29 oct 2020

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FONDO EUROPEO DE RECONSTRUCCIÓN

Seat, Iberdrola y Telefónica lideran un gran proyecto de coche eléctrico

El plan incluye una fábrica de baterías de litio en España y la extracción del mineral en la Península

El Ministerio de Industria participa en el diseño del esquema, candidato a los fondos europeos

Rosa María Sánchez / Sara Ledo

Seat, Iberdrola y Telefónica lideran un gran proyecto de coche eléctrico

Iberdrola, Telefónica y Seat lideran un proyecto de inversión, en colaboración con el Ministerio de Industria, que pretende desarrollar toda la cadena de valor del coche eléctrico con apoyo del Fondo Europeo de Reconstrucción, según han confirmado a EL PERIÓDICO fuentes conocedoras de la operación.

El proyecto de cadena de valor completa incluye la explotación de la mina de litio existente en Cáceres y la instalación de una fábrica de baterías en España y continúa con el desarrollo industrial del coche eléctrico (donde entraría Seat), el despliegue de los puntos de recarga (Iberdrola) y los planes para una movilidad segura en un contexto de transformación digital (Telefónica).

Desde Seat, se recuerda a EL PERIÓDICO que la intención de la marca es fabricar en Martorell coches eléctricos a partir de 2025 para lo que consideran esencial que se instauren todos los procesos de la cadena de valor en la península. Este mismo viernes se celebró un acto sectorial en Barcelona, en Casa Seat, con presencia de la ministra de Industria, Reyes Maroto, donde los participantes coincidieron en la importancia de contar con una fábrica de baterías en el país y en la conveniencia de que todos los fabricantes españoles se nutrieran de ella para garantizar su viabilidad.

Abierto a más empresas

Más allá de las tres empresas que lo lideran, el ambicioso proyecto, aún por terminar de conformar en colaboración con Industria, está abierto a otras grandes firmas de los diferentes sectores que integran la cadena de valor, incluidos los componentes,  y a decenas de pequeñas y medianas empresas, suministradoras de todas ellas. Cuanto mayor sea el número de empresas implicadas y más abundante la inversión privada en juego más posibilidades existen de convertir un proyecto en ganador en la carrera por los fondos europeos.

Con apoyo de los sindicatos y de las principales asociaciones de la industria de la automoción, el Gobierno presentó a mediados de junio el "Plan de Impulso a la cadena de valor de la Industria de la Automoción, hacia una movilidad Sostenible y Conectada". El plan tiene un presupuesto de 3.750 millones.  

El proyecto liderado por Seat, Iberdrola y Telefónica aspira a absorber una parte de este plan. También aspira a ejercer como uno de los grandes proyectos tractores, de colaboración público privada, con los que el Gobierno pretende dar un uso a los fondos europeos asignados a España de forma rápida y eficaz en términos de creación de empleo y de modernización de la economía española. El proyecto de Presupuestos del Estado para el 2021 incorporará ya 27.436 millones de transferencias europeas. 

Fábrica de baterías             

En la cumbre hispano-lusa celebrada el pasado viernes en la localidad portuguesa de Guarda, con la participación de Pedro Sánchez y Antonio Costas, ambos Gobiernos avanzaron en la posibilidad de la explotación conjunta del litio existente en la franja que desde Cáceres se adentra en el país vecino, según han confirmado fuentes del Ejecutivo. El llamado petróleo blanco es el mineral utilizado para el desarrollo de las baterías de ion-litio con las que se mueven los coches eléctricos y se almacena la energía renovable.

A partir del mineral extraído en la Península, el proyecto de cadena la cadena de valor busca contar en España con una fábrica de baterías que también pueda abastecer a Europa. 

La batería es un componente muy pesado, por lo que la proximidad de su fabricación cerca de la producción del vehículo ahorra costes y es una garantía para evitar la deslocalización de una industria tan importante para España como la del automóvil, con 17 fábricas de coches en este país. Así mismo, permite mantener y potenciar a la prestigiosa industria de componentes que hay en España, una de las más importantes del mundo en calidad de los productos.