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consejo de ministros

El Gobierno vuelve a aprobar los objetivos de déficit para el 2019

El Ejecutivo busca forzar a los grupos parlamentarios a retratarse de cara a los presupuestos

El objetivo es también evitar que PP y C's bloqueen la tramitación de las cuentas públicas

P. A.

Magdalena Valerio, Isabel Celaá y Reyes Maroto, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Magdalena Valerio, Isabel Celaá y Reyes Maroto, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. / JOSÉ LUIS ROCA

Primer paso para presentar las cuentas del 2019. El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes enviar de nuevo al Congreso el objetivo de déficit del próximo año, trámite previo recomendado por la Abogacía del Estado para evitar obstáculos por parte del PP y Ciudadanos a la presentanción de los presupuestos generales del Estado para el año que viene. El Gobierno no tiene garantizados los apoyos suficientes para sacar adelante su proyecto, pero como adelantó el presidente Pedro Sánchez tiene previsto presentarlo de todos modos para obligar a los grupos parlamentarios a posicionarse.

Su portavoz, Isabel Celaá, ha asegurado que el Gobierno presentará su proyecto de cuentas públicas en enero en cualquier caso y ha recordado que de no aprobarse la nueva senda fiscal se aplicará la anterior, más restrictiva. Tras reunirse con la Comisión Europea, la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, anunció en julio que el Gobierno iba a elevar el objetivo de déficit público al 2,7% del PIB este año y al 1,8% en el 2019 , frente a las previsiones del 2,2% y del 1,3% que estimaba el Ejecutivo de Mariano Rajoy. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicó posteriormente que la nueva senda fiscal daba 6.000 millones de euros más de márgen y evitaría un ajuste de 11.000 millones de euros el año que viene.

Reto a la oposición

Celaá ha asegurado que la senda fiscal es "realista, como han venido refrendando distintos organismos internacionales", al tiempo que ha defendido que los presupuestos "sociales" que presentará el Ejecutivo permitirán recuperar derechos y "blindar" el estado del bienestar. "Va a obligar a todas las fuerzas políticas a que los debatan, enmienden o presenten proyectos alternativos. A los presidentes autonómicos y alcaldes a cuyos partidos representan tendrán que explicar por qué los aprueban o por qué no", ha lanzado la ministra. No ha mencionado que la Comisión Europea estima que el déficit se irá al 2,1% el año que viene, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo estima en el 2,4%.

La nueva senda fue rechazada primero por las comunidades gobernadas por el PP (que no tienen capacidad de veto) y tumbada posteriormente por el Congreso a finales de julio, con la abstención de Unidos Podemos, ERC, PDECat y Compromís, y el voto en contra de PP, Ciudadanos, Foro Asturias, Coalición Canaria, UPN y Bildu. Después de muchas idas y venidas, el presidente Sánchez anunció el pasado martes que finalmente presentará el proyecto de presupuestos en enero (para el que solo cuenta de momento con el apoyo de Unidos Podemos), a raíz de las elecciones andaluzas y de las protestas en Catalunya. Para hacerlo, el Gobierno ha vuelto a aprobar los objetivos de déficit, con un retraso de unos tres meses y medio frente a lo fijado por la ley de estabilidad.

Trámite complejo

Si los grupos rechazan otra vez la nueva senda fiscal, se volvería a la fijada por el Gobierno del PP, más restrictiva, con lo que el Ejecutivo actual quiere obligar a los partidos a retratarse. Para el caso de que la cámara baja aprobase los objetivos, se está tramitando una proposición de ley de PSOE, Unidos Podemos, ERC y Compromís para acabar con la posibilidad de que el Senado (donde el PP posee mayoría absoluta) pueda vetar la aprobación de los objetivos de estabilidad presupuestaria del Gobierno. El posible rechazo, en cualquier caso, no impide al Gobierno presentar un proyecto de presupuestos, porque el límite de gasto no financiero (que se elevó el 4,4%, hasta los 125.064 millones), no tiene que ser refrendado por las cámaras.

El objetivo de déficit para el 2020 se situó en el 1,1% (frente al 0,5% previo) y para el 2021 en el 0,4%, en lugar del superávit previsto para ese ejercicio (0,1%, el primero después de 14 años en déficit). La deuda pública se situará en el 96,1% en el 2019, en el 94,1% en el 2019 y en el 91,5% enel 2021. Por su parte, la regla de gasto, el máximo en el que podrá crecer estrea variable, se sitúa en el 2,7% para el 209, en el 2,9% en el 2019 y en el 3,1% en 2021.