Balance de la semana

Alimentaria confirma su papel como reactivador de la economía

La feria se consolida como espejo de la reactivación de la economía

  • Fira de Barcelona asegura que se cumplieron las previsiones, con casi 100.000 visitantes

  • El alza de costes energéticos y de materias primas impulsa la subida de los precios de la alimentación

Vista aérea del interior de la feria Alimentaria.

Vista aérea del interior de la feria Alimentaria. / Ricard Cugat

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Eduardo López Alonso
Eduardo López Alonso

Periodista.

Especialista en distribución, comercio, industria, lobis, empresas, farmacéuticas, sector inmobiliario, telecomunicaciones, innovación, logística, infraestructuras, consumo, transporte, energía, sostenibilidad...

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La feria Alimentaria celebrada esta semana cerró este jueves con éxito de visitantes y la sensación de que se ha recuperado el pulso económico de antes de la pandemia. Alimentaria ha confirmado las expectativas de ser el punto de inflexión para la recuperación de las ferias barcelonesas y se reafirma como clave para la normalización de la actividad económica. Según el balance provisional, la Fira aseguró que casi se cumplieron las previsiones y unos 100.000 visitantes participaron en Alimentaria. En el balance se reiteró la importancia de la internacionalización del salón, con visitantes de 149 países. Pese a que hubo extranjeros, la mayoría europeos, los estands más visitados fueron los de las empresas españolas. Productos de referencia como el aceite de oliva y el jamón estuvieron especialmente bien representados. 

Las herramientas de Fira de Barcelona para monitorizar el aforo del recinto de Gran Via han sido especialmente útiles para evaluar en todo momento la evolución de las entradas, que tras una primera jornada sin alharacas se recuperó en días posteriores. 

El sistema Antipassback, basado en el escaneado del código QR que llevaban todos los asistentes ha servido para monitorizar todas las entradas y salidas en el recinto. Además, el análisis del wifi de los móviles (conectados o no a la red de Alimentaria) ha permitido dibujar el ‘mapa de calor’, analizar los flujos y evaluar cada uno de los estands situados en los siete pabellos que han ocupado Alimentaria y Hostelco. El control de aforos en los accesos se ha confiado a un total de 1..600 antenas de wifi distribuidas por los 85.000 metros cuadrados de la feria. Mediante el análisis de celdas de 30 metros por 30, siempre ha sido posible controlar que los niveles de aforo fueran los idóneos. 

Alza de precios

La feria Alimentaria 2022 ha sido la muestra clara de que el contexto de incertidumbre va a consolidar alzas de costes en el sector y tensiones en la cadena de suministro. Los agricultores y los ganaderos quieren repercutir las alzas, mientras la distribución ha buscado proveedores que permitan minimizar el impacto en los precios de venta al público. En cualquier caso, el alza de costes energéticos, de fertilizantes y cereales, va a repercutir en la cesta de la compra, como ya constató el IPC del 9,8% de marzo. Está por ver si la subida de productos frescos incentiva el mercado de elaborados o la alimentación envasada, o se confirman los temores de una bajada del consumo general. 

Competencia hortofrutícola

El sector hortofrutícola advirtió esta semana de que con la guerra de Ucrania parte de la producción de Marruecos, Egipto y Turquía se desviará a la UE y el incremento de costes no va a poder repercutirse en los precios totalmente. Desde inicios de marzo se está redirigiendo producción de países de fuera de la UE hacia Europa al no poderse vender en Rusia. En el sector se calcula que 1,7 toneladas de cítricos, 3,9 toneladas de plátanos (y también manzanas o uva) van a competir con productos españoles a precios de derribo.

Cooperativas Agroalimentarias de España asegura que mientras hay partidas de gasto que acumulan aumentos de tres dígitos: «El sector sufre un grave problema de competitividad porque no es capaz de trasladar mínimamente a sus precios, ni en España ni en la UE, esta escalada sin precedentes en los costes». Pese a la queja, lo cierto es que los precios suben y seguirán subiendo según han manifestado empresas en Alimentaria durante toda la semana.

Cesta de la compra

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Un estudio de la OCU calcula que la cesta de la compra se ha encarecido el 9,4% en un año y que eso comportará un sobrecoste de al menos 500 euros anuales en la cesta de la compra. Según la OCU, los productos que más han subido son el aceite de oliva, el de girasol, el lavavajillas y la margarina (más de un 40% todos ellos). El solomillo de cerdo es el que más ha bajado (el 9,4%). 

Las grandes cadenas de distribución están buscando proveedores alternativos para intentar no encarecer la cesta de la compra. Pese a ello, la consultora IRI constata que los precios siguen aumentando y se empieza a percibir una cierta caída de la demanda. En febrero la demanda cayó el 0,8% con respecto al mismo mes del año pasado, con especial énfasis en bebidas (-5,3%), alimentación en general (-1,7%) y frescos (-1,6%). En paralelo los precios en alimentación subieron el 6,7%, bebidas (4,6%) y frescos (2,6%).