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COMICIOS EN ALEMANIA

Las elecciones en Hesse certifican un nuevo castigo al Gobierno de Merkel

Conservadores y socialdemócratas se desploman hasta 10 puntos por el cansancio con el ejecutivo federal mientras verdes y ultraderecha capitalizan ese descontento

La líder del SPD pide revisar las condiciones de su alianza de gobierno en Berlín

Carles Planas Bou

Partidarios de los Verdes celebran los sondeos que les dan un gran resultado.

Partidarios de los Verdes celebran los sondeos que les dan un gran resultado. / AFP / TORSTEN SILZ

Otro golpe mayúsculo para el Gobierno de la cancillera Angela Merkel. Como ya apuntaban todos los sondeos, los partidos tradicionales alemanes han recibido un duro correctivo en las elecciones legislativas de Hesse de este domingo. Según los primeros resultados, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) ha recibido un nuevo revés electoral al obtener un 27,2% de los votos, 11,1 puntos menos que en el 2013. Aunque estas cifras le permiten seguir siendo el partido más votado, un cargo que ostenta en este ‘land’ desde 1995, el mensaje de cansancio con Merkel es claro.

Ese mismo mensaje de reprobación también explica la enésima debacle de los socialdemócratas (SPD), que también han perdido hasta 11,1 puntos para caer al 19,6% de los votos. Teniendo en cuenta que históricamente Hesse había sido uno de sus feudos el golpe es aún mayor. El SPD ha obtenido sus peores resultados históricos, una pesadilla que parecen revivir a cada nueva elección. Consciente de ese desgaste, su líder, Andrea Nahles, ha pedido una "revisión" de su pacto con los de Merkel. "La condición del gobierno es inaceptable", ha remarcado. La posibilidad de que los socialdemócratas salten del barco es cada vez más real.

A pesar de ser unas elecciones regionales en las que pesan factores particulares como la restricción de los vehículos diésel, el tambaleante equilibrio de un gobierno federal que acumula varias crisis de identidad ha estado presente durante toda la campaña. Así, esta misma semana hemos podido ver a la secretaria general de la CDU y considerada heredera de MerkelAnnegret Kramp-Karrenbauer, hablando abiertamente de como una posible implosión del ejecutivo de Berlín llevaría al país a unas nuevas elecciones. Los resultados debilitan la figura de una Merkel que este diciembre afrenta su reelección como presidenta de la CDU.

Verdes y ultras vuelven a ganar

La caída de los grandes partidos ha abierto la puerta a los verdes y a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), una coyuntura política que se repite en toda Alemania. Las proyecciones a pie de urna dan a los ecologistas un 19,6%, un aumento del 8,5% que aunque no les permite dar el ‘sorpasso’ si empatan con el SPD. Sin embargo, esa mejora les da opciones de seguir gobernando en Hesse.

El crecimiento de AfD también es espectacular. Tras quedarse a las puertas del Parlamento en el 2013 los ultraconservadores anti-inmigración han capturado un 13% de los votos. Hesse era, hasta ahora, el único ‘land’ del país donde aún no tenían representación. Así, este resultado de dos dígitos es uno de sus mejores registros en el oeste del país. En el antiguo territorio de la RDA no bajan del 21%.

La izquierda poscomunista y sindical de Die Linke y los liberales (FDP) también se han beneficiado de ese declive de los grandes partidos y, tras entrar en el Parlamento por los pelos en 2013, han obtenido ahora un 6,4% y un 7,7% de los votos respectivamente. En un estado marcado por la presencia de la capital financiera alemana, Fráncfort, los liberales tienen números para convertirse en un conveniente socio de gobierno como tercera espada.

Opción de tripartito

Esta creciente fragmentación política dificultará la formación de gobierno en Hesse. Según las estimaciones, la aritmética permitirá a conservadores y verdes renovar la coalición que ya sellaron en 2013 al obtener los 63 escaños necesarios para una mayoría parlamentaria. Con estos nuevos resultados, hay dos fórmulas posibles que pasan por un tripartito entre CDU, Verdes y FDP que los liberales ya han visto con buenos ojos o por una alianza entre CDU y SPD.

Tras esta nueva sangría de votos, democristianos y socialdemócratas buscan salvar el cuello en Hesse para evitar así una crisis mayor en el seno de un ya debilitado Ejecutivo federal. Sin embargo, eso solo será posible para ambos si se dan la mano para gobernar en este ‘land’, algo que no sucede desde 1946. Teniendo en cuenta que el principal vencedor de estos comicios, los verdes, ha hecho campaña remarcando el hastío ciudadano con la Gran Coalición, se hace difícil pensar que Hesse repita la misma fórmula aplicada en Berlín.