informe sobre la economía europea

El FMI avisa a la UE de que necesitará más ayudas por la segunda ola del covid

El organismo recomienda al BCE que aplique estímulos adicionales y la ampliación de la compra de activos como "primera línea de defensa"

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en la reunión anual de octubre del 2019 del organismo.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en la reunión anual de octubre del 2019 del organismo. / AFP / NICHOLAS KAMM

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Pese a la respuesta política sin precedentes, en forma de estímulos fiscales del Banco Central Europeo y otras medidas nacionales y europeas destinadas a amortiguar el golpe de la pandemia de coronavirus sobre trabajadores y empresas, la segunda ola de contagios del covid-19 amenaza con trastocar gravemente la recuperación económica de la Eurozona. Hasta el punto de que podrían ser necesarios nuevos estímulos si los fondos de la recuperación se retrasan, ha avisado este lunes el Fondo Monetario Internacional en su informe anual sobre la Eurozona.

La institución que dirige la búlgara Kristalina Georgieva considera que el plan de recuperación de 750.000 millones acordado por la UE –y bloqueado por Hungría y Polonia- puede servir para relanzar el crecimiento económico si se aplica de forma eficaz aunque "dependerá de la escala, la calidad y la eficiencia del gasto de los gobiernos" así como del "progreso de las reformas estructurales". Con todo, los países de la zona euro podrían necesitar “un apoyo presupuestario todavía mayor” si las perspectivas económicas se deterioran aún más. 

“El aumento de las infecciones y las restricciones decretadas por los gobiernos han dañado la confianza y reducido la movilidad y el crecimiento mejor de lo esperado del tercer trimestre probablemente será seguir por una actividad más débil en el cuarto” así que “a menos que la dinámica de la pandemia cambie significativamente en los próximos meses el crecimiento en el primer trimestre de 2021 será más suave de lo previsto”, augura la institución con sede en Washington.

Riesgos de descarrilamiento

En este sentido, una crisis sanitaria más prolongada y una recuperación lenta conducirán a condiciones financieras más estrictas, a un aumento de las desigualdades y la pobreza y, en definitiva, a deprimir el potencial de crecimiento de la Eurozona a expensas también de las negociaciones de la incertidumbre que genera la falta de acuerdo comercial con el Reino Unido. En este punto, “retirar” los apoyos demasiado pronto amenazaría “con hacer descarrilar la recuperación”, advierte el FMI que urge a los gobiernos a dar prioridad a los hogares más afectados por la crisis así como a las empresas que tienen más probabilidades de ser viables tras la pandemia. 

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El informe también advierte de que puede ser necesario un “estímulo mayor” del previsto hasta ahora si las perspectivas económicas se deterioran, aunque los “países con niveles de deuda ya elevados”, como es el caso de España e Italia, podrían enfrentarse a reacciones adversas de los mercados. “Los préstamos del fondo de recuperación y las líneas de crédito precautorias del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) –que todavía deben aprovecharse- pueden ayudar a mitigar la presión” pero “en un escenario a la baja grave un aumento o una expansión de las defensas puede ser necesario”, sostiene el informe. 

Por ello, el diagnóstico del FMI es que la clausula de escape del Pacto de Estabilidad y Crecimiento debe seguir suspendida hasta que la recuperación esté “firmemente” apuntalada y que la Eurozona debe aprovechar para reformar sus reglas fiscales para simplificar su aplicación. Además, y aunque la posición del BCE es ya muy acomodaticia, dado el deterioro de las previsiones económicas, considera que “se necesitan estímulos adicionales para facilitar un incremento de la inflación sostenida”. En este sentido, acoge favorablemente la intención de la institución monetaria de recalibrar su política de estímulos y compra de deuda pública en la reunión de este mes de diciembre.

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