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CASO ABIERTO

Un miembro del jurado que condenó a Pablo Ibar se retracta de su decisión

Aunque la validez legal de la retractación es cuestionable la defensa pide anular el veredicto y reanudar las deliberaciones

Los abogados también denuncian que otro jurados suplente, tuvo información externa y pudo afectar la integrridad del proceso

Idoya Noain

Un agente de la Oficina del Alguacil del Condado de Broward coloca las esposas al hispano-estadounidense Pablo Ibar, durante su juicio en el tribunal estatal de Florida, en Fort Lauderdale, Florida (EE.UU.). El cuarto juicio contra el hispano-estadounidense Pablo Ibar por un triple asesinato cometido en Miramar (Florida) en 1994 entra en su fase de deliberaciones, en la que un jurado deberá decidir si lo declara culpable o no culpable.

Un agente de la Oficina del Alguacil del Condado de Broward coloca las esposas al hispano-estadounidense Pablo Ibar, durante su juicio en el tribunal estatal de Florida, en Fort Lauderdale, Florida (EE.UU.). El cuarto juicio contra el hispano-estadounidense Pablo Ibar por un triple asesinato cometido en Miramar (Florida) en 1994 entra en su fase de deliberaciones, en la que un jurado deberá decidir si lo declara culpable o no culpable. / GIORGIO VIERA (EFE)

Novedades en el caso de Pablo Ibar. Una de las 12 personas que integra el jurado que el sábado en Fort Lauderdale (Florida) declaró por unanimidad culpable de un triple asesinato en 1994 al hispanoestadounidense ha contactado al tribunal del condado de Broward para retractarse de su decisión. Aunque la validez legal de la retractación es cuestionable, ha servido a la defensa para presentar una moción en la que, con esa y otras bases, los abogados de Ibar piden la anulación del veredicto y la reanudación de las deliberaciones.

Lo que suceda a continuación queda en manos del juez Dennis Bailey, que preside el proceso y ya ha fijado una audiencia para este jueves a las 9 de la mañana hora local (15.00 horas en España). Pero en cualquier caso ya se han disparado los interrogantes sobre la siguiente fase prevista, la de sentencia, donde el mismo jurado de ocho mujeres y cuatro hombres que condenó a Ibar debería elegir entre volver a imponerle la pena de muerte, que enfrentó entre el 2000 y el 2016, o cadena perpetua. Se sientan, además, más bases para las apelaciones que la defensa ya ha prometido en ambos supuestos, por anomalías y errores en este último juicio, el cuarto que enfrenta Ibar.

La retractación

La llamada del integrante del jurado al tribunal para retractar su decisión se produjo el martes a las 8.35 horas de la mañana según ha informado la Asociación contra la pena de muerte Pablo Ibar y según se recoge en las mociones de la defensa. Como subrayan los abogados, era prácticamente el primer momento en que el jurado pudo contactar al tribunal, porque el veredicto se anunció el sábado y el domingo y el lunes, que era festivo en Estados Unidos, los juzgados estaban cerradas. También es cierto que el peso legal de la retractación es dudoso dado que el integrante del jurado la hizo casi 72 horas después del anuncio del veredicto, lo que le habría dado tiempo para leer y documentarse sobre el caso, algo prohibido durante el proceso y la deliberación.

Los abogados de Ibar, no obstante, quieren conocer la identidad de ese jurado y entrevistarlo. También han denunciado en sus mociones la forma en que se produjeron las deliberaciones, destacando que “el jurado solicitó terminar antes de tiempo el viernes por la tarde porque estimaban que no podían deliberar más pero entregaron un veredicto tras solo cinco minutos de deliberación el sábado” por la mañana.

¿Información externa?

Hay un tercer factor problemático en el proceso y que la defensa quiere investigar y usar para apelar el veredicto o buscar la anulación del juicio. Según sus mociones, alguien identificado como “señor Black”, que siguió los procedimientos como jurado suplente, tuvo acceso indebido a información sobre el caso y pudo influir en los otros integrantes del jurado que acabaron declarando culpable a Ibar.

Según la moción, Black escuchó a una abogada y a otro juez hablando sobre el caso de Ibar y mencionando que el hispanoestadounidense ya había sido condenado anteriormente por el triple asesinato. Black en ese momento se identificó como jurado suplente en el juicio contra Ibar y la abogada se disculpó, pero Black dijo que “no pasaba nada” y que “no era nada que no supiera ya”. Esas declaraciones son extremadamente problemáticas porque durante el proceso de selección del jurado Black no había dicho tener conocimiento de la historia procesal anterior de Ibar (lo que habría podido descalificarlo para formar parte del jurado) y durante el juicio no se habló de la condena previa. Según la defensa, “queda claro que el señor Black había sido expuesto a una fuente externa de influencia durante la duración de este juicio”.

Cabe la posibilidad de que Black y los otros miembros del jurado comentaran entre ellos los antecedentes judiciales y, aunque Black no formó parte de las deliberaciones finales ni fue una de las 12 personas que acabaron dictando el veredicto, se abren las puertas a cuestionar la integridad del jurado y de su deliberación. Según han escrito los abogados, hay “una presunción razonable de que el veredicto pueda ser jurídicamente cuestionado por haber sido resultado de una influencia externa impropia y/o porque el jurado no haya acatado las normas de deliberación”.