del Estado en marzo pasado cuando dimitió, sí se había reservado para sí importantes cargos que le mantendrán a buen seguro como el personaje más influyente de la política kazaja: estará al frente del Consejo de Seguridad, un órgano de poder con competencias reforzadas por una reforma constitucional, presidente del partido, denominado Nur-Otan,  y se le ha otorgado el título de 'Padre de la Patría'.

Pese a que durante décadas el país se asemejó a una balsa de aceite, dada la prosperidad que generaban los ingresos por minerales e hidrocarburos, Kazajistán ocupa el puesto 124 en el índice de la corrupción elaborado por Transparencia Internacional, y es la percepción de los manifestantes de que la clase dirigente no solo lucha contra esta lacra, si no que participa de ella, ha acabado por incendiar los ánimos.