Ir a contenido

REVÉS JUDICIAL

Otra esperanza de Pablo Ibar se desvanece

El juez ha desestimado la moción para interrogar a un jurado que se retractó del veredicto

Otro jurado suplente desmiente haber tenido información indebida sobre la condena previa

Idoya Noain

Pablo Ibar, durante su comparecencia en este último juicio, el pasado mes de octubre.

Pablo Ibar, durante su comparecencia en este último juicio, el pasado mes de octubre. / EFE / GIORGIO VIERA

Desde el miércoles, y durante unas horas, una pequeña puerta a la esperanza se abrió para Pablo Ibar, el hispano estadounidense de 46 años que el sábado volvió a ser condenado en Florida como culpable de un triple asesinato del que él siempre se ha declarado inocente pero por el que ya pasó 16 de sus 25 años en prisión en el corredor de la muerte. También, rápidamente, esa puerta se ha cerrado este jueves.

El juez Dennis Bailey, que preside el proceso en uno de los tribunales del condado de Broward en Fort Lauderdale, ha desestimado la petición de la defensa de interrogar a un jurado que el martes, tres días después de dictar el veredicto de culpable, quiso retractarse. Aunque el magistrado sí ha permitido interrogar a otro jurado, un suplente apellidado Black que no participó en el veredicto pero que según la defensa tuvo información que no debía sobre antecedentes del caso, Black no ha confirmado ese extremo al magistrado. El juez ha aceptado su versión de que no tenía información indebida y ha rechazado hacer otra pregunta que reclamaba la defensa y, simplemente, ha optado por retirar a Black de su puesto de suplente.

El caso de Black

18 personas fueron seleccionadas inicialmente como integrantes del jurado para este juicio de Ibar, un grupo del que a lo largo del proceso han caído dos personas. Las otras 16 han seguido toda la presentación de pruebas sin saber si serían titulares o suplentes. Solo una vez que acabaron las presentaciones de conclusiones de las partes el juez Bailey les informó de quiénes eran los 12 titulares que debían alcanzar el veredicto y quiénes los cuatro suplentes, que en cualquier caso siguen sometidos a normas como no comentar el caso ni buscar información sobre él. 

Según alegaba la defensa en la moción presentada el miércoles, fue después de que se iniciaran las deliberaciones de los titulares cuando Black, que es empleado en los mismos juzgados del condado del Broward donde se desarrolla el proceso contra Ibar, escuchó una conversación entre un juez y una abogada en la que se habló del caso Ibar y de la condena previa. Entonces se identificó como jurado suplente del caso y cuando la abogada se disculpó Black le dijo que no se preocupara, que "no era nada que no supiera ya". 

Este jueves, al ser interrogado por el juez Bailey, Black no ha reconocido eso. Cuando el juez le ha preguntado qué escuchó ha dicho que solo recordaba que el juez y la abogada mencionaron que era un caso con más de 20 años de antigüedad y que la familia de Ibar llevaba mucho tiempo esperando la resolución, información que no sería problemático que conociera. Bailey le ha preguntado también si escuchó algo sobre si este último era el primer juicio a Ibar o no, información que sí sería problemático que supiera, pero Black ha contestado: "no lo recuerdo". La defensa de Ibar ha pedido al magistrado que hiciera entonces una pregunta adicional a Black sobre si en esa conversación que escuchó se habló de algo relativo a una condena anterior (la del año 2000, que el jurado tampoco debía conocer), pero el magistrado ha rechazado plantear ese interrogante.  Solo ha retirado a Black de sus funciones de suplentes, con las que aún tenía opciones de sustituir a alguno de los jurados titulares en caso de baja.

Cita en febrero

Lo sucedido este jueves apunta a que, por ahora, nada ha mejorado sustancialmente para Ibar. El inicio de la vista para dictar su sentencia se mantiene fijado para el 25 de febrero, aunque las partes están convocadas antes el día 4 para discutir cuestiones procesales. En la vista de sentencia el mismo jurado de ocho mujeres y cuatro hombres que lo declaró culpable debe decidir si dicta cadena perpetua o lo envía de nuevo al corredor de la muerte, donde estuvo desde el año 2000 hasta el 2016, cuando el Tribunal Supremo de Florida le dio la oportunidad de este nuevo juicio. Dada la retractación de uno o una de los integrantes del jurado, cabe plantearse si se dará la unanimidad necesaria para imponer la pena capital.

En cualquiera de los supuestos de sentencia los abogados defensores de Ibar ya habían anunciado que recurrirán. Si se hubiera probado que el jurado suplente tenía información que no debía sobre el caso o que esta también llegó a otros miembros del jurado habría ayudado a sustanciar una de las ideas centrales que van a usar en su recurso: que ha habido también errores en este proceso.